
Los donostiarras Lucas Eguibar, campeón mundial de boardercross en 2021 (en Ider Fjäll, Suecia) y ganador de la Copa del Mundo de esa disciplina del snowboard seis años antes, y Álvaro Romero, campeón del mundo junior en 2023 –en San Pellegrino (Italia)–, los dos vascos que competirán este jueves en la prueba de esa disciplina en los Juegos de Milán-Cortina d'Ampezzo (Italia), han completado de forma satisfactoria este lunes los entrenamientos en la pista de competición de Livigno.
«Ha sido una jornada productiva. Hemos estado probando diferentes ceras; al principio para la primera parte de la pista y luego para la del final. Positivo, la verdad. Sí que es verdad que cometí algunos errores, pero creo que el resultado ha sido bueno», ha señalado a Efe, en Livigno, Eguibar, al que el tobillo derecho –que se dañó al caerse en la prueba de la Copa del Mundo de Dongbeiya (China), el pasado 17 de enero– ya no le duele mientras baja la pista.
«Sí que es verdad que después de los entrenamientos lo noto algo dolorido, pero, a la hora de bajar, no siento nada, no me molesta», ha reconocido 'Luki', que disputa sus cuartos Juegos –ganó dos diplomas en Sochi'14 (Rusia) y en Pekín, hace cuatro años; y fue abanderado en los de PyeongChang'18 (Corea del Sur)–, que este lunes ha festejado su trigésimo segundo cumpleaños en Livigno. Escenario en el que debuta en una cita olímpica su paisano Romero, nacido asimismo en Donostia.
«Los primeros días fueron más de adaptación; estaba teniendo algunos fallos en una zona importante; pero hoy los he conseguido disminuir», ha explicado el debutante guipuzcoano, de 22 años, que hace tres logró su primer podio en la Copa del Mundo al acabar segundo en la prueba de esa competición disputada en Veysonnaz (Suiza).

Josu Urrutikoetxea recibe amenazas en Angelu con un lema de la Guardia Civil

Medios árabes dan por segura la destitución de Imanol Alguacil en el Al-Shabab

Cisma en el Alarde: dimite el general por la reacción machista a la denuncia de la cantinera

Dimite la alcaldesa de Santurtzi «para no perjudicar la imagen del PNV»
