
El pasado martes, Atarrabia se sacudía con una noticia inesperada. Pablo Estremera Goñi, conocido popularmente como ‘Pablito’, fallecía a los 51 años tras caer al vacío desde el tejado de Rocópolis, rocódromo ubicado en Berriobeiti, donde trabajaba ocupándose de las labores de mantenimiento.
Nacido y criado en la localidad de Iruñerria –residía en su calle Mayor–, no fue ajeno a lo que sucedía a su alrededor durante su juventud, en la que estudió en la ikastola Hegoalde. Ello le llevó a colaborar activamente en iniciativas sociales y culturales de su pueblo, siendo socio de Etxebeltza Elkartea.
Estar siempre dispuesto a echar una mano en las diferentes actividades populares le valió el cariño de amigos y vecinos, una relación social que todavía se hizo más extensa a raíz de su pasión por la montaña y la escalada.
Monitor y compañero de fatigas por un buen número de cumbres y paredes, su experiencia y enseñanzas procuró transmitirlas a quien se acercó hasta él para solicitarle consejo y apoyo, hasta el punto de acabar dedicándose profesionalmente a aspectos relacionados con esta modalidad deportiva.
Primo del actual alcalde de Atarrabia, Mikel Oteiza –sus madres son hermanas–, ‘Pablito’ acumulaba ya una década de vida laboral en el rocódromo de Berriobeiti, donde era uno de sus activos más importantes en el intenso trasiego de veteranos y noveles que acudían a diario a dichas instalaciones.
Así, deja un hueco imposible de llenar entre sus más allegados y también en el mundo de la escalada, quienes le han llorado y lamentado su pérdida a lo largo de estos pasados días, tributándole un gran número de muestras de cariño.
Protesta sindical
Del mismo modo, representantes de la intersindical vasca –LAB, ESK, Steilas, EHNE-Etxalde, HIRU y CGT– del protocolo de Salud Laboral se han concentrado en las inmediaciones de Rocópolis para denunciar la muerte de este trabajador y exigir mayores medidas de seguridad a empresarios y administraciones.
Así, Joseba Pagola (LAB) ha censurado que en Euskal Herria «las empresas no cumplen con la normativa de salud laboral» y ha exigido a la presidenta de Nafarroa, María Chivite, que «ponga todos los recursos que sean necesarios para que la muerte de Pablo Estremera sea la última que sufre un trabajador o trabajadora navarra».
Asimismo, ha puesto sobre la mesa la cifra de los 30 trabajadores navarros que murieron el año pasado en accidente laboral y ha tildado de «bote de humo» la estrategia patronal de recurrir al mantra del absentismo laboral. «Pretenden que la clase trabajadora vaya a trabajar sin curar y enferma», ha manifestado.
Pagola ha evidencia también las diferentes varas de medir existentes en cuanto a obligaciones para los trabajadores y el empresariado. «Tenemos toda una serie de controles para confirmar que cumplimos con nuestra jornada laboral, mientras que la patronal no hace lo mismo con la seguridad, no cumple la ley, que sería su obligación», ha indicado.
«Está claro que el Gobierno de Navarra está más del lado de los empresarios que de los trabajadores y que aquí lo que prima es la producción y que la patronal siga teniendo sus grandes beneficios, mientras que la salud y la vida de la clase trabajadora no vale lo mismo», ha añadido.
Por último, ha desvelado que existen informes del Ejecutivo navarro en los que, a su juicio, se demuestra flagrantemente el incumplimiento de la normativa en materia de salud laboral. «Un estudio realizado en la zona de Tafalla apunta que el 80 % de las empresas de dicha área no cumple con la ley. Si eso lo extrapolamos al resto de Navarra, mucho nos tememos que las cifras de mortalidad no van a bajar», ha concluido.

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