Una veintena de leyes esperan a que arranque el Parlamento
Más de una veintena de leyes esperan a que el Parlamento inicie el curso. Las propuestas del Gobierno cuentan con la mayoría absoluta de PNV y PSE. Las de la oposición pueden acabar enmendadas por las fuerzas del Ejecutivo.
Según los archivos digitales del Parlamento, hoy hay en trámite 14 proyectos de ley remitidos por el Ejecutivo de Urkullu esperando a que arranque el nuevo periodo se sesiones, a los que deben sumarse otros 2 aprobados ya por el Consejo de Gobierno del 27 de julio y que tendrán pronto marchamo oficial. A ello se suman 7 proposiciones de ley registradas por grupo parlamentarios.
Es una carga legislativa inaudita en la Cámara autonómica, teniendo en cuenta que en el primer año de la legislatura apenas se han aprobado los presupuestos, y la conocida como Ley Antipandemia, que no fue iniciativa del Gobierno sino de PNV y PSE, y que con el apoyo de Elkarrekin Podemos salió adelante el 24 de junio, camino de ninguna parte.
Que el Ejecutivo haya enviado al Parlamento 16 proyectos de ley se entiende sabiendo que la mayoría de ellos son textos que ya estaban muy adelantados e incluso registrados en la pasada legislatura cuando el lehendakari, Iñigo Urkullu, decidió disolver la Cámara a primeros de febrero de 2020 para convocar elecciones para el 12 de abril, que luego fuero pospuestas a julio por la pandemia del covid.
Leyes básicas
De entre los proyectos de ley que ya están en trámite parlamentario, destacan la de Juventud y la de modificación de la Igualdad entre hombre y mujeres. La primera, ha superado ya el pleno de enmienda a la totalidad, presentado por EH Bildu y rechazado. La segunda, acaba este martes el plazo de presentación de enmiendas, aunque algún grupo podría pedir una ampliación.
Además, camino del Parlamento está también la Ley de Memoria Histórica y Democrática, que a buen seguro tendrá la aportación de los organismos memorialistas vascos.
Por otra parte, por fin ha llegado a la Cámara la conocida como Ley de Aportaciones, que regula lo que cada territorio histórico debe aportar a las arcas comunes de la CAV, además del reparto con los ayuntamientos. La redacción de esta norma llevaba ya varias legislaturas de retraso y fue el pasado 15 de julio cuando se alcanzó un acuerdo en el Consejo Vasco de Finanzas. Lo llamativo es que desde 2012 todas las instituciones involucradas están dirigidas por el PNV y, a pesar de ello, el acuerdo no ha sido sencillo por las pulsiones territoriales.
Educación y Salud pública
Más allá de los proyectos ya registrados en el Parlamento, en el horizonte hay dos leyes sustanciales para el futuro.
La más inmediata es la de Salud Pública, que según el calendario presentado por el Gobierno debería tener un proyecto redactado en este segundo semestre de 2021. Según lo apuntado desde el Ejecutivo, lo que se pretende es, entre otras cosas, adaptar la legislación actual a la evidencia de que la pandemia del covid se puede convertir en una situación endémica.
Más a lo lejos, para el final de la legislatura, en 2023, está anunciada la Ley de Educación, sustancial para el futuro, dada la situación de crisis estructural que atraviesa el sector, y que debería contar con un amplio consenso de las grandes corrientes políticas básicas del país.
Para cualquier análisis sobre el futuro de estas leyes, no conviene olvidar que PNV y PSE cuentan con mayoría absoluta, pero hay cuestiones de base que exigen consensos más allá de las matemáticas. Y también están por medio los presupuestos de 2022, a los que intentarán atraer a Elkarrekin Podemos.
Tres propuestas de EH Bildu
Además de los proyectos de ley que presenta el Gobierno, la iniciativa legislativa está también en manos de los grupos parlamentarios. De hecho, en el calendario para los próximos meses hay tres normas propuestas por EH Bildu. También los grupos del Gobierno aprovechan esta vía para acelerar los procedimientos. De hecho, la Ley Antipandemia se tramitó de este modo.
El Parlamento tiene en trámite una proposición de ley presentada por EH Bildu para regular la elección por la Cámara de los miembros del Tribunal Vasco de Cuentas Públicas, de forma que los nombramientos se hagan de forma proporcional y se evite elegir a personas que en los últimos dos años hayan tenido cargos de «gestión, inspección o intervención en los gastos e ingresos del sector público». La acotación se entiende sabiendo que el actual presidente del TVCP es José Luis Bilbao, que fue nombrado al poco de dejar de ser diputado general de Bizkaia y tras unas polémicas declaraciones anunciado que a su marcha no escribiría unas memorias en las que podría hablar de «los que hacían pagos con fajos de billetes sin demostrar su origen» o «los que tenían grandes sumas de dinero en paraísos fiscales y cuyos nombres no salen a la luz». También el PP tiene una proposición sobre la misma materia, que se debatirá junto a la de EH Bildu.
La formación independentista propone además modificar la ley que regula de relaciones familiares en supuestos de separación o ruptura de los progenitores y crear el Consejo Vasco Audiovisual.
En lo que va de algo menos de un año efectivo de legislatura, EH Bildu ha visto como PNV y PSE rechazaban poder debatir leyes para garantizar el derecho a saber euskara, la creación de una ofician de buenas prácticas y contra la corrupción, limitar el precio del arrendamiento de la vivienda, para garantizar el bienestar energético y otra sobre crear un impuesto medioambiental sobre grandes establecimientos comerciales.
Los socios del Ejecutivo tienen, a su vez, registradas dos iniciativas, una sobre acceso y ejercicio de profesiones de la actividad física y del deporte en la comunidad y otra sobre protección de los animales de compañía.
El pasado viernes, 3 de setiembre, ambos partidos (PNV y PSE) presentaron junto al PP una proposición de modificación de la ley de Cooperativas, aprobada por el Parlamento de Gasteiz en 2019, y que fue recurrida ante el TC por el Ejecutivo de Pedro Sánchez. Los tres asumen las restricciones recogidas en un acuerdo alcanzado entre los ejecutivos de Madrid y Lakua.