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Artium pone en valor a Juana Cima, una disidente radical y poética

‘Juana Cima. Una mirada disidente’ es la exposición que, comisariada por Garazi Ansa-Arbelaiz, inaugura este sábado Artium y que recupera la obra de Juana Fernández Cima (Caibarién, Cuba, 1951), una artista que ha contribuido significativamente a la iconografía del movimiento feminista vasco.

Dibujos en tinta china sobre papel (1998-1999).
Dibujos en tinta china sobre papel (1998-1999). (Nuria González | Cortesía de Clotilde Murillo)

El Museo de Arte Contemporáneo de Euskal Herria, Artium Museoa, presenta hasta el 30 de agosto una revisión de la producción de la artista Juana Cima (Caibarién, Cuba, 1951), a través de un recorrido configurado en la intersección entre su memoria del Caribe, su formación en el contexto vasco y una espiritualidad exploratoria que, desde finales de los años setenta, anticipa debates clave sobre identidad, ecología y género.

En el marco de la muestra, Artium Museoa ha editado una publicación de la serie #Hitzak que recoge un extenso texto de Garazi Ansa-Arbelaiz, comisaria de la exposición. La inauguración de la muestra tendrá lugar este sábado a las 12.00.

‘Juana Cima. Una mirada disidente’ propone una aproximación a una actitud vital, una exploración de un recorrido configurado en la intersección entre su memoria del Caribe, su formación en el contexto vasco y una espiritualidad exploratoria que, desde finales de los años setenta, anticipa debates clave sobre identidad, ecología y género. 

Durante el periodo de mayor visibilidad pública de su trabajo (1977-1997), sus obras ingresaron en distintas colecciones –entre ellas las del Gobierno de Gasteiz, la Diputación de Bizkaia y el Ayuntamiento de Gasteiz–. Sin embargo, la libertad formal, la franqueza afectiva y la ausencia de concesiones en su exploración identitaria la situaron en los márgenes del canon dominante.

Tras un retiro deliberado del circuito expositivo, pero no de la producción, su obra quedó progresivamente excluida de la narrativa hegemónica. Esta exposición busca interpelar esa ausencia.

Calendario de la Asamblea de Mujeres de Bizkaia, 1980. (Documentación del Archivo Juana Cima. Museo de Arte Contemporáneo del País Vasco)

 

Articulada en cinco territorios (Bilbao. El primer territorio del deseo y la reivindicación; Territorios míticos y conciencia ecofeminista; La identidad insular y saberes mediterráneos; El camino espiritual a través de la India y el budismo; y El retiro en la montaña), la muestra traza un recorrido por la producción de la artista. En ellos se revela una ética profunda de relación con el otro –humano, animal o vegetal– generada desde la alteridad, que atraviesa toda su práctica, en la que se entrelazan pensamiento, existencia y creación.

Juana Cima (Caibarién, Cuba, 1951) inició su formación artística en Oviedo. Tras estudiar en la Escuela Superior de Artes Aplicadas y prepararse con Higinio del Valle, ingresó en 1975 en la Escuela Superior de Bellas Artes de Bilbo, especializándose en Pintura y Grabado. Obtuvo su licenciatura en 1987, tras la conversión del centro en Facultad.

Su etapa de mayor actividad artística se desarrolló entre 1977 y 1997, periodo en el que participó en relevantes certámenes vascos y recibió importantes reconocimientos, lo que consolidó su proyección profesional.

A comienzos de los años 80 colaboró con la Asamblea de Mujeres de Bizkaia, contribuyendo de manera significativa a la iconografía del movimiento feminista. Paralelamente, desarrolló una extensa carrera docente en la EHU desde 1981 hasta 2014, primero en la Escuela de Magisterio y posteriormente en la Facultad de Bellas Artes de Leioa.

En 1997 se retiró del circuito expositivo y, tras finalizar su etapa académica, se instaló en un estudio en el campo, donde continúa trabajando de forma más privada e independiente.