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Marcelino se despide del Athletic al sentir que no cuenta con la confianza de los candidatos

Con un discurso emocionado y resumido con las palabras «eskerrik asko» y «agur», el técnico asturiano ha explicado que ha decidido «dar un paso al lado» porque no percibe la confianza por parte de los precandidatos a las elecciones.

Marcelino se funde en un abrazo con Elizegi en su despedida. (Monika DEL VALLE | FOKU)

Marcelino no será el entrenador del Athletic la próxima tempoada. Era un secreto a voces que se ha confirmado este mediodía en la sala de prensa de San Mamés. El mismo ha reconocido en sus últimas palabras que había tomado la decisión antes de la última jornada.

Arropado por los miembros de su cuerpo técnico, directivos de la Junta y el presidente Aitor Elizegi, el capitán Iker Muniain o un mito como Iribar, el técnico asturiano se ha despedido del club rojiblanco. En un discurso repleto de agradecimientos al club, a los jugadores, a la afición e, incluso a los medios de comunicación, se ha despedido diciendo «eskerrik asko» y «agur» en euskera. Ha dejado claro que se marcha enamorado y sobre la plantilla ensalzaba que es «el mejor grupo con el que he trabajado en mis veinte años de profesión».

Marcelino considera que no cuenta con la confianza de ninguna candidatura y ha optado por cerrar su etapa en Bilbo. El entrenador asturiano ha admitido que el «corazón» le pedía quedarse en el Athletic, pero que la «cabeza» le decía «no puedes». «Nos duele el alma» porque «es difícil disfrutar tanto como lo hemos hecho aquí», añadía el ya exentrenador del Athletic.

Ha recordado que la directiva de Elizegi le propuso renovar a mitad de temporada y que prefirió esperar a que finalizara la campaña consciente de que había elecciones. Siempre ha destacado que se encontraba muy a gusto en el Athletic y ha vuelto a asegurar que hubiera ampliado el contrato si Elizegi continuara en el cargo. «Estaba dispuesto a seguir», ha ratificado.

Marcelino no ha ocultado que ha mantenido reuniones con los precandidatos Ricardo Barkala e Iñaki Arechabaleta en las últimas semanas y añadía que ninguno le dijo que no contaba con él. Sin embargo, ha percibido que su figura no genera consenso o que no confiaban demasiado en su proyecto por lo que ha tomado la decisión de no seguir. «No estoy dolido y no me han faltado al respeto», ha comentado para señalar que entiende que el fútbol es así.

La aparición en escena de una tercera candidatura con Jon Uriarte seguro que también le ha abocado a salir. El entrenador asturiano reconoció que no se había puesto en contacto con él, por lo que se puede entender que ni siquiera era una opción para el banquillo como aseguraron Barkala y Arechabaleta.

Una Supercopa y a las puertas del éxito

Marcelino dirigió su último partido al Athletic en el Sánchez Pizjuán y ha revelado que tenía la decisión de no seguir tomada. (Cristina QUICKLER / AFP)

Los números de Marcelino en el Athletic son meritorios y ponen en evidencia su buen hacer como técnico. Se mostraba orgulloso de lo conseguido, pero reconocía también que han podido hacer más. En 75 partidos oficiales ha logrado 28 victorias, 26 empates y ha cosechado 21 derrotas. Cogió el equipo en enero de 2021 y consiguió ganar la Supercopa contra todo pronóstico en quince días después. El subidón de ganar un título les llevó en volandas y se metieron en la segunda final de Copa consecutiva. El equipo fue perdiendo chispa en primavera y no levantó cabeza después de perder las finales contra la Real y el Barcelona firmando un final de campeonato triste.

Con una pretemporada completa por delante, el equipo se rehizo mentalmente y Marcelino se implicó en moldear un conjunto competitivo y difícil de batir. Priorizó las labores defensivas en un principio, pero ante la acumulación de empates que le dejaban en mitad de la tabla, fue mejorando en el apartado ofensivo. A pesar de la penalización que ha supuesto la falta de un goleador contrastado, la progresión experimentada esta temporada es evidente. Marcelino ha afirmado que cree que el equipo sigue teniendo margen de crecimiento y que ya se verá hasta donde puede llegar.

Los 55 puntos alcanzados en Liga son la mejor puntuación obtenida desde la marcha de Valverde hace cinco años, como él mismo ha recordado. Asimismo, se han vivido partidos para el recuerdo en San Mamés eliminando al Barcelona y Real Madrid en Copa y ganando a rivales de la parte alta de la clasificación como Villarreal, Betis, Real y Atlético. Jóvenes como Vivian, Nico Williams y Sancet se han ido ganando un hueco en las alineaciones, aunque sus lesiones han mermado sus facultades en momentos clave.

La mejoría no ha servido para cumplir el objetivo de entrar en Europa. En Copa también cayó en semifinales ante el Valencia y perdió la final de la Supercopa ante el Real Madrid. A la temporada le ha faltado culminar con éxito los partidos importantes como ocurrió en la última jornada en Sevilla. El equipo ha fallado en todas las ocasiones en las que ha podido asaltar los puestos europeos o alzar un título. La sensación que deja es agridulce por ese motivo. Ha estado cerca, pero se le ha escapado ante rivales asequibles.

Marcelino se ha ganado con su labor y el rendimiento del equipo el reconocimiento de gran parte de la afición rojiblanca, aunque no se ha coreado su nombre nunca en San Mamés. Sus rifirrafes con el Athletic cuando entrenaba a Racing o Villarreal, se olvidaron rápidamente al comprobar la implicación y profesionalidad del técnico. Quizá se había ganado la oportunidad para intentar seguir creciendo y mejorando la próxima temporada, pero la incertidumbre o el juego electoral se ha llevado por delante a un gran entrenador. No será fácil que el siguiente mejore sus resultados.