El Gobierno con menos leyes aprobadas de toda la historia de la CAV
Para leer este artículo
regístrate gratis o suscríbete
¿Ya estás registrado o suscrito? Iniciar sesión
Se te han agotado los clicks

Con la disolución hoy del Parlamento, decretada ayer por el lehendakari, este Ejecutivo de Urkullu es el que menos leyes ha conseguido aprobar y llevar a la práctica desde que Carlos Garaikoetxea pusiera en marcha el Gobierno Vasco en 1980.
Solo ha conseguido que al Boletín Oficial del País Vasco hayan llegado 8 leyes, al margen de los presupuestos, que tampoco ha podido aprobar todos, puesto que para 2019 tuvo que prorrogar los anteriores.
El lehendakari ha intentado hacer ver que la aprobación de leyes en el Parlamento depende de la voluntad de los partidos de la oposición, cuando el Gobierno no cuenta con la mayoría necesaria en la Cámara. Pero también cabe observar que si como ayer mismo dijo Iñigo Urkullu «la esencia de la política es conseguir solucionar los problemas de la ciudadanía por medio del diálogo», a este Ejecutivo de coalición formado por PNV y PSE le ha faltado capacidad de diálogo y acuerdo con el resto de grupos para conseguir las mayorías necesarias.
17 de 38 proyectos anunciados
Pero hay cuestiones que no dependen de la oposición, como es la aprobación de los proyectos de ley por parte del propio Gobierno. Según el último informe sobre el “Estado de situación del programa legislativo”, a fecha de 20 de enero de este mismo año, se puede constatar que el Ejecutivo de Urkullu había previsto presentar un total de 38 proyectos de ley al Parlamento, pero tan solo ha enviado 17, que son menos de la mitad.
El Consejo de Gobierno de PNV-PSE aprobará hoy otros dos proyectos de ley, el de Juventud y el de Cuerpos y Escalas de la Administración, que ni siquiera podrá remitir al Parlamento que ya estará disuelto.
Además, el Gobierno ha recurrido en otras cuatro ocasiones al truco de «subcontratar» su potestad legislativa en los grupos parlamentarios que sustentan al Ejecutivo. De esta forma, la Ley de Formación Profesional, la de Organización y Funcionamiento del Sector Público Vasco, la de Modificación de la RGI y la de Víctimas de la Violencia del Estado llegaron a la Cámara sin los exigentes informes y trámites que deben acompañar a los proyectos de ley y que no son necesarios en las proposiciones de ley de los grupos.
La anormal VI Legislatura
Este Gobierno de Urkullu es el que menos proyectos de ley ha llevado a un pleno parlamentario y el segundo que menos ha aprobado en su propio Consejo de Gobierno. Solo el Ejecutivo del primer mandato de Juan José Ibarretxe tuvo menos producción de proyectos, pues remitió a la Cámara únicamente 11 proyectos de ley. Cabe recordar que aquella legislatura, entre 1998 y 2001 fue verdaderamente excepcional, marcada por un apoyo inicial de Euskal Herritarrok al Ejecutivo, que Ibarretxe rompió cuando ETA puso fin al alto al fuego que había decretado. La oposición de PP y PSE fue feroz y el Gobierno tuvo que estar a otras cosas, en lugar de redactar leyes.
Iñigo Urkullu no ha padecido ese tipo de problemas en esta legislatura, y de su escaso trabajo legislativo solo son responsables sus propios consejeros y consejeras. Hay proyectos que ni siquiera se han iniciado.