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La reforma laboral debe ser refrendada en el Parlamento español aunque entrará en vigor antes

El Gobierno español aprobará este martes un real decreto-ley que reformará la legislación laboral en base a su pacto con CEOE, CCOO y UGT. Entrará en vigor en unos días, pero luego debe ser refrendado en el Congreso, donde el Ejecutivo no tiene asegurado el necesario apoyo de EH Bildu, PNV y/o ERC. 

Rueda de prensa en La Moncloa tras el Consejo de Ministros del pasado martes, 21 de diciembre.

El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, «podrá tener mucho poder» pero «no va a conseguir pulsar los votos» en el Congreso y, por el contrario, «serán las izquierdas soberanistas las que tendrán que debatir y votar la reforma». Esta advertencia, lanzada por Mertxe Aizpurua hace un par de semanas, ha cobrado mayor vigencia si cabe tras consumarse el acuerdo entre el Gobierno de Pedro Sánchez, la patronal CEOE y los sindicatos CCOO y UGT.

Lo que quiso remarcar entonces la portavoz de EH Bildu en el Congreso de los Diputados es que son «las fuerzas de izquierdas» las que tienen «la llave para sacar adelante esta reforma y conseguir una legislación laboral ambiciosa, que deje atrás la reforma del PP y responda a las ambiciones sindicales y sociales».

Los 5 votos de EH Bildu sumados a los de grupos como ERC (13), Más País (3) y BNG (1) pueden ser decisivos teniendo en cuenta que los de PSOE y Unidas Podemos no suman la mayoría absoluta en la Cámara Baja, para la cual les faltan 21 escaños.

El problema para el Ejecutivo es que, de entrada, EH Bildu y ERC no están dispuestos a refrendar un texto que se queda muy lejos de sus espectativas de derogar la reforma del PP de 2012. Además, el PNV (6 escaños) también ha indicado que votará ‘no’ si no hay cambios durante su tramitación.

En este contexto, Ciudadanos ha reconocido este lunes en el Congreso que hay cosas que le gustan y que le preocupa el riesgo de que ERC, PNV o Bildu puedan modificar el acuerdo a su paso por el Congreso.

En rueda de prensa en el Congreso, su portavoz adjunto, Edmundo Bal no ha querido pronunciarse acerca de un posible apoyo o abstención al decreto ley. «Existen cosas que nos gustan, cosas que no, pero la valoración es negativa por poco ambiciosa», se ha limitado a decir.

La patronal no quiere que se cambie ni una coma

Aunque la reforma pactada en la Mesa estatal del Diálogo Social será aprobada este martes en Consejo de Ministros y entrará en vigor antes de que finalice el año, como Madrid se había comprometido a hacer con Bruselas, también tendrá que tramitarse como proyecto de ley, por lo que debe ser validada por la mayoría del Congreso de los Diputados.

De entrada, la redacción que apruebe el Gobierno deberá atenerse a lo consensuado con la CEOE, que este lunes ha indicado que el texto acordado «no se toca». Entrevistado en RNE, Garamendi ha advertido de que, si el acuerdo sufre modificaciones durante su tramitación parlamentaria, la confederción patronal no se sentará a negociar con los agentes sociales en próximas ocasiones. 

Más concretamente, ha avanzado que, si el documento introduce alguna modificación, como la inclusión de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) autonómicos, la patronal «saldría del pacto».

Unidas Podemos abrirá una ronda de contactos

Así las cosas, el Gobierno de Sánchez no puede dar por terminada la negociación de la reforma laboral y el portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, Pablo Echenique, ha indicado que su grupo abrirá este mismo lunes una ronda de contactos con los habituales socios parlamentarios del Ejecutivo para buscar su apoyo.

Aunque ha defendido que el futuro decreto supone un «giro de 180 grados en materia laboral» basado en un «acuerdo positivo» que va en la «buena dirección», Echenique ha asumido que siempre se puede «aspirar a más» y hay que respetar a quien así lo demanda.

El portavoz de UP ha explicado que van a «escuchar las demandas» de sus socios, dado que entre sus prioridades está el «cuidar» desde el «diálogo permanente» a la mayoría que conforma el «bloque de investidura», y confía en que serán capaces de aprobar la reforma laboral. Al mismo tiempo, ha descartado a Ciudadanos como otro agente de la negociación, ya que es un partido «neoliberal».

El pasado viernes, EH Bildu avisó de que no votará a favor de la reforma «tal y como esta redactada». En esa valoración de urgencia, Arnaldo Otegi indicó que tocá pensar en «qué hay que hacer para que los trabajadores vascos podamos modificar este acuerdo» en la tramitación parlamentaria.

Entre otros puntos, el coordinador general de EH Bildu aludió a «la prevalencia de los acuerdos que se suscriben a nivel territorial en Euskal Herria, sobre los que se firman en el Estado».

Por su parte, el PNV, cuyo canal de negociación es el PSOE, ha insistido este lunes en que «hoy por hoy» votaría ‘no’ a la reforma laboral. Entrevistada en Radio Euskadi, la presidenta del Bizkai Buru Batzar, Itxaso Atutxa, ha precisado este lunes que, si bien para el PNV era importante que hubiera «reforma, más que derogación», esperaba que «el ámbito vasco de acuerdos laborales prevaleciese».

A ello ha respondido Garamendi en Radio Nacional de España en estos términos: «Eso rompería la unidad de mercado».

«Si esto entrara, nosotros nos salimos de ese pacto», ha añadido el líder patronal, antes de advertir al Gobierno de que si se cambian los pactos no tendría sentido volver a sentarse a negociar.