Luka Sucic ha abierto el marcador y tres minutos después se ha lesionado.
Luka Sucic ha abierto el marcador y tres minutos después se ha lesionado. (EUROPA PRESS)
Imanol  Intziarte
Redactor de actualidad, con experiencia en información deportiva y especializado en rugby

La Real se impone al Elche en la lucha de estilos y lo festeja con ritmo caribeño y ron

Sucic ha abierto el marcador antes de lesionarse, Oyarzabal ha ampliado la ventaja y el ex realista André Silva ha recortado distancias antes del descanso. Oskarsson ha sentenciado a punto de cumplirse el tiempo reglamentario (3-1).  

Tres puntos más a la cuenta de la Real, que ya asoma por el retrovisor del Celta y marca distancias respecto a las posiciones de peligro. El mejor impulso para una semana que se presenta caliente con la ida copera en San Mamés y la visita al Real Madrid.

Rino Matarazzo se ha impuesto a Eder Sarabia en la pelea de estilos entre el vértigo y la posesión, y Anoeta lo ha celebrado coreando su último hit, con la música del ‘Café con ron’ de Bad Bunny.

Con el viaje a Bilbo en el horizonte, el míster ha dado descanso a dos de sus fijos en la zaga, Aramburu y Jon Martín. De este modo, Odriozola ha podido disfrutar de una titularidad bien ganada, con Zubeldia y Caleta Car en el eje y Sergio Gómez por la izquierda. En el doble pivote le ha tocado iniciar desde el banquillo a Turrientes, por lo que han formado dupla Gorrotxa y Soler, por detrás de Sucic. En la izquierda Marín, como en San Mamés, y completaban los dos estiletes, Guedes y Oyarzabal.

Se veían sobre el verde de Anoeta dos equipos con dinámicas cruzadas. Una Real que llegaba sin conocer la derrota en sus seis últimos choques ligueros (3 victorias y 3 empates) y un Elche que sumaba dos de los quince últimos puntos. Han salido mandones los de Eder Sarabia, alargando sus posesiones y apretando arriba, ante lo cual la Real no tenía reparos en jugar en largo, sobre todo con Marín rompiendo hacia el carril central desde la izquierda. 

El exblanquiazul André Silva ha tenido la primera, pero su potente disparo cruzado se ha encontrado con una espectacular parada de Remiro con su manopla izquierda. Ante la movilidad franjiverde no ajustaban bien la presión los locales, que perseguían sombras.

Picar como una avispa 

Lo que pasa es que esta Real no necesita tener el balón para picar como una avispa, que diría Muhammad Ali. Odriozola ha jugado en largo para la carrera por la banda de Guedes, este ha servido atrás para la llegada de Sucic, que ha hecho ‘hutsa’ de primeras con la diestra, pero el esférico se le ha quedado perfecto para ejecutar con la zurda al segundo intento (1-0, m.25). En ese momento la posesión estaba repartida 29%-71%.

Tres minutos después el croata se ha tenido que retirar lesionado. Se llevaba la mano a la cara interna del muslo izquierdo, y en su lugar ha entrado Turrientes. Una pena, ahora que había comenzado a ser importante. 

El gol no ha cambiado el guion. El Elche seguía masticando, mientras la Real prefería el vértigo. Y de tanto masticar, se le ha hecho bola. Oyarzabal, siempre el más listo, ha detectado un pase atrás de Neto, ha esquivado al meta Peña y ha marcado a puerta vacía (2-0, m.37). Ya se buscó una parecida en Getafe, aunque aquella la tiró fuera.   

La maldición del ex

Lo que son las cosas, el Elche ha recortado distancias con un pelotazo en largo. Álvaro Rodríguez ha peinado para la carrera de André Silva, que esta vez sí ha batido a Remiro con un disparo mordido (1-2, m.42). La maldición del ex y otro partido de Liga que la Real no logra mantener su puerta virgen, solo el Mallorca se quedó sin marcarle. 

Ha podido empatar el Elche ya en la segunda mitad con otro balón largo. André Silva ha cargado por la espalda a Caleta Car, este se ha ido al suelo pero el árbitro no ha pitado nada, y Remiro ha salvado mano a mano ante el portugués.

El partido iba loco. Marín la ha mandado a la red tras recortar a Chust, pero el riojano había arrancado en posición antirreglamentaria. Y Remiro ha sumado su tercera gran intervención con una mano abajo a disparo de Álvaro Rodríguez.

Segundo keniata

En el 64, Matarazzo ha refrescado su banda derecha quitando a Odriozola y Guedes para dar entrada a Aramburu y Ochieng, que debutaba. Segundo keniata que lo hace en la Real, después de Mariga en 2011.

Poco le ha faltado a Oyarzabal para ampliar la renta, pero ha buscado la colocación en vez de la potencia, y su chut se ha ido cerca de la escuadra. En el otro área, Caleta Car se ha cruzado providencial ante otro ex como Germán Valera. La delgada línea entre el empate y la sentencia. 

En el 81 el técnico de New Jersey ha agotado sus cambios con el regreso de Yangel y un Oskarsson que ya tiene canción después de su gol decisivo en Mendizorrotza. Se han marchado Soler y Oyarzabal.

El islandés ha podido marcar en un disparo de Turrientes convertido en asistencia, pero se le ha ido alta. No ha fallado en la segunda. Se ha plantado solo ante Peña y lo ha batido por bajo (3-1, m.89). «Por la mañana café, por la tarde ron, llévame a Sevilla, Orri Oskarsson», festejaba Anoeta. Y pulpo pa' cenar.