NAIZ

El Ejército israelí intercepta la Flotilla y detiene a 175 personas, entre ellas siete vascas

El Ejército israelí ha interceptado varias de las embarcaciones de la Global Sumud Flotilla que se dirige hacia Gaza y ha detenido a 175 personas, entre ellas siete vascas. La radio del Ejército israelí ha señalado que ha detenido a siete de los 50 barcos.

Captura de pantalla del vídeo difundido por la Global Sumud Flotilla.
Captura de pantalla del vídeo difundido por la Global Sumud Flotilla. (GLOBAL SUMUD FLOTILLA)

Activistas que participan en la Global Sumud Flotilla hacia la Franja de Gaza han alertado de que «nuestras embarcaciones están bajo ataque». El Ejército israelí ha abordado en aguas internacionales varias de sus embarcaciones, 22 según la propia flotilla, con 36 aún navegando en los alrededores de la isla griega de Creta.

El Ejército israelí ha afirmado que ha detenido a 175 personas y, según ha podido saber, NAIZ, entre ellas se encuentran, al menos, siete vascas.

Los asaltantes han ordenado a la flotilla dar la vuelta y regresar a sus puertos de origen, además de trasladar la ayuda humanitaria a través de «los canales establecidos», en concreto el puerto israelí de Ashdod. Además, amenazan con que, si no lo hacen, «tomarán todas las medidas necesarias a su disposición» para garantizar el bloqueo a Gaza. Advierten de que se apoderarán de la embarcación y procesarán a los activistas.

Entre los barcos atacados se encuentra uno en el que viajan dos activistas vascos, que han podido relatar a NAIZ lo sucedido. «Nos han abordado sobre las 03:00. Han disparado al barco y tras ponerlo todo patas arriba nos han dejado aquí». Durante el abordaje han roto los canales de comunicación del bote, a excepción de una radio. Asimismo, les han requisado los teléfonos móviles que han encontrado. 

Tras el abordaje y dejar inutilizado el baroc, los han dejado a la deriva hasta que un barco de Open Armas los ha rescatado y remolcado hasta Creta.

Del resto de los activistas vascos, algunos han sido secuestrados por el Ejército israelí, mientras que otros han esquivado el ataque y han llegado a las costas griegas.

¿Desembarco en Grecia?

Las tropas israelíes, que han elevado hasta 175 los activistas interceptados durante las últimas horas, han inutilizado sus motores y han dejado a sus tripulaciones atrapadas «ante la proximidad de una tormenta masiva», lo que desde la flotilla han descrito como «una trampa mortal». De hecho, tenían previsto llegar en las próximas horas a la costa griega para resguardarse de las condiciones adversas del mar.

Los soldados han apuntado a los activistas con láseres y armas de asalto semiautomáticas y les han ordenado que vayan a la parte delantera de las embarcaciones «y se pongan de rodillas y con las manos en alto», ha explicado.

Los barcos interceptados se encuentra a 700 millas de Palestina y a unas 100 millas de las costas griegas, concretamente en aguas que separan la península griega del Peloponeso y la isla de Creta, según el rastreador de la propia Flotilla.

A media tarde, el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, ha afirmado que, en coordinación con el Gobierno de Grecia, los activistas han sido trasladados a un buque israelí y desembarcarán en una playa griega «en las próximas horas».

En un mensaje en redes sociales, Saar agradece «al gobierno griego su disposición a recibir a los participantes de la Flotilla».

«Piratería a la vista»

Global Sumud Euskal Herria lo ha definido como un acto de «piratería a la vista», remarcando que Israel ha «secuestrado» a civiles de todo el globo. «Esto es piratería. Esto es la incautación ilegal de seres humanos en alta mar cerca de Creta, una afirmación de que Israel puede operar con total impunidad, mucho más allá de sus propias fronteras, sin consecuencias», han denunciado.

Del mismo modo, han puesto el foco sobre «el silencio» de los gobiernos. «Afirman defender el derecho internacional. Una vez más, no dicho nada. No hay condenas urgentes. No hay exigencias inmediatas de liberación de los detenidos. No hay llamados a la rendición de cuentas. Esta ausencia de respuesta no es neutralidad, es permiso y es complicidad».

Ante ello, han lanzado las siguientes preguntas. «¿Dónde están los civiles secuestrados? ¿A dónde fueron llevados? ¿Estaban los gobiernos europeos coordinándose con los israelíes para facilitar los secuestros? Una pregunta más profunda permanece: ¿cómo se ha permitido que Israel llegue a un punto en el que puede llevar a cabo secuestros a plena vista, contra civiles desarmados, sin temor a consecuencias?».

Los activistas vascos han destacado la necesidad de movilizaciones y de interpelar a agentes sociales, económicos y políticos, así como de señalar las complicidades «de los señores de la guerra» en Euskal Herria. También han reclamado unidad en la movilización y profundizar en las acciones de boicot a Israel.

En los barcos, la respuesta de la flotilla a los mensajes de los soldados ha sido remarcar que «no somos invitados del régimen genocida israelí, que utiliza la ayuda humanitaria, el hambre, la sed y las enfermedades como armas de guerra. Somos los testigos que quieren silenciar. Y no callaremos. Hemos venido a romper el bloqueo».

Se trata de la interceptación de una flotilla solidaria con Gaza más lejana que ha llevado a cabo Israel, que asegura que se ha debido al gran tamaño de la flota, subrayando la presencia de «unas cien embarcaciones con mil activistas a bordo».

