
Aunque digan los versos que «Donde fuiste feliz alguna vez / no debieras volver jamás», lo cierto es que el deporte, igual que la vida, es un continuo de retornos, regresos y vueltas a empezar; de hitos, efemérides e historias que se recuerdan.
Y el 23 de abril de 2025 será inolvidable para Surne Bilbao, porque a pesar de caer por 84-82, se proclamaba campeón de la FIBA Europe Cup 2024/25 en el PAOK Sports Arena, más conocido como «Palataki», luego de haber vivido una encerrona en toda regla: con un pabellón abarrotado dos horas antes de arrancar el partido, con los aledaños del Palataki tomados de forma literal por los aficionados del PAOK de Salónica, un cordón policial para abrir paso a jugadores, aficionados y toda clase de acompañantes pudieran entrar al pabellón en un ambiente al mismo tiempo intimidante y motivante.
Los recuerdos que quedaron en la retina y en la experiencia individual y colectiva de la expedición bilbaina son imborrables y no habrá derrota ni revés deportivo que los elimine. No hay revancha en el deporte, sino que la vida sigue y volver adonde fuiste feliz no es ningún sacrilegio, pero no puede pasar de una sonrisa, porque cuando el balón se lance al aire, nada de lo que ha sucedido en el pasado importará.
Nada, o casi nada. Lo cierto es que Surne Bilbao regresa a Salónica con 22 puntos de renta para acometer este miércoles a partir de las 16.30 –emitido por ETB4 en directo– la última jornada de la liguilla del grupo M. Los dos equipos están clasificados para los cruces eliminatorios, pero los hombres de negro parten con un 95-73 a favor logrado en Miribilla, así que perder por menos de 22 tantos sería más que suficiente para certificar la primera plaza clasificatoria. Esa es la única referencia del pasado que va a tener algo que decir en el duelo de este miércoles.
El premio extra que buscan los de Ponsarnau es acabar esta segunda fase con un pleno de victorias que en caso de superar la primera eliminatoria les permitirá jugar en el Bilbao Arena los partidos de vuelta en la semifinal y en la final.
Su rival en cuartos de final de la Copa FIBA Europa saldrá del partido que jugarán en Turquía el Petkimspor y el Peristeri, los dos equipos que se disputan también el miércoles el primer y segundo puesto del Grupo N en un duelo directo.
Con el derbi en la mente
Surne Bilbao se encuentra en su mejor momento en años, y no es ninguna exageración. Por primera vez en más de una década, los agobios financieros no asfixian a los hombres de negro y esa calma institucional también repercute en tener una plantilla más desahogada que en años previos y, sobre todo, se ha decidido llevar de las palabras a los hechos el discurso de la ambición.
Por primera vez en años, Bilbao Basket asume su condición de favorito para estar en la pelea por revalidar el título europeo, sin que ello haga daño a la trayectoria liguera, al punto de que los bilbainos ocupan la novena plaza de la Liga ACB con un balance de 11-8, empatados con La Laguna Tenerife y Joventut y con dos triunfos de renta sobre Bàsquet Girona y siete respecto de los puestos de descenso.
La última derrota de los hombres de negro fue muy dolorosa: un 72-116 ante Valencia Basket el pasado 2 de enero. Pero después de aquel revés, los bilbainos han enlazado seis victorias en la competición doméstica, sin olvidar los triunfos en la FIBA Europe Cup, racha en la que se incluye la paliza sobre el PAOK de Salónica.
Así las cosas, el duelo del Palataki pasa a adquirir una importancia relativa, porque el domingo a las 18.00 viene Saski Baskonia a Miribilla, en un derbi que puede incrustar a los hombres de negro en el Top 8 de la Liga ACB o impulsar a los gasteiztarras al Top 4 de la competición doméstica. Un derbi que recuerda a épocas de hace más de una década, en la que Bilbao Basket, pese a partir como víctima ante el Baskonia, podía mirar a los ojos al cuadro alavés, algo que los hombres de negro por fin pueden volver a plantear después de años de afrontar estos partidos con la mentalidad de verlas venir.
Pero mientras llega el domingo, de cara al miércoles el equipo bilbaino cuenta con las bajas de Amar Sylla y Stefan Lazarevic. El pívot senegalés se recupera de una lesión muscular que le mantiene de baja desde mediados de diciembre y el exterior serbio de un esguince moderado en la rodilla izquierda que le ha hecho perderse un mes de competición. Y pese a todo, Surne Bilbao ha adquirido velocidad, tanto como para regresar al Palataki como para afrontar un derbi con todas las garantías.

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