Oyarzabal celebra el gol que sellaba la eliminatoria.
Oyarzabal celebra el gol que sellaba la eliminatoria. (Ander Gillenea | AFP)
Fiesta por todo lo alto en Anoeta, aunque los jugadores reflejen más cansancio que alegría.
Fiesta por todo lo alto en Anoeta, aunque los jugadores reflejen más cansancio que alegría. (Jon Urbe | Foku)
Marrero, ya sin la máscara con la que ha jugado el encuentro.
Marrero, ya sin la máscara con la que ha jugado el encuentro. (Jon Urbe | Foku)
La euforia del capitán realista tras el penalti que les lleva a Sevilla.
La euforia del capitán realista tras el penalti que les lleva a Sevilla. (Ander Gillenea | AFP)
Los futbolistas de la Real lo celebran con la grada.
Los futbolistas de la Real lo celebran con la grada. (Jon Urbe | Foku)
Txurdin, ya de sevillana para el 18 de abril.
Txurdin, ya de sevillana para el 18 de abril. (Jon Urbe | Foku)
Seria pero elegante la despedida del Athletic de su hinchada.
Seria pero elegante la despedida del Athletic de su hinchada. (Jon Urbe | Foku)
Cariñoso saludo entre Oskarsson y Yuri.
Cariñoso saludo entre Oskarsson y Yuri. (Jon Urbe | Foku)
Jauregizar y Yangel, los dos ‘box to box’ frente a frente.
Jauregizar y Yangel, los dos ‘box to box’ frente a frente. (Jon Urbe | Foku)
Oyarzabal, marcando el ritmo del partido una vez más.
Oyarzabal, marcando el ritmo del partido una vez más. (Jon Urbe | Foku)
Soler y Marrero, emocionados.
Soler y Marrero, emocionados. (AFP7 via Europa Press)
Aramburu y Berenguer, hiperactivos.
Aramburu y Berenguer, hiperactivos. (AFP7 via Europa Press)
Matarazzo, el revulsivo de esta Real, dando instrucciones a Guedes.
Matarazzo, el revulsivo de esta Real, dando instrucciones a Guedes. (Ander Gillenea | AFP)
Imanol  Intziarte
Redactor de actualidad, con experiencia en información deportiva y especializado en rugby

Oyarzabal vuelve a sentenciar al Athletic desde los once metros y lleva a la Real a Sevilla

Un penalti más que discutible por un ligero agarrón de Ruiz de Galarreta a Yangel Herrera en un córner ha permitido al capitán sentenciar la eliminatoria desde los once metros cuando el encuentro se acercaba al final de tiempo reglamentario (1-0). 

La Real estará en Sevilla el próximo 18 de abril para jugar la final de Copa. Y con ella su afición, que hace cinco años se quedó con las ganas, pero que esta vez, salvo otra debacle mundial –a estas alturas nada es seguro– acudirá en masa a la capital hispalense para enfrentarse al Atlético de Madrid, una repetición de la gloriosa final de 1987, resuelta en la tanda de penaltis.

Se queda por el camino un Athletic que llegaba a Anoeta con el lastre del 0-1 de la ida y que ha aguantado vivo hasta casi el final, dominando en la segunda mitad pero con muy poquita pólvora en ataque, sin Nico Williams y con un Sancet renqueante.  

Desde primera hora de la tarde la zona de Amara y el entorno del estadio ha sido un hervidero de gente, con la lógica mayoría de camisetas azules y blancas, pero también buena presencia de zamarras rojiblancas, en muchos casos en el seno de cuadrillas –incluso parejas– con los afectos repartidos. 

Poco a poco la muchedumbre, sobre todo la local, se ha ido acercando a la entrada sudoeste, punto más caliente del recibimiento al autobús de los de Matarazzo. Los negocios que se dedican a la venta de pirotecnia han hecho su Nochevieja en marzo, había momentos en los que parecía una versión mini de la bahía en plena Aste Nagusia. Cerca de las 19.30 han arreciado los cánticos, el bufandeo y el ondear de banderas, el vehículo casi no se veía a través del humo de las bengalas. 

Pasado este primer momento álgido, la parroquia ha regresado a sus ‘templos’ de la zona de Ferrerías, quedaba mucho por delante y había que hidratarse de forma adecuada. Era el momento también de consultar los móviles para ver qué onces habían dibujado los respectivos técnicos y abrir las correspondientes tertulias al respecto.

