Las bolsas se sacuden el miedo en 2021 con subidas
Los mercados estrenan un nuevo año tras haber superado en 2021 los embates sucesivos de la pandemia con notables ganancias. En su camino debieron digerir también las señales de enfriamiento de la recuperación económica, la consolidación de una inflación alta y el giro en las políticas monetarias.
Los inversores vivieron el año pasado pendientes otra vez de la evolución de la pandemia y su impacto directo en la economía a través de las restricciones de movimientos, la caídas temporales de la actividad y los cuellos de botella en las cadenas de suministros.
Por eso, las proyecciones de crecimiento se fueron deteriorando a lo largo del año. En el caso de la zona euro, el Banco Central Europeo (BCE) cree que el Producto Interior Bruto (PIB) creció un 5,1% en 2021 y que en 2022 se quedará en el 4,2%, cuando en setiembre esperaba un 4,6%. De todos modos, todavía se mantiene optimista al asegurar que recuperará el nivel anterior a la crisis en el primer trimestre. Para ello, deberán aliviarse los cuellos de botella de la oferta, así como reducirse los efectos de la variante ómicron en otras áreas de la actividad económica.
Inflación, un riesgo al alza
Otro problema, no esperado por los bancos centrales, es la irrupción de la alta inflación como un factor decisivo para obligarles a cambiar las políticas monetarias.
Ya ha quedado atrás su probable transitoriedad, y lo que toca es responder abandonando medidas expansivas que favorecen su estabilización en los niveles actuales.
En el Estado español llegó en diciembre hasta el 6,7% interanual –su nivel más alto desde 1992–, según el dato adelantado por el INE. En la zona euro, la tasa interanual alcanzaba en noviembre el 4,9%, la mayor inflación de la serie histórica. Pero el BCE, que vio destrozada su previsión del 2,2% realizada en setiembre, se ha limitado a elevarla en diciembre cuatro décimas más, hasta el 2,6%, mientras ha aumentado hasta el 3,2% su pronóstico para este año, desde el 1,7% estimado antes.
Los precios de la energía se han convertido en uno de los factores decisivos en el aumento de la inflación, y así seguirá siendo en 2022, según las previsiones de los mercados de electricidad y gas. Tampoco ayudará el petróleo, que subió más de un 50% en 2021. A ello se suma la escalada de los costes de la emisión de dióxido de carbono.
Por tanto, la inflación ha venido para quedarse, y ya han comenzado los movimientos para enfriarla en Estados Unidos y Gran Bretaña, donde sus bancos centrales han decidido aplicar la retirada paulatina de los estímulos y subir los tipos de interés, respectivamente.
Es la única convicción de los mercados: en 2022 se producirá un endurecimiento de las condiciones de financiación por el giro de las políticas monetarias.
A esta tendencia se resiste por ahora el Banco Central Europea, que todavía aboga por considerarla transitoria y queda a la espera de una moderación de los precios durante este año con la normalización de los suministros y la contención de los precios energéticos.
Ganancias generalizadas
Mañana abrirán las bolsas un nuevo ejercicio, después de haber conseguido alzas generalizadas a lo largo de 2021, a pesar de registrarse algún desplome puntual por la aparición de nuevas variantes de covid. Al igual que en 2020, volvió a sobresalir Nueva York, que tuvo en los valores tecnológicos uno de sus principales apoyos. En el año, el Dow Jones ganó un 18,73%; el S&P 500, un 26,89%; y el Nasdaq 100, un 26,63%. Todos ellos marcaron nuevos máximos históricos.
El Ibex se quedó rezagado respecto a sus homólogos europeos. Se anotó un 7,93% anual gracias, sobre todo, al rally navideño de última hora. Las ganancias de París (+28,85%), Fráncfort (+15,79%), Londres (+14,30%) y Milán (+23%) fueron muy superiores.
Dentro del Ibex, el mejor fue Rovi (+94,72%), que se incorporó al índice el 20 de diciembre. Por detrás terminaron Sabadell (+68,57%) y Fluidra (+68,02%). Entre los grandes del índice, los más alcistas fueron BBVA (+29,95%) y Repsol (+26,55%), mientras que Iberdrola (-11,03%) era el peor.
En el apartado de caídas anuales, Siemens Gamesa (-36,33%), Grifols (-29,32%) y Solaria (-27,58%) fueron los valores que resultaron más penalizados.