Daniel   Galvalizi
Periodista

Sánchez defiende su gestión frente al «disco rayado» del PP y se abre a reunirse con Puigdemont

El presidente español comparece para balance de fin de curso y anuncia que presentará presupuestos y la legislatura «durará cuatro años». Confirma el acuerdo con Sumar por los permisos de cuidados, apoya «sin entusiasmo» el acuerdo con EEUU y pide que frente a Trump que «Europa se ponga las pilas».

Pedro Sánchez, tras su comparecencia de fin de curso este lunes.
Pedro Sánchez, tras su comparecencia de fin de curso este lunes. (Eduardo Parra | Europa Press)

Cuatro preguntas y un balance optimista antes de las vacaciones. En eso ha consistido el evento del presidente del Gobierno español en el Palacio de la Moncloa, que desde la comunicación oficial han tachado de balance de fin de curso y han intentado adornar con el lema ‘Cumpliendo’, escrito gigante en el cartel azul a sus espaldas, en el que han ido apareciendo gráficos que reforzaban los datos dichos.

Pedro Sánchez ha elegido defender su gestión y dar una larga lista de buenos datos enfocados en la economía y la «ampliación de derechos» en este último encuentro con los medios de comunicación antes de sus vacaciones (este martes se va a Palma de Mallorca y luego estará de descanso privado y familiar hasta el 26 de agosto, con destino secreto).

Ya en su primer párrafo ha dejado en claro lo que piensa de la oposición conservadora. «Frente al catastrofismo que plantean, tenemos los datos», ha enfatizado. Este año el Estado español recibirá 100 millones de turistas, en un país «con las calles más seguras del mundo» (ha citado al periódico ‘The Guardian’ por ese afirmación). Esta «calidad de vida no surge por sí sola» sino por los ciudadanos y «los miles de migrantes que ayudan incorporando su talento», ha señalado, además de destacar a la sociedad civil y las grandes empresas.

«Los datos no mienten. España avanza y es importante que el crecimiento se redistribuya en el conjunto», ha afirmado en alusión a que sea la economía europea «que más crece y por encima de la media». Ha añadido el hito de 22,28 millones de ocupados, «con nueve de cada diez contratos indefinidos gracias a la reforma laboral». Ha criticado la declaración de Feijóo sobre que los españoles son «más pobres ahora que hace siete años»: «Eso es simplemente falso. Ha habido una subida de 9% del poder adquisitivo desde 2018 a pesar de la inflación».

También ha añadido que el Estado está registrando la segunda mayor inversión extranjera directa desde 1993 y que el Ibex en lo que va del año ha crecido 22%, además de haberse creado 50.000 nuevas empresas. «Todo esto es en buena medida gracias a los fondos europeos Next Generation, que obtuvimos sin apoyo de la oposición. Somos el país que más fondos no reembolsables ha recibido. Cuando dicen que no hay reformas, digo que la prueba viva de que las transformaciones están en marcha son esos fondos europeos, que recibimos porque hacemos las reformas [que pide la Comisión Europea]», ha recalcado.

Sánchez ha lamentado también que la semana pasada el Congreso no apoyara el real decreto llamado «anti-apagón», que según el Ejecutivo ayudaría a consolidar el sistema energético, y que fue rechazado con los votos de PP, Vox, Junts y Podemos. «Quiero darle un mensaje claro a la industria: frente a los irresponsables y a pesar de las zancadillas, van a poder contar con el Gobierno de España». Ha dado entender que insistirá con otro decreto similar.

En cuanto a medidas sociales, ha defendido el gasto récord en becas universitarias (2.500 millones de euros) y el intento de una reforma que democratice el acceso a la carrera judicial (la llamada Ley Bolaños). En ese sentido ha confirmado las filtraciones en los medios y avanzado que el Consejo de Ministros de este martes (el último hasta el 26 de agosto) aprobará una «ampliación histórica de los permisos de nacimiento y cuidados», que incluye un espaldarazo a las familias monoparentales (90% encabezadas por mujeres), que pasarán a tener derecho de 16 a 32 semanas.

Sánchez ha fustigado a «la coalición ultraderechista» de PP y Vox que en algunas comunidades autónomas provoca que la sanidad y la educación estén «perdiendo terreno porque las venden al mejor postor» y que además, «por motivos ideológicos», no aplica la Ley de Vivienda estatal. Tras subrayar que las viviendas de protección oficial han aumentado 8%, ha dicho que este tema, «principal problema para los jóvenes», tendrá «recursos, convicción y políticas» en lo que queda de legislatura.  

El presidente español ha esbozado un Plan B si no puede sacar adelante los presupuestos para 2026: «Los fondos europeos son otro carril para hacer políticas públicas»
 

 

La corrupción, el tema que ha protagonizado los últimos meses, con epicentro en las escuchas y posterior dimisión de Santos Cerdán, solo ha tenido un párrafo de intervención: el líder del PSOE ha dicho que su equipo ha «respondido con prontitud» y presentado en el Congreso 15 medidas «que ayudarán a detectar y prevenir esas prácticas». En las preguntas de los periodistas, se ha limitado a añadir que «la corrupción tiene dos planos»; El de «la calidad democrática, con la lucha contra la desinformación», y el de la transparencia de los altos cargos. «Vamos a reforzar todo aquello que ha fallado», ha añadido con pocas precisiones.