Los blanquiazules se han bajado del autobús para recorrer a pie los últimos metros entre banderas y bengalas. (Jon URBE | FOKU)


En la Real, las principales novedades en el once han sido la presencia de Zubeldia en el centro de la zaga –se esperaba a Caleta Car– y el retorno de Barrenetxea, que ya tuvo unos minutos en Mallorca tras una lesión muscular que precisamente tuvo su origen en el derbi contra los rojiblancos en la primera vuelta de la Liga, allá por el 1 de noviembre, y que se agravó después con otro golpe frente al Celta.

Vivian en el lateral derecho

En cuanto al Athletic, lo más llamativo ha sido la decisión de Valverde de ubicar a Vivian como lateral derecho, dejando en el banquillo a Areso y Lekue –dos jugadores más habituados a jugar en esa posición–, mientras que Gorosabel ni siquiera ha entrado en la lista. En las declaraciones previas al choque el técnico ha recordado que no es la primera vez que el de Gasteiz actúa en banda.

Dentro del estadio el ambiente era el de las grandes ocasiones ya desde el calentamiento. En el córner en el que se ubicaba la mayoría de la afición visitante se ha desplegado una gran pancarta con el lema «Goazen lehoiak irabazi arte». En el fondo de enfrente, Bultzada ha replicado con la frase «Milaka istorio ezagutuz, une ahaztezinak bihurtu». Con la salida de ambos equipos, la afición local ha desplegado un enorme mosaico blanco y azul mientras sonaba el Txuri Urdin. 

El fondo sur de Anoeta, en los prolegómenos del partido. (NAIZ)

Los primeros minutos han sido del Athletic, que ha dispuesto de un testarazo de Berenguer que se ha marchado desviado. Pero la Real enseguida le ha tomado el pulso al choque y han forzado dos corners, sin mayores consecuencias, antes del minuto 10. 

Los blanquiazules han pedido algo más que falta por una dura entrada de Vivian sobre Sergio Gómez, que incluso ha perdido la bota. Saltaban chispas en cada contacto, no iba a ser un partido para pusilánimes.

Primer disparo entre palos

El primer disparo a puerta ha llevado la firma de Soler, con una falta directa que ha obligado a Padilla a lucirse. Paredes ha llegado tarde y ha encontrado el tobillo de Turrientes, amarilla. 

No ha llegado Soler a una asistencia de Guedes, y en su salida Padilla ha chocado con su compañero Paredes. Ambos han resultado dolidos, aunque han podido continuar. Dominaban los locales, pero no lograban ampliar distancias y los leones seguían a tiro de piedra. Un centro raso de Williams se ha paseado por el área del enmascarado Marrero, sin hallar rematador. 

Justo antes del descanso la han tenido Guedes, pero un resbalón le ha hecho perder la ventaja y no ha podido encontrar puerta.

Los técnicos mueven sus peones 

En la reanudación se ha repetido la película, con un Athletic dominador en el arranque frente a una Real a la que le costaba regresar del vestuario. Jauregizar ha visto la amarilla por cortar una contra de Guedes, pero ha sido Rego el que ha dejado su lugar para la entrada de Ruiz de Galarreta (m.56). Matarazzo ha subido la apuesta para la guerra del medio campo con Yangel y Marín por Turrientes y Barrenetxea. 

El Athletic superaba la presión jugando largo, y una combinación entre Sancet y Guruzeta ha dejado a esto solo con metros por delante, pero Sergio ha llegado al cruce para desactivar el peligro. 

Herrera le ha metido energía a su equipo, primero ha forzado un córner y a renglón seguido lo ha cabeceado ligeramente alto. Despertaba la Real y Valverde llamaba a Areso y Navarro para sustituir al amonestado Paredes y a Sancet. Se colocaba Vivian en el centro de la zaga y Berenguer en la mediapunta (m.67).

Lo seguía intentando el Athletic con un disparo demasiado cruzado de Berenguer. Ambas escuadras comenzaban a notar el cansancio –no solo físico, sino también emocional–, pero era a los rojiblancos a quienes apretaba el reloj. Ambas hinchadas trataban de animar a los suyos, aunque era complicado escuchar a los rojiblancos.

VAR por sorpresa

Valverde ha quemado sus naves con la entrada de Vesga y Nico Serrano, y se han marchado los sancionados Jauregizar y Guruzeta. En el otro bando, Anoeta se ha vuelto loco con la entrada de Oskarsson por Soler. En ese momento, para sorpresa de las más de 38.000 personas presentes, el árbitro ha sido llamado por el VAR para revisar una jugada que había ocurrido antes de los cambios.

En la pelea por coger la posición en un saque de esquina, Ruiz de Galarreta ha estirado ligeramente de la camiseta a Yangel Herrera, y Soto Grado ha señalado los once metros. Un penalti más que discutible, de esos que se pitan ahora por obra y gracia de las cámaras de vídeo. Como en la final de Copa de 2021, Mikel Oyarzabal no ha fallado y ha puesto a la Real con pie y medio en Sevilla engañando a Padilla (1-0, m.87).   

