Tras un enero nefasto en el que los rojiblancos han sido eliminados de Supercopa y Champions, el Athletic se agarró ayer a la ilusión copera. Anteriormente, pasaron grandes apuros para eliminar a Ourense y Cultural Leonesa, ambos en la prórroga. Está vez no fue menos, un error grosero de Padilla dejó con vida al cuadro che. Jauregizar falló desde los once metros, pero en el minuto 96, los Williams silenciaron Mestalla. Nico sirvió en bandeja un caramelo a su hermano Iñaki, y este no falló. El Athletic como en 2023, se impone en Mestalla y estará en semifinales.
El once inicial evidenció la importancia del partido del domingo en Liga para Valverde, quién sacó un once repleto de novedades. Destacar el regreso de Laporte y el debut de Monreal (Iruñea, 2005) cachorro del Bilbao Athletic. Arriba, juventud al poder: Navarro y Serrano por las bandas, Selton de enganche y arriba Izeta. Prácticamente, el único titular era el indiscutible de Bermeo, Mikel Jauregizar.
Por su parte, Corberán apostaba por Umar Sadiq arriba para el último partido a vida o muerte de la competición copera. El Valencia, con una situación delicada en Liga y sumergidos en una crisis institucional, la Copa era todo un rayo de ilusión. Es por eso que no se guardaba nada el conjunto ché, al que un día entrenó Valverde precisamente.
De hecho, comenzaba el choque número 199 entre vascos y valencianos con un disparo cruzado del delantero nigeriano, no incomodaba a Padilla. El portero mexicano volvía a ganarse la confianza de Valverde para la Copa.
Los valencianos llevaban la batuta del encuentro y dominaban en posesión. Principalmente, llevaban el peligro al costado izquierdo, con el habilidoso Danjuma como principal amenaza. A los leones, en cambio, apenas les duraba la pelota. No estaba siendo nada fluido el juego de los rojiblancos.
El primer aviso del conjunto bilbaino era un zurdazo de Serrano tras un mal rechace del Valencia. Disparo potente, pero centrado, aunque Dimitrievski tuvo que emplearse y sacar el balón a córner.
Noche de regalos
En el minuto 25, llegaba el gol de la única manera en la que estaba generando peligro el Athletic, es decir, a balón parado. Era Navarro quién sacaba una falta desde el costado izquierdo, iba bien teledirigida y fue Sadiq el que metía la cabeza, peinando el balón para envenenarlo y meterse en propia ante la incredulidad del portero macedonio. Se quedaba congelado el estadio valenciano.
Diez minutos después, Padilla devolvía el regalo al Valencia. Una vez más, por un error grosero que condenaba a los leones, incapaces de dejar la portería a cero desde el 18 de diciembre ante el Ourense de 1ª RFEF. Tras un centro sin peligro de Rioja, a Padilla se le escurría el balón de las manos, y Sadiq estaba en el lugar idóneo para empujar el balón. Volvían las tablas al marcador y compensaba su error el nigeriano antes del descanso.
Tras el paso por vestuarios, con los mismos protagonistas en Mestalla, muchas interrupciones e imprecisiones que desesperaban al espectador. Debido a ello, los entrenadores realizaban cambios para desatascar el encuentro. Corberán quitaba a Sadiq para dar entrada a Hugo Duro. Valverde también cambiaba a su ariete, Izeta se retiraba y entraba Guruzeta. También introducía a Galarreta y Yuri.
Se acercaba el Athletic al área valencianista con un once más reconocible. Era Serrano quién tenía en sus botas dos ocasiones pasados los 60 minutos de encuentro. Primero, con un centro de Jauregizar que remataba Serrano de volea mientras se caía. Su disparo terminaba en el lateral de la red. Cinco minutos después, una nueva oportunidad. Esta vez con un chut desde fuera del área que se iba lamiendo el poste.
Sin embargo, el conjunto che no se quedaba de brazos cruzados. Foulquier se internaba al ataque y desde línea de fondo, egoístamente, buscaba el gol. Su disparo terminaba en el palo, ante las quejas de sus compañeros.
Efecto Williams
En el minuto 70, entraba la dupla Williams, y en su primera acción, Iñaki lograba un apetitoso penalti para los leones. Su centro era despejado por Tárrega, el central se lanzaba al suelo con el brazo separado y con su brazo izquierdo lo despejaba a córner.
Jauregizar se encarga desde los once metros, no había tirado penalti hasta entonces, y Dimitrievski le adivinaba las intenciones. Erraba el bermeotarra y el Athletic desperdiciaba una oportunidad de oro a 15 minutos del final.
El partido parecía que se iba a la prórroga con los dos equipos muy mermados físicamente y sin ideas en el juego. Fue entonces cuando apareció la magia de los Williams. Nico corría desde la banda derecha, no le cubría bien su defensor, y el pequeño colgaba un caramelo a su hermano mayor. Iñaki no fallaba a bocajarro y explotaba de emoción mientras corría hacía el banquillo rojiblanco a abrazar a sus compañeros y a Valverde. Todo un gesto del capitán al míster.
En el minuto 96 y salvando la tercera prórroga, el Athletic vuelve a meterse en unas semifinales de Copa como ya lo hizo en Mestalla en 2023, esta vez de la mano de los hermanos Williams.

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