La flotilla trata de romper el bloqueo israelí que está asediando Gaza dentro del proyecto genocida que, junto al exterminio directo, impide a la población palestina el acceso a suministros básicos, y ha hundido al territorio palestino en una situación agónica de falta de recursos que está extendiendo la malnutrición y las enfermedades.

Este mismo miércoles el Gobierno de Israel ha anunciado sanciones contra la campaña de recaudación de fondos para financiar la Global Sumud Flotilla, que partió el lunes desde Sicilia rumbo a Gaza y se acercaba a aguas griegas, para intentar romper el bloqueo israelí.

En octubre del año pasado, Israel dio por terminada una misión similar al interceptar a los integrantes de la flotilla en aguas internacionales. Las autoridades israelíes retuvieron durante varios días a decenas de personas antes de proceder a su liberación. Como aquella vez, la flotilla que navega a Gaza cuenta con presencia vasca, en este caso reforzada: una decena de activistas.

Movilizaciones en Euskal Herria

Ante el asalto a la flotilla, Global Sumud Euskal Herria ha llevado a cabo movilizaciones en Euskal Herria. A las 19:00 ha habido concentraciones en la plaza Elíptica de Bilbo, en el Boulevard de Donostia, la plaza de Urruña, la plaza Correos de Gasteiz y la plaza Merindades de Iruñea, entre otros puntos.

Manifestación por la Parte Vieja de Donostia este jueves, en solidaridad con los detenidos. (Jon Urbe | Foku)

En la capital navarra, por ejemplo, se han desplegado ante la Delegación del Gobierno español dos pancartas en las que se podía leer 'Liberad a los detenidos. Solidaridad y boicot' y 'Stop al genocidio/Stop al bloqueo. Defendamos la Global Sumud Flotilla. ¡Desobediencia adelante!'.

Además, muchos de los asistentes portaban carteles en los que se había escrito 'Liberad Palestina. Boicot a Israel'. También había banderas palestinas.

«Denunciamos los secuestros que ha habido, denunciamos la manera en que han roto los barcos, motor y velas y han dejado a la gente a la deriva, pero ante todo, ellos están mal, pero en Palestina sigue habiendo genocidio. No nos vamos a olvidar de Palestina. Los que están en el agua no se olvidan de Palestina, y su fin y su idea es seguir a Gaza», ha manifestado una portavoz de la Flotilla.

Ha apelado a las instituciones: «Se tienen que mojar. Hay que romper relaciones con Israel, fuera la venta de armas, fuera todo tipo de relaciones y fuera la impunidad que tiene Israel. La flotilla de tierra, que somos los que estamos aquí hoy concentrándonos, vamos a estar en la calle y vamos a seguir apoyando a esta gente que ha puesto sus cuerpos por delante», garantizan.

El Gobierno de Nafarroa, en línea con el estatal, sí ha movido ficha mostrando «su más enérgica condena por la detención de la flotilla que partió en las últimas semanas de Barcelona, Marsella (Francia) y Siracusa (Italia), y en especial por la situación de los ciudadanos navarros retenidos».

Se ha unido «al llamamiento realizado por numerosas instituciones para que Israel permita el trabajo solidario de las ONG humanitarias que desean actuar y socorrer a la población en Gaza y otras zonas de conflicto».

Meloni también

Ente los posicionamientos internacionales contrarios al asalto sobresale esta vez, que no antes, el del Gobierno de Italia de la ultraderechista Giorgia Meloni, que ha hablado de «detenciones ilegales».

«El Gobierno italiano condena la incautación de embarcaciones de la Global Sumud Flotilla en aguas internacionales frente a las costas de Grecia y exige al Gobierno israelí que libere inmediatamente a todos los italianos detenidos ilegalmente, que respete plenamente el Derecho Internacional y que garantice la seguridad física de las personas a bordo», ha dicho el Ejecutivo italiano.

«El Gobierno reafirma su compromiso de seguir prestando ayuda humanitaria a Gaza, en el marco de nuestra cooperación y en cumplimiento del Derecho Internacional», ha subrayado en su comunicado, publicado tras una reunión del Consejo de Ministros encabezada por la primera ministra, Giorgia Meloni, y con participación de los ministros de Exteriores y Defensa, Antonio Tajani y Guido Crosetto, respectivamente.

Grecia confirma el desembarco

Esta pasada noche, el Gobierno griego confirmó que los 175 pasajeros de las embarcaciones de la Flotilla Global Sumud trasladados a un buque israelí tras ser interceptados en el mar desembarcarán en territorio heleno. «Las autoridades griegas están en conversaciones con las autoridades israelíes sobre el tema de su desembarque seguro en Grecia», señaló el Ministerio de Exteriores heleno en un comunicado.

El punto exacto de desembarco no fue revelado. Guiada por el derecho internacional y por razones humanitarias, y como «factor de estabilidad en la región», Grecia «pidió a Israel que retirara sus buques de la zona», indicó el Ministerio.

Al mismo tiempo, el país heleno «ofreció sus buenos oficios comprometiéndose a acoger a las personas a bordo en su territorio y garantizar su regreso seguro a sus países».

El Gobierno heleno hizo un llamado a la moderación y al respeto del derecho internacional, incluido el derecho internacional del mar y el derecho internacional humanitario, subrayó el comunicado.