
El Gabiente de Estudios de ELA ha presentado este lunes el informe ‘Estudios 56: a un paso de la pobreza’, donde se ve que pese al crecimiento económico y a que el PIB per capita de Hego Euskal Herria se sitúa entre los más altos del Estado español, el reparto de la riqueza es cada vez más desigual. «En Hego Euskal Herria, durante los últimos años las rentas del trabajo han perdido 2,5 puntos del PIB, lo que evidencia que la riqueza que se genera está en manos de las grandes empresas y el capital», destaca ELA.
«Nos encontramos ante una sociedad de dos velocidades, en donde algunas personas acumulan más riqueza y cada vez más personas tienen dificultades para llegar a fin de mes. Informes como los de Foessa advierten de que cerca del 36,2% de las personas de Navarra se encuentra en situación de integración precaria, lo que supone que viven con dificultades en aspectos clave de su vida como el empleo, la vivienda, acceso a servicios públicos o la participación social», añade este sindicato.
347.000 personas excluidas en los cuatro herrialdes
El diagnóstico del informe muestra un aumento y cronificación de la pobreza. En Nafarroa, la exclusión alcanza a 88.000 personas, y la exclusión severa ha pasado del 2,6% en 2018 al 7,9% en 2024. En la CAV, la exclusión afecta a 259.000 personas, lo que hace un total de 347.000 en el conjunto de los cuatro herrialdes.
La pobreza tiene un marcado sesgo social: en Hego Euskal Herria la tasa de exclusión entre personas migrantes supera el 40%, casi cinco veces superior a la de las autóctonas, y la tasa de pobreza es mayor en mujeres (14,8%) que en hombres (13,6%).
Vulnerabilidad infantil y adolescente
Por lo que se refiere a la edad, los menores de 18 años presentan en la CAV una tasa de exclusión del 19,9%, una cifra que multiplica por más de tres a los mayores de 65 años, que se sitúa en el 5,5%. En Nafarroa, el porcentaje es del 23,4% entre los menores de 18 años y del 5,4% entre los mayores de 65 años. «Esta diferencia evidencia una especial vulnerabilidad de la población infantil y adolescente», alerta ELA.
En Nafarroa, el 44,2% de las personas en exclusión viven en hogares con ingresos, una muestra de que tener empleo no garantiza una vida digna. A ello se suma la situación de la vivienda: el 11% de la población de Hego Euskal Herria (unas 320.000 personas) cae bajo el umbral de pobreza tras pagar los gastos de vivienda.
«La vivienda empobrece y tener empleo ya no garantiza salir de la pobreza: un SMI propio de 1.500 euros es urgente, así como políticas valientes de vivienda», reclama ELA.
Reclama mejorar la renta garantizada
«La renta garantizada es una de las principales herramientas del Gobierno de Navarra para garantizar un mínimo de ingresos. A pesar del aumento de la pobreza y la desigualdad, el número de personas beneficiarias está disminuyendo, y en 2024 fue el más bajo desde 2018, lo que indica que la prestación no está alcanzando a todas las personas que la necesitan. A esto hay que sumar que cuando se reguló la renta garantizada, se eliminó la vinculación al SMI y se fijó la base de la cuantía por debajo del SMI. Desde entonces la cuantía de la renta garantizada ha perdido poder adquisitivo, hasta el punto que para recuperar la referencia del SMI habría que aumentarla casi un 50%», añade ELA.
Ante esta realidad, ELA plantea «un conjunto de medidas estructurales para reforzar la cohesión social», entre las que cita «una reforma fiscal progresiva, el aumento de la inversión en vivienda hasta el 2% del PIB, la mejora de los servicios públicos y la reversión de los recortes en las cuantías de la RGI y la renta garantizada volviendo a vincularlas al SMI».
ELA «vuelve a subrayar la reivindicación de la huelga general del 17 de marzo de un SMI propio de 1.500 euros, que beneficiaría directamente las trabajadoras y trabajadores más precarios y actuaría como palanca para elevar el conjunto de los salarios. Es urgente abordar el reparto de la riqueza como condición para frenar el aumento y la consolidación de la pobreza».

Evacuados los pasajeros del Metro en Leioa tras explotar la batería de un móvil

Pello Reparaz y Amaia Romero, juntos como ‘dantzaris’ en el último mural de LKN en Madrid

Fallece la jueza Ángela Murillo, protagonista de varios juicios contra la izquierda abertzale

«Las pantallas están agravando las enfermedades mentales y haciéndolas más comunes»
