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Fagor afronta una semana clave ante su abultada deuda

Este lunes, Mondragon Inversiones decidirá si inyecta el dinero necesario -120 millones de euros- para evitar un concurso de acreedores en Fagor Electrodomésticos.

Planta de interacumuladores de Fagor inaugurada en Basauri en 2010. (Jon HERNAEZ / ARGAZKI PRESS)

La preocupación se está extendiendo como la pólvora entre los dos mil cooperativistas de Fagor Electrodomésticos, que ya habían adoptado una serie de medidas para capear el temporal -rebaja de salarios, recolocaciones- pero que no ven que eso haya contribuido a mejorar la crítica situación por la que atraviesa la compañía de Arrasate.

Miembros del Consejo Rector han tratado de calmar los ánimos a lo largo de esta semana, señalando que el grupo se encuentra al día en sus pagos, y han atribuido la alarma creada a un intento de «presionar» a la Corporación Mondragon para que se haga cargo de la situación, según han confirmado a este diario.

De hecho, este próximo lunes se reunirá la directiva de Mondragon Inversiones para decidir si inyecta o no el dinero que Fagor necesita para hacer frente a sus pagos más urgentes. Según fuentes consultadas por este diario, esa cantidad asciende a 120 millones de euros, de los que 70 irían destinados al pago a proveedores, y otros 50 a compromisos adquiridos con su filial francesa Brandt, adquirida en 2005.

Negociación del préstamo

En estos momentos, Mondragon se encuentra negociando con las entidades financieras un préstamo por dicha cantidad, tarea que no le está resultado fácil debido a las limitaciones impuestas a los bancos para reducir su cartera de créditos de riesgo.

En caso de que no se obtuviera el crédito, las fuentes consultadas no dudan en afirmar que Fagor Electrodomésticos se vería abocada, ya el próximo martes, a un concurso de acreedores -la antigua suspensión de pagos- lo que daría paso «a un proceso de liquidación de la cooperativa».

Por el contrario, en el caso de que se consiguiera inyectar el dinero que necesita Fagor Electrodomésticos, el control de la cooperativa pasaría a manos de la Corporación Mondragon, que en el futuro adoptaría las decisiones oportunas.

Ya el pasado mes de mayo, el Congreso del grupo Mondragon acordó crear un fondo de solidaridad de 70 millones, denominado Fondo de Reestructuración y Empleo Societario (FRES) con el fin de «garantizar la viabilidad futura y salvaguardar el empleo sostenible» en Fagor Electrodomésticos. Se trata de una medida excepcional asociada a Fagor y limitada en el tiempo, que prevé que las dotaciones al fondo se materializaran a través de un préstamo a cinco años.

Junto a ello, las asambleas generales celebradas el mismo mes en Arrasate y Basauri aprobaron el plan de gestión de 2013 para tratar de «estabilizar las ventas e impulsar el crecimiento en el área internacional, especialmente en mercados emergentes como Rusia, China o Medio Oriente», al tiempo que los socios votaban una rebaja salarial del 6,48%, que viene a sumarse a otras acordadas con anterioridad.

No obstante, estas medidas no han conseguido estabilizar la situación y, tal y como reconocieron desde la Corporación Mondragon, «la virulencia de la crisis y las lejanas perspectivas de reactivación han absorbido los ajustes realizados».

Mientras tanto, la mayor parte de la producción de las plantas vascas de Fagor Electrodomésticos se encuentra paralizada por falta de material, una situación que está arrastrando también a muchos proveedores, principalmente de componentes electrónicos, que se están viendo abocados a una delicada situación financiera.

Deuda millonaria

La deuda de Fagor Electrodomésticos asciende actualmente a 830 millones de euros, tal y como habría reconocido el propio presidente de Fagor Electrodomésticos, Xabier Bengoetxea. Las fuentes consultadas señalan, no obstante, que en esa cantidad no están incluidos los resultados de sus filiales, como tampoco el capital social que no se ha devuelto a los socios jubilados ni las aportaciones depositadas voluntariamente, que tampoco se han devuelto. Si se computaran estas cantidades, la deuda superaría los 1.000 millones de euros.

Esta situación ha sido provocada por las pérdidas acumuladas en los últimos cuatro años y que en los seis primeros meses de este año ascienden a 66,8 millones de euros, una cantidad que viene a sumarse a los 89 millones registrados en 2012 y a los 25,7% de 2011.

Fagor achaca los resultados a la caída registrada en el conjunto del mercado de electrodomésticos, que en 2012 facturó algo menos de la mitad de las ventas del año 2007. En el caso de la cooperativa vasca, las ventas se redujeron un 37% en este período, el equivalente a 600 millones de euros debido al desplome del consumo y a la incorporación de nuevos países competidores, así como a la caída del margen por las reducciones de los precios de venta y el aumento del coste de materiales.

El mercado español, que cae por séptimo año consecutivo, es uno de los que mayor desplome ha sufrido. En el primer semestre de 2013 se situaba ya un 6,8% por debajo del año pasado, lo que le ha llevado a Fagor a poner en marcha una campaña para dar a conocer que es «la única marca de electrodomésticos 100% capital español».