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Víctimas de distinto signo comparten sus testimonios y piden avanzar en la resolución

Cuatro víctimas del conflicto, de diferente signo, se han reunido en Gasteiz en las jornadas organizadas por Sare con el objetivo de compartir sus vivencias y sus reflexiones para aportar a la resolución y la convivencia.

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Los testimonios de Sara Buesa y Rosa Rodero, víctimas de ETA, Unai González Azua, víctima de la dispersión, y Carmen Galdeano, víctima del GAL, han puesto de manifiesto la necesidad de avanzar en el proceso de resolución. Un proceso que todos los participantes han coincidido en calificar como estancado transcurridos cinco años de la Declaración de Aiete y la decisión de ETA de abandonar la lucha armada.

Desde la crudeza del relato de cada una de las víctimas, han apelado a las fuerzas políticas para que impulsen el proceso, sin instrumentalizar a las víctimas, y construyendo una memoria inclusiva.

Sara Buesa, hija del dirigente del PSE Fernando Buesa muerto en atentado de ETA, ha relatado como vivió el duelo tras la pérdida de su padre y ha destacado la importancia de reconocer que todas las víctimas tienen los mismos derechos. Sobre las cuestiones que aún quedan pendientes, ha defendido un relato que «deslegitime la violencia», así como la aplicación de la legislación en materia penitenciara, «sin medidas extraordinarias», ha remarcado.

Una González Azua, víctima de la dispersión tras haber fallecido su suegra cuando acudía a visitarle a la prisión de Teruel, ha incidido en este aspecto pidiendo reconocimiento para las víctimas de la política penitenciaria. Según ha remarcado, los familiares de las personas presas están sometidas a una «ruleta rusa». «Nadie les mata de una manera directa pero les hace estar expuestos al peligro de sufrir un accidente. Es una decisión política», ha subrayado.

Rosa Rodero, por su parte, ha pedido que se tenga en cuenta a la víctimas y se tomen como ejemplo para avanzar en la resolución: «No quiero que esto del perdón sea un aliciente para que no se hagan las cosas. A pesar de todo lo que hemos sufrido, debe ser un aliciente para seguir adelante».

Carmen Galdeano, hija de Xabier Galdeano, muerto a manos del GAL, se ha pronunciado en el mismo sentido: «A la sociedad le llamaría a oírnos y hacer una reflexión crítica de lo que ha pasado. No estar esperando a que Madrid nos de el visto bueno, la sociedad vasca no se puede quedar de brazos cruzados, debe avanzar».