Aviron prescinde de Grégory Patat, su entrenador durante tres temporadas y media

Una racha de malos resultados –la última victoria data del 27 de diciembre– le ha dado al presidente Philippe Tayeb la oportunidad de deshacerse de un técnico con el que no tenía buena sintonía pero que el año pasado fue capaz de llevar al equipo a las semifinales del Top 14. 

Patat y Tayeb, cuando firmaron el pasado otoño la renovación del técnico hasta 2028.
Patat y Tayeb, cuando firmaron el pasado otoño la renovación del técnico hasta 2028. (AVIRON BAYONNAIS)

El Aviron Bayonnais anunció ayer que había llegado a un acuerdo con su entrenador, Grégory Patat, para finalizar con efecto inmediato la relación contractual que mantenían.

El club apuntaba que «esta decisión llega en un momento crucial de la temporada, ya que el equipo profesional necesita un nuevo comienzo. En una temporada en la que todas las ambiciones siguen siendo posibles, es esencial una respuesta rápida »para alcanzar los objetivos establecidos».

La decisión se produce con el equipo ocupando la antepenúltima plaza del Top 14 –ocho victorias y nueve derrotas–, si bien lejos del peligro, ya que tanto Perpignan como Montauban se encuentran muy descolgados. Por delante se ha escapado Toulouse, y entre el resto la igualdad es la tónica dominante. 

Los resultados han dictado sentencia, no solo en el torneo local, sino también en una Champions en la que han encajado cuatro derrotas en otros tantos partidos, sin sumar siquiera un triste bonus.  

A semifinales del Top 14

Patat, que ha dirigido a los albicelestes durante tres campañas y media, logró el año pasado el hito histórico de plantarse en las semifinales del Top 14Su contrato fue ampliado hasta 2028, pero para entonces las aguas ya bajaban revueltas por el Aturri. El fichaje del Laurent Travers como director de rugby se percibió como una maniobra del presidente Philippe Tayeb, contra el técnico Gregory Patat, intocable en ese momento al contar con el favor de la afición.

A Tayeb no le gustaba el estilo de gestión de Patat, a quien no dudó en definir públicamente como «demasiado laxo, demasiado amable y demasiado cercano a los jugadores». Según él, los propios jugadores estaban insatisfechos «porque no trabajan lo suficiente». El presidente también opinó que «si Patat hubiera aceptado la ayuda y el consejo de Travers, nada de esto habría sucedido».

Fue el propio Travers el que dirigió el entrenamiento de este jueves, aunque la responsabilidad de liderar al equipo va a ser para Gérard Fraser.