Aviron de Baiona, un modelo económico que también acapara los focos
Tras clasificarse para las semifinales del Top 14, la temporada del Aviron Bayonnais se puede calificar de destacada en términos deportivos. Un resultado que confirma las decisiones económicas y estratégicas tomadas por su presidente, Philippe Tayeb, desde que asumió el cargo en 2018.
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«Histórica», «increíble», «memorable»… durante varios días, la afición del Aviron Bayonnais se ha llenado de elogios para describir la temporada de su equipo. Y con razón, ya que treinta y tres años después de su última participación en la fase final, el conjunto albiazul se prepara para jugar una semifinal esta noche contra el imponente Stade Toulousain.
Se trata de una anomalía. No en el ámbito deportivo. Tras terminar con un sólido cuarto puesto en la temporada regular y ganar con facilidad el barrage contra el Clermont, los hombres de Grégory Patat merecen seguir soñando con el Bouclier de Brennus, el trofeo de los campeones. No, la anomalía es presupuestaria.
Con 28 millones de euros al inicio de la temporada 2024-2025, el club vasco de rugby era solo la décima mayor potencia de la competición. Si se compara con la clasificación de la última jornada de la fase regular del Top 14, los labortanos tienen un diferencial de +6, sin que nadie lo supere.
En cuanto a la nómina salarial, esta se situó en 9,6 millones de euros, poco más de un millón por debajo de los 10,7 millones que impone su límite, un marco que algunos suelen eludir para atraer a jugadores de renombre.
Se trata de un modelo de gestión dictado por Philippe Tayeb, presidente, y un conglomerado de 180 accionistas. Este modelo contrasta con el de los grandes equipos, muchos de los cuales aún dependen de un gran mecenas, y tiene la gran ventaja de no convertir a nadie en una persona irremplazable.
La inversión en el estadio
«Es un modelo histórico del club», recuerda Sophie Herrera-Landa, exprofesora de gestión empresarial deportiva y administradora del AB entre 1994 y 2024. «Otro aspecto fundamental del modelo Aviron es buscar la autofinanciación a través de su estadio. Esto evita la tentación de caer en el modelo de ‘la persona providencial’».
El anteriormente anticuado Jean-Dauger continúa su renovación. Para la temporada 2027-2028, su aforo podría aumentar a más de 16.000 asientos, frente a los 13.500 actuales. «El estadio está siempre pensado para acoger al público, pero también, y sobre todo, a los socios patrocinadores, que nos permitirán generar muchos recursos propios», continúa Herrera-Landa.
Finalmente, Aviron cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Baiona. Además de firmar un contrato de arrendamiento de 40 años para el estadio, el municipio aportó cinco de los siete millones de euros que costó la construcción del AB Campus, un centro de entrenamiento y desarrollo de 3.000 metros cuadrados.
Estas instalaciones deberían demostrar su valía en los próximos años, ya que el desarrollo de jóvenes talentos son parte integral del club. El viernes pasado, siete jugadores que participaron en el partido contra el Clermont habían completado toda y parte de su formación bajo los colores blanco y celeste.