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La incidencia ha repuntado en Araba, que confirma su preocupante evolución

La incidencia del covid en Araba apenas ha mejorado en la última semana, y de hecho ha repuntado desde el viernes, confirmando que más allá de los dientes de sierra diarios este herrialde es el que peor evolución mantiene.

Gente paseando en el centro de Gasteiz hace unos días. (Gotzon ARANBURU I FOKU)

Araba comenzó el fin de semana pasado con una incidencia acumulada de 347,60 casos por cien mil habitantes, y ha empezado esta semana, en la que Lakua tiene previsto decidir si mantiene o no las restricciones adoptadas hace un mes, con una incidencia acumulada de 356,44. No es una subida muy importante, pero sí es significativa, ya que confirma que ese herrialde es el que mantiene una peor evolución epidemiológica, y sirve de aviso para lo que podría ocurrir pronto en el resto, donde día a día se aprecia con mayor nitidez un estancamiento en la mejora.

La evolución en Araba es preocupante, además, porque de confirmarse que ha tocado suelo o que está cerca de hacerlo, más allá de los dientes de sierra, lo haría en unas cifras muy altas; ahora mismo está siete veces por encima del objetivo de cincuenta de casos por cien mil habitantes que se ha fijado para afrontar con ciertas garantías un proceso de desescalada.

Otro dato negativo, en el mismo sentido, es el que representa el número reproductivo básico Rt, que el viernes superó el punto a partir del cual se considera que una epidemia se halla en expansión. El domingo estaba en 1,03, diez décimas por encima del de Bizkaia (0,93), y veinte sobre el de Gipuzkoa (0,83).

Gasteiz, donde reside el 75% de los habitantes de Araba, es responsable de esta trayectoria, pues apenas ha logrado reducir la afección del virus y mantiene una incidencia de 370,91 casos. La capital hace que se eleve la media del herrialde, donde las demás poblaciones de más de cinco mil habitantes, Laudio, Amurrio y Agurain, presentan mejor evolución, sobre todo las dos primeras, en zona amarilla.

De mantenerse esa tendencia es posible que esta misma semana Gipuzkoa, cuya incidencia ha pasado de 1.113,36 casos el 12 de noviembre a 418,30 este domingo, mejore los números de Araba, que pasaría de ser el herrialde con menor afección en la segunda ola a ser el que encare en peor estado las navidades.

Gipuzkoa: cinco en rojo

Al partir, junto a Nafarroa, de la peor situación en Hego Euskal Herria, la evolución del último mes en Gipuzkoa es la más llamativa, pues llegó a tener todos sus principales municipios en rojo a mediados de noviembre y ahora solo cinco de ellos tienen una incidencia superior a los quinientos casos por cien mil habitantes: Donostia, Eibar, Bergara, Ordizia y Arrasate, aunque en el caso de esta localidad la afección todavía es extrema, con una incidencia de 1.350,98 casos por cien mil habitantes.

Esta clara mejoría no oculta, en este sentido, que todavía hay muchas localidades con una tasa de contagios muy alta, y que la situación sigue siendo de gran riesgo en ese herrialde, que debería seguir en diciembre el mismo ritmo que durante el mes anterior para situarse en parámetros tranquilizadores.

Algo mejor está Bizkaia, que no llegó a alcanzar los mil casos por cien mil habitantes, como Gipuzkoa y Nafarroa, pero que con 750 rebasó por mucho la línea roja. Sin embargo, con los 156 positivos reportados ayer ya está en zona amarilla, con una incidencia de 296,71. Ese herrialde, que mantiene en rojo a Ermua y Arrigorriaga, es el único de la CAV que tiene una población de más de cinco mil habitantes en zona verde –Gorliz–, con una incidencia de 51,50 casos, que es el objetivo que en principio debería alcanzarse para plantear otro escenario y una desescalada más profunda.

Nafarroa, ¿cerca de tocar suelo?

Nafarroa ha seguido un camino inverso al de Araba, y ha pasado de ser el más golpeado por el covid en la segunda ola a tener una menor afección que el resto. Sin embargo, ambos herrialdes coinciden ahora en el frenazo que ha sufrido la caída de los contagios detectados, hasta el punto de que en lo que llevamos de diciembre su incidencia solo ha bajado treinta puntos, menos de un tercio que en el mismo periodo de noviembre.

Los 82 casos registrados este domingo, solo uno menos que el domingo anterior, y la positividad del 7,6%, son síntomas de agotamiento de una trayectoria que logró enderezar una situación que era muy grave y cuyas consecuencias aún se sufren.

Once fallecidos más

La evolución de la cifra de positivos y de la incidencia del covid es importante porque, si algo nos ha mostrado esta pandemia, es que después de los contagios llegan las hospitalizaciones y, en último extremo, las defunciones. Así, Nafarroa, que ha logrado reducir la afección del virus en más del 80% desde el 1 de noviembre, aún padece las consecuencias de la situación epidemiológica extrema de hace un mes, y ayer el Gobierno de Iruñea notificó diez nuevos fallecimientos; cinco ocurridos en las últimas 24 horas y otros cinco registrados en días previos.

Por su parte, la Diputación de Gipuzkoa informó de un nuevo deceso en las residencias. Se trata de un usuario del centro donostiarra Julián Rezola, la residencia de la red foral con mayor número de casos activos: 48. En ese herrialde, 98 residentes han fallecido desde agosto.

El domingo tampoco fue bueno desde el punto de vista hospitalario, pues se produjo un incremento de las personas ingresadas en planta –435, once más que la víspera– y de pacientes en las UCI: 158, cuatro más.