Ha tenido el empate Vesga en un barullo tras un córner, pero ha aparecido Marrero para solventar la papeleta con el pie. Era el descuento, y Matarazzo ha arañado segundos al crono con la entrada de Sucic y Aihen por Oyarzabal y Guedes. A la Real solo le ha faltado la guinda en un testarazo de Oskarsson que ha repelido la escuadra. Pero ya no hacía falta.

El islandés, por cierto, lo ha celebrado luego con la Bultzada al son de su canción.

 

Ficha técnica:

Real Sociedad: Marrero; Aramburu, Zubeldia, Jon Martín, Sergio Gómez; Turrientes (Yangel Herrera, m.58), Gorrotxategi, Soler (Óskarsson, m.83); Barrenetxea (Marín, m.58), Guedes (Aihen, m.93) y Oyarzabal (Sucic, m.93).

Athletic: Padilla; Vivian, Paredes (Areso, m.67), Laporte, Yuri; Rego (Ruiz de Galarreta, m.56), Jauregizar (Vesga, m.82), Sancet (Navarro, m.67); Berenguer, Iñaki Williams y Guruzeta (Serrano, m.82).

Gol: 1-0 m.87: Oyarzabal.

Árbitro: Soto Grado (Comité Riojano). Amonestó a Yangel Herrera (96) y Zubeldia (99) por la Real Sociedad; y a Paredes (23), Jauregizar (56), Guruzeta (70), Areso (81) y Laporte (91) por el Athletic.

Incidencias: encuentro correspondiente a la vuelta de las semifinales de la Copa, disputado en Anoeta ante 38.738 espectadores.

Matarazzo y Valverde

En sala de prensa, Pellegrino Matarazzo, entrenador de la Real Sociedad, ha reconocido que pasar a la final es «una sensación espectacular», y es consciente de que han hecho feliz a «toda una provincia».

La Real estará en la gran final de La Cartuja, al igual que en 2021, pero esta vez con público. «Estoy contento; es una sensación espectacular. Yo creo que es un momento muy bonito para todos», ha comentado sobre la clasificación de su equipo a la final.

El estadounidense se ha sorprendido mucho por un ambiente «increíble»: «Los últimos cien metros que había caminado, con bengalas y todo, ha sido algo que nunca había vivido. Estoy contento de que hayamos podido devolver la energía al equipo».

Sobre su situación personal, ha indicado que no llegó a Donostia con un plan tasado. «Llegué con unas prioridades y hemos ido dando pasos poco a poco para ver qué funciona y qué no en el equipo», ha admitido. Ahora, «estoy deseando que lleguen más cosas».

El goleador del partido de vuelta ha sido Mikel Oyarzabal, un jugador «especial» para este equipo según ‘Rino’: «Es humilde, respetuoso… es un capitán en muchísimos aspectos, y estoy muy contento de que haya sido él el goleador». ha subrayado.

Por su parte, Ernesto Valverde, entrenador del Athletic, ha lamentado la eliminación de su equipo en semifinales ante una Real Sociedad que «ha sido mejor», y ha reconocido que está siendo una temporada «muy complicada en muchos sentidos».

Su equipo no ha podido marcar en los más de 180 minutos de la eliminatoria, una faceta en la que no han estado bien debido a que no han podido «generar ocasiones». «Tenemos que reconocer que la Real ha jugado una eliminatoria mejor que la nuestra. Han llegado mejor, y nosotros no hemos podido hacer daño», ha añadido.

«No ha sido un partido de grandes ocasiones, y ellos han estado bien en defensa. Pensábamos que al final tendríamos alguna ocasión, pero ha llegado el penalti y se ha acabado», ha analizado el partido.

El partido de vuelta no ha tenido muchas ocasiones para ninguno de los dos conjuntos: «Ellos han estado firmes y sólidos. Ha habido momentos en los que intentábamos meterlos atrás, pero han estado bien y nos costaba generar en ataque».

Sobre el penalti, ha indicado que no sabía lo que estaban revisando porque no lo había visto, pero en definitiva, «no ha sido clamoroso y ha salido de la nada». A pesar de ello, el Athletic ha tenido un par de ocasiones claras al final del partido porque son “un equipo que lo da todo hasta el final”.

«A lo largo de mi vida he perdido muchas más cosas de las que he ganado. Lógicamente no estoy para tirar cohetes, pero hay que aceptar lo que viene sabiendo que te has podido equivocar. Los torneos los empiezan un montón de equipos, y solo gana uno», ha concluido.