
El secretario de Guerra de EEUU, Pete Hegseth, anunció que, tras haber bombardeado «5.000 objetivos», ayer sería el día más intenso de bombardeos en Irán, después de una noche de continuos bombardeos. «La mayor cantidad de cazas, la mayor cantidad de bombarderos, la mayor cantidad de ataques», aseguró el jefe del Pentágono, que dijo que Irán está viendo reducidos sus arsenales y en las últimas 24 horas «ha lanzado la menor cantidad de misiles de la que ha sido capaz hasta ahora».
El jefe del Estado Mayor Conjunto de EEUU, Dan Caine, cuantificó esta reducción en un 90% respecto al inicio de la respuesta iraní.
Aseguró que han comenzado a atacar «el complejo militar e industrial iraní» centrándose en fábricas de drones kamikazes, pero en los ataques han muerto ya al menos 1.300 personas en once días, entre ellos civiles y decenas de niños. Israel y EEUU también han atacado escuelas, hospitales, depósitos de petróleo, desalinizadoras y otras infraestructuras civiles.
«Nos encontramos en una posición muy sólida», repitió el jefe del Pentágono, pero evitó precisar cuándo podrían terminar los ataques. La semana pasada, Donald Trump y el propio Hegseth afirmaron que la operación iba más rápido de lo que pensaban y adelantaron que la guerra podría durar de tres a ocho semanas.
El propio presidente estadounidense, en un incoherente discurso, afirmó el lunes que podría «declarar un éxito» la guerra en Irán y acabarla, sobre todo ante las críticas internas y el impacto económico que empiezan a notar los propios atacantes y sus aliados.
«Podríamos llamarla un tremendo éxito ahora mismo y dejarlo aquí, podría declararlo, o podríamos ir más allá, y vamos a ir más allá. Pero el gran riesgo de esta guerra se acabó hace más de tres días», afirmó en una rueda de prensa plagada de las habituales divagaciones contradictorias.
El líder republicano rechazó dar una fecha concreta del fin de la guerra, tras declararla «prácticamente terminada», mientras su secretario de Guerra aseguraba que «solo es el principio». «Podrías decir que son ambas cosas. Es el comienzo de la construcción de un nuevo país. Ciertamente, no tienen Marina, no tienen Fuerza Aérea, no tienen equipo antiataques aéreos. Todo se ha destruido. No tienen radar ni telecomunicaciones, y no tienen liderazgo», aseveró Trump.
Cuando dijo a la cadena CBS que la guerra está «prácticamente terminada», el barril de crudo de Texas cayó en cuestión de minutos desde los 115 dólares hasta los 85 y el Dow Jones cerró con una subida de medio punto tras toda la jornada en terreno negativo, al entender que Trump insinuaba el fin de la guerra. Hasta ahora han muerto ocho soldados estadounidenses y 140 han resultado heridos, ante lo que el presidente afirmó que «cuando se trata de conflictos así, siempre vas a tener muerte» y los padres de las víctimas le pidieron «terminar el trabajo».
Tras haber anticipado un final del conflicto, Trump, amenazó con «golpear 20 veces más fuerte» a Irán si bloquea el tránsito de petróleo.
En esta volátil postura, ayer volvió a afirmar que «es posible» a hablar con el nuevo liderazgo en Irán, pero advirtió de que dependería de los términos en los que se establezca.
Según fuentes de Al Jazeera, el enviado de Trump, Steve Witkoff, ha propuesto a Teherán establecer una fecha para detener las hostilidades, pero no ha recibido respuesta, ante lo que ha intentado ponerse en contacto a través de intermediarios.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, no tiene tanta prisa y afirmó que «aún nos queda por hacer». «Romper el yugo de la tiranía depende, en última instancia, de ellos [los iraníes]. Pero no cabe duda de que, con las acciones llevadas a cabo hasta ahora, estamos quebrándoles, y aún no hemos acabado», sostuvo.
La Guardia Revolucionaria de Irán respondió a Trump que «estamos dispuestos a expandir la guerra (...) Somos nosotros quienes determinaremos su fin». El viceministro de Exteriores, Kazem Gharibabadi, aseguró que China, Rusia y el Estado francés se han puesto en contacto con Teherán para hablar de un posible alto el fuego, a los que contestó: «No iniciamos esta guerra».
Por su parte, el Ministerio chino de Exteriores señaló que está desarrollando una «mediación activa». El enviado especial de Pekín para Oriente Medio, Zhai Jun, se encuentra actualmente en la región y el ministro Wang Yi, continúa la ronda de llamadas con sus pares de Oriente Medio, incluyendo el iraní y el israelí.
El Kremlin negó que el presidente ruso, Vladimir Putin, vaya a ejercer como mediador, pero ayer habló con su homólogo iraní, Masud Pezeshkian, tras hacerlo con Trump el lunes.
Ormuz
La Casa Blanca negó que EEUU haya escoltado a ningún petrolero en el estrecho de Ormuz después de que el secretario de Energía, Chris Wright, eliminara un mensaje de X en la que había afirmado que sí se había protegido al buque con éxito.
Líbano
Israel llevó a cabo nuevos ataques contra el sur de Beirut y el sur de Líbano, donde el número de personas desplazadas supera ya las 760.000, y reiteró órdenes de evacuación de varios barrios. El número de muertos en el país se eleva ya a 570; el de heridos a más de 1.400.

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