Sobre la situación en Gaza, ha dicho que hay «un imperativo moral de detener la hambruna» y ha anunciado que el Ejecutivo hará un envío a través de Jordania de alimentos para los gazatíes, que llegarán a través de paracaídas. «La solución verdadera es que Netanyahu abra un corredor humanitario permanente y acepte una tregua indefinida», recalca.

Presupuestos y Puigdemont

En cuanto a los Presupuestos del Estado (cabe recordar que actualmente rigen los mismos que se aprobaron en 2022, con otra mayoría parlamentaria), ha asegurado que se presentarán los de 2026, aceptando implícitamente que incumplió con su palabra de presentar los de 2025: «Hemos ganado el 80% de las votaciones en el Congreso, un porcentaje similar a la legislatura anterior. Y con las buenas medidas insistiremos».

Con corbata color morado, el mismo tono que utilizó en aquel histórico discurso en Moncloa cuando dijo que no dimitía tras sus cinco días de reflexión, Sánchez ha aceptado tan solo cuatro preguntas de la treintena de periodistas presentes. La primera ha sido sobre el pacto de la Comisión Europea con el gobierno de Estados Unidos.

«Valoro el esfuerzo de la CE y la actitud constructiva de Von der Layen. Lo respaldo pero lo hago sin ningún entusiasmo. Creo que frente a Trump nos tenemos que poner las pilas los europeos, espero que España sea escuchada, hay que diversificar las relaciones comerciales, como con el Mercosur, y espero que haya acuerdos con India e Indonesia en los próximos meses», ha respondido.

Ante la pregunta sobre los PGE y la duración de la legislatura, su tono se ha vuelto más firme: «Trabajaremos con todos los grupos parlamentarios. Sobre qué haré si no se aprueban, no sé, vamos a intentar aprobarlos». Acto seguido ha hecho un matiz que da a entender su Plan B: «Además de los presupuestos, los fondos europeos son otro carril para hacer políticas públicas». Recientemente Hacienda ha recibido 14.000 millones de esos fondos.

«La legislatura durará cuatro años y las elecciones serán en 2027 –ha continuado el presidente español–. Y al día siguiente de que se celebren, el PP pedirá un anticipo electoral, como lleva haciendo siete años. Lo que no sé es si será el señor Feijóo el que lo pida. Su estrategia es la misma, es un disco rayado, su alternativa ya sabemos que es un gobierno con Abascal», ha afirmado. Ante otra pregunta sobre lo mismo, ha insistido: «Ya lo he respondido. Cuando gobierna el PP, las legislaturas son de cuatro años; cuando es el PSOE, no sé qué pasa, que son de cuatro minutos», ha ironizado.

«Me reuniré con todos los interlocutores», ha apuntado Sánchez recordando el reciente aval del TC a la Ley de Amnistía

 

Al hablar de las negociaciones en el Congreso, ha surgido la relación con el aliado clave: Junts. Sánchez ha dejado entrever que ocurrirá en el próximo curso la reunión con Carles Puigdemont, anhelada en el partido catalán (algo admitido fuera de micrófono). «Me reuniré con todos los interlocutores», ha dicho el presidente, y ha opinado que la sentencia del TC sobre la Ley de Amnistía «precisamente permite superar» viejas trabas. Tras la comparecencia, fuentes de Moncloa han ratificado la dirección de esos comentarios y que el líder del PSOE está abierto a mantener un encuentro con el expresident de Catalunya.

Feijóo buscó su mitin

Con poca originalidad, y en otra denodada muestra de obsesión de hacer espejo comunicacional con Sánchez, Alberto Núñez Feijóo ha decidido que a la misma hora fuera la última Junta Directiva Nacional del PP hasta septiembre, sin hacer mención al caso del exministro Montoro y dando su último aporte incendiario al discurso público antes de las vacaciones.

Así, el líder del PP, reelecto en el congreso partidario de hace tres semanas, ha prometido hacer una «limpieza total del sanchismo» y ha asegurado que los socialistas «no tienen escapatoria, todo se sabrá y se limpiará», en alusión a la «manada de sinvergüenzas» que según él representan Koldo García, Santos Cerdán y José Luis Ábalos.

Además, ha hecho gala de la nueva tónica contra los soberanistas: tras cuidar los vínculos con Junts un tiempo, ahora vuelve a embestir contra «la amnistía inmoral» que permitió parir este Gobierno, gracias a que el PSOE sacó a «subasta los derechos y el dinero de la gente». Y ha defendido a la judicatura: «Lo decimos claro, en España no hay lawfare, hay delitos, hay delincuentes que los cometen y servidores públicos que los persiguen».

Por otro lado, este martes será el último Consejo de Ministros y se anunciará un paquete de medidas de transformación digital, la reforma de los permisos y la nueva empresa mixta creada para hacer la transferencia del Rodalies, según informaron a NAIZ fuentes de Moncloa. Además, habrá otras medidas sorpresa, han asegurado.