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Jason Sorens: «La secesión es irreal, hasta que no lo es»

Jason Sorens es uno de los investigadores más importantes en materia de procesos secesionistas. Sus análisis muestran que estos procesos son mucho más comunes de lo que podría parecer a primera vista. Acaba de publicar un trabajo en el que resalta la importancia del interés de la comunidad y la estrategia, además de la identidad, para una secesión exitosa.


Mario Zubiaga, director del curso de verano de la UPV titulado ‘Del derecho a decidir a la secesión, nuevos estados en Europa’, presentó el curso afirmando que habían invitado a expertos de fuera para aportar la normalidad con la que se trata el tema en ámbitos internacionales.

El profesor estadounidense Jason Sorens fue uno de ellos. En su exposición presentó varios puntos que responderían a las objeciones que suelen argumentar aquellos que se oponen al derecho a decidir, puntos que muestran que una secesión no tiene por qué ser tan drámatica como se suele plantear. A la pregunta de si la aceptación del derecho a decidir provocaría un mundo con 10.000 microestados, Sorens respondió que no, que en muy pocos sitios una mayoría apoya la independencia y que los referendos de secesión normalmente fallan.

Entre las preguntas sobre la cuestión se detuvo en la siguiente: «¿No es políticamente irrealista el derecho a decidir?», a la que respondió con un «¡solo hasta que no lo es!». En su análisis concluye Sorens que la aceptación del derecho a decidir por parte del estado-matriz es positiva para todas las partes «porque reduce las posiblidades de un conflicto violento» y porque «ofrece certeza económica y política» sobre la región.

Jason Sorens es uno de los más reconocidos expertos de la materia y llegó a Donostia recién publicado el trabajo ‘Secesionismo: Identidad, interés y estrategia’. A través de esa obra ha demostrado que la identidad específica de una comunidad no es suficiente para la secesión.

En su estancia en Euskal Herria, subrayó la importancia del interés real para la secesión y de la estrategia a llevar a cabo. Quizás prueba de ello, el gráfico que presentó Sorens sobre las diez regiones con mayor índice de secesionismo (en base a los resultados electorales de la última década). En esa gráfico la Comunidad Autónoma Vasca aparecía en primer lugar (la Comunidad Foral de Nafarroa en octava posición), mientras que Catalunya aparecía cuarta y Escocia, sexta.

Regionalistas, soberanistas y secesionistas

Sorens clasifica en tres tipos los partidos políticos regionales existentes en el Estado español. Por un lado sitúa a los secesionistas, que serían aquellos que apuestan abiertamente por la independencia. Por otro lado existirían los soberanistas, que serían aquellos que no se oponen a la independencia pero que tampoco la favorecen (incluyó en ese apartado al PNV). Y por último los regionalistas, que apoyan la identidad regional pero se oponen de manera explícita a la independencia (UPN de Nafarroa aparece en este grupo).

En la entrevista que acompaña este artículo, Sorens afirma que «los independentistas y soberanistas tienen mucho más en común entre ellos que con los regionalistas». «Que apoyen la independencia u otra forma de autonomía depende de las circunstancias», explicó.

Factores que incrementan la secesión

El estadounidense presentó las conclusiones de su amplio estudio sobre los factores que incrementan o perjudican las probabilidades para la secesión. Entre ellos se puede apreciar que las regiones más pobladas apoyan más la secesión, y no el regionalismo, y que hacen lo mismo las regiones más ricas.

También se refirió a una realidad que hizo recordar a los presentes en los cursos al «que vienen los vascos» del regionalismo navarro; y es que, según Sorens, los movimientos regionalistas emergen, de manera frecuente, como oposición a la «colonización secesionista».

Según su estudio, la especifidad lingüística de una comunidad promueve el regionalismo y el secesionismo, pero una historia de estado independendiente promueve solo el secesionismo. También en esto parece que el caso vasco sea diferente.