
La caída de matriculaciones de alumnos ha llevado al Ejecutivo de Lakua a impulsar el próximo curso seis «procesos de integración» en doce colegios públicos de Bizkaia, que supondrán el cierre de instalaciones para cuatro de ellos, ubicados en Bilbo, Getxo y Leioa.
Los colegios que cerrarán sus puertas para su integración en otros centros próximos son los colegios Ingeniero Orbegozo y Tomás Camacho, en Bilbo; Larrañazubi, en Getxo; y Lamiako, en Leioa.
Responsables del Departamento de Educación, encabezados por la consejera Begoña Pedrosa, han explicado en Bilbo las razones y detalles de estos procesos, que, según han afirmado, no responden a «un ajuste organizativo» sino a «una integración de centros» de manera «consensuada», en algunos casos «progresiva», con el fin de para atender «lo mejor posible» al alumnado.
Según lo previsto, en Bilbo, se desarrollarán procesos de integración entre los centros CEIP Ingeniero Orbegozo y CEIP Gabriel Aresti, CEIP Tomás Camacho y CEIP Maestra Isabel Gallego Gorria. Además, el CEIP de Deusto se integrará en CPI Deustuko Ikastola, aunque en este caso se mantienen abiertas las actuales instalaciones.
También es el caso del proceso previsto en Basauri, que afectará al IPI Soloarte, con una reorganización progresiva del alumnado hacia el CEIP José Etxegarai, manteniendo la escolarización del alumnado de ESO hasta el final de la etapa.
Por su parte, en Getxo, se integrarán los centros CEIP Larrañazubi y CEIP San Ignacio, y en Leioa, los centros CEIP Lamiako y CEIP Artaza Piñueta.
Tasas de matriculación muy bajas
La «integración», según han explicado, afecta a centros educativos con tasas de matriculación muy bajas, en algún caso por debajo de los 60 alumnos o con aulas con 3 escolares.
El proceso, en el que «prima la calidad educativa», se lleva a cabo entre un centro «muy segregado, con alumnado muy vulnerable», y otro sin estas características, con proyectos educativos sólidos, personal muy profesionalizado y mayor número de alumnos, según la consejera.
Se persigue, ha señalado, reforzar los proyectos educativos, mejorar la equidad del sistema y progresar en la lucha contra la segregación escolar.
Se busca, según los responsables de Educación, que todos los alumnos tengan más oportunidades de aprender y convivir ya que en un aula, por ejemplo, con tan solo 5 alumnos hay menos intercambio entre compañeros y es más difícil desarrollar proyectos.
La consejera ha asegurado, además, que los «procesos de integración» se han desarrollado de manera consensuada en los centros afectados, con «el liderazgo» de los equipos directivos de los centros, «la comunicación constante» con las familias de los alumnos y la implicación de los profesores. Es cierto que, en algunos casos, hay reticencias en el seno de las comunidades educativas afectadas.
El Departamento «acompaña» el proceso, «personalizado» según la situación de los colegios, y el centro educativo decide, por ejemplo, si mantiene o no las infraestructuras.
«Nadie se queda en la calle»
Respecto al personal de los centros afectados, ha asegurado que «nadie se queda en la calle». El personal funcionario permanece en el centro resultado de la integración o puede optar por el traslado a otra plaza, mientras que el personal interino participará en los procesos de concurso anuales.
En el acto informativo también ha participado, entre otros, Ángela Ortiz, representante del colegio bilbaino Tomás Camacho uno de los que cerrará sus puertas el curso que viene y que cuenta con 7 alumnos en Infantil y 48 en Primaria repartidos en tres clases.
Según ha explicado, el índice de vulnerabilidad en esta escuela es alto y con ese número de alumnos «sacar adelante un proyecto educativo es difícil».
Educación también proyecta impulsar «procesos de integración» de colegios públicos en Araba y Gipuzkoa, aunque en estos casos no se prevé cierre de instalaciones.
Respecto a los centros de la enseñanza concertada, en 25 de ellos ya no hay matrícula para el aula de 2 años. Todo ello se produce en un contexto de cambios demográficos y sociales. La natalidad ha provocado la pérdida en la CAV de 13.000 alumnos en Educación Infantil y Primaria desde 2020, mientras que ha aumentado la matrícula viva que se da fuera del plazo ordinario de inscripción (de 2.500 en el curso 2020-2021 a 8.000 en 2024-2025).

La Fiscalía archiva la denuncia contra el acceso al chalet de Xabi Alonso en Igeldo

Una testigo confirma que Amaya Zabarte recibió una patada de la Ertzaintza

Imputan a tres concejales del PNV de Getxo y tres técnicos por el derribo del palacete

Tortura jasan eta ozen salatu zuen Susana Atxaerandio gasteiztarra zendu da

