Orden, disciplina y «militarización» de las escuelas públicas en El Salvador
Orden, disciplina, «uniformes limpios», cortes de pelo «adecuados», saludos «respetuosos» y entonación del himno nacional. Esas son las nuevas directrices a los directores de las escuelas públicas de la recién nombrada ministra de Educación de El Salvador, la militar Karla Edith Trigueros.
«Queremos que cada niño y adolescente crezca practicando expresiones tan sencillas pero fundamentales como: Buenos días, por favor y gracias, fortaleciendo así la cultura ciudadana en nuestras escuelas», manifestó la nueva ministra de Educación salvadoreña, la capitana del Ejército y médico Karla Edith Trigueros, en una carta «de carácter obligatorio» dirigida a los directores de las 5.000 escuelas públicas del país.
Entre las directrices que recoge su Reglamento para la Promoción de la Cortesía Escolar, que entrará en vigor el 1 de septiembre, está la obligación del alumnado de llevar el uniforme «limpio y ordenado», cortes de pelo «adecuados» y mostrar una «presentación personal correcta».
Asimismo, «cada estudiante deberá dirigirse a sus compañeros, docentes y autoridades con cortesía» con expresiones como «buenos días, por favor y gracias». La omisión de saludos o agradecimientos tendrá consecuencias registradas.
Cada omisión equivale a un demérito, que será registrado por el profesorado y comunicado a las familias en un informe mensual.
El reglamento contempla una escala de sanciones progresivas. Con tres deméritos, el alumno recibirá una advertencia verbal y deberá escribir una reflexión titulada «La importancia de la cortesía». A los seis, se notificará a la familia y deberá redactar un texto o elaborar un cartel sobre cortesía.
Si alcanza los diez deméritos, perderá «privilegios escolares», como la participación en juegos o actividades culturales.
Con más de diez, se convocará a los padres a una reunión con la dirección. Al alcanzar quince, no podrá pasar de curso.
El memorándum de la ministra, quien ataviada con su uniforme militar camuflado ha visitado escuelas públicas en distintas partes del país, establece que los directores de los centros «deberán recibir diariamente a los estudiantes» en la puerta de entrada y supervisar que acuden a clase con «uniforme limpio y ordenado», con «corte de cabello adecuado» y que entran «en orden con saludo respetuoso».
Ha advertido que «la omisión de estas disposiciones por parte de los directores será considerada una falta grave de responsabilidad administrativa».
Trigueros ha ordenado también el establecimiento de los llamados «Lunes Cívicos», un acto semanal obligatorio a primera hora del día que debe incluir una formación ordenada, la entonación del himno nacional y recitar la oración a la bandera.
El objetivo, afirma, es «fortalecer la identidad nacional, los valores cívicos y la disciplina».
El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, ha respaldado totalmente las directrices de su nueva ministra. Recurriendo nuevamente a la retórica de la lucha contra las pandillas, alega que esta normativa busca «evitar» las escuelas sean lugares de reclutamiento.
Para fundamentar esta tesis, mostrado en su cuenta en X un video de hace tiempo en el que supuestamente aparecen miembros de pandillas, afirmando al respecto que «así eran antes los centros educativos en nuestro país: lugares de reclutamiento de pandilleros. No eran pandillas cualquiera, sino las más sanguinarias del mