
En un partido digno de final; poco vistoso, lleno de imprecisiones y con ausencia de claridad, el Athletic terminó mereciendo más. Sancet y Navarro tuvieron en sus botas una victoria que hubiese sido clave, pero les condenó la puntería. Punto insuficiente que se traen de vuelta los de Valverde a Bilbo, precisamente, dónde buscarán la heroica.
Sin margen de error, en Praga, tanto Slavia como Athletic sabían lo que había en juego con tan sólo dos y tres puntos en el casillero respectivamente. Era todo un partido con sabor a final para dos equipos que querían alargar su periplo europeo.
Trpisovsky con nueve temporadas al frente de los checos, suficientes como para marcar un estilo de juego y arraigar una táctica disciplinada entre sus pupilos, salía con su 3-4-3 y con Chory como delantero referencia.
Por su parte, Valverde introducía varios cambios en el once. Adama Boiro por Yuri, Paredes por Laporte y Areso por Gorosabel en defensa. En el medio, repetían titularidad Galarreta y Sancet que no jugarán ante el Levante por sanción. Arriba, volvía Guruzeta, aunque la principal novedad era la suplencia de Nico Williams, el verdugo del Slavia el año pasado en Europa League. «Venimos de jugar hace tres días y esas lesiones persistentes dejan mella después de un partido», explicaba ‘Txingurri’ en los prolegómenos del encuentro.
El Fortuna Arena, como de costumbre en sus citas europeas, lucía sus mejores galas con un mosaico inicial. Por su parte, un millar de aficionados rojiblancos animaban a los leones desde el sector visitante, dónde abundaban los gorros, guantes y bufandas. No era para menos, el termómetro marcaba 0 grados en tierras checas a la hora del partido.
Sabor a final
Checos y vascos sabían lo que había en juego y empezaba el partido con mucha intensidad en cada salto y con las dos escuadras intentando llevar el dominio del cuero.
En el minuto 5 una pérdida en salida de balón de los locales, regalaba una oportunidad inmejorable para los dos hombres arriba hoy en el Athletic. Guruzeta cabalgaba hacía la portería con Sancet acompañando paralelamente, era un dos contra uno. Guruzeta se la cedía a Sancet, el navarro le pegaba mordido al balón y despejaba sin complicaciones el arquero checo.
Se llevaba las manos a la cabeza Valverde, probablemente no iba a tener mejor ocasión el Athletic, y no están los leones para perdonar. De hecho, en Liga es el equipo que menos anota respecto a lo que genera.
En el minuto 10, Sancet intentaba resarcirse terminando una jugada con un disparo fuera del área, aunque se iba arriba. El de Mendilorri estaba siendo el jugador más determinante y participativo.
Tras esas dos advertencias de los leones, el partido se llenaba de imprecisiones, poca claridad con el esférico y puro nerviosismo en el juego. Ninguno de los dos equipos quería arriesgar.
La tensión también era palpable tanto en el campo como en la grada. Provod y Chory eran amonestados por entradas a destiempo y el juego era detenido por faltas constantes en ambos conjuntos. En la grada local resonaba un ‘Puta Bilbao’ en repetidas ocasiones y los ultras checos mostraban banderas del Athletic hacía abajo en señal de desprecio.
Un tímido acercamiento de los locales daba fin a la primera parte sin goles y apenas ocasiones. Poco peligro generaba el Slavia y no materializaba Sancet las ocasiones del Athletic.
Triple ocasión de Navarro
En la segunda parte, el Athletic salía con el cuchillo entre los dientes, con convencimiento a por el partido, y entre el minuto 45 y 55 tenía hasta tres ocasiones claras con los mismos protagonistas de por medio. La primera venía tras un centro fuerte de Areso, repelido por la defensa checa y con un disparo de Navarro sacado bajo palos por el portero. En la siguiente jugada, nuevamente, el de Olloki lo intentaba desde lejos y se encontraba con el mismo muro.
Minutos después, otro centro alto de Areso era rematado por Navarro, que se elevaba entre los centrales. Su fuerte testarazo pegado al palo izquierdo lo sacaba Stanek con una impresionante manopla. No se lo creía el extremo rojiblanco, iba a tener pesadillas con el arquero checo
El Fortuna Arena enmudecía y Trpisovsky observaba que el Athletic se estaba llevando gato al agua, por eso realizaba un triple cambio. Al mismo tiempo, Valverde daba entrada a Nico Williams y al joven Selton, todo un salto de calidad en el once.
Buscaba el Slavia por alto a su gigante de dos metros en punta de ataque, pero Paredes y Vivían estaban consiguiendo cubrirle bien por arriba y por abajo. A balón parado tenían los checos la más clara en un córner que Chaloupek mandaba por encima del larguero.
Para los minutos finales pesaban las piernas de los leones y se notaba la acumulación de partidos. En un lance final, Paredes y Chory se encaraban, acababa con amarilla para ambos y con castigo para Paredes que se perderá el próximo partido ante el PSG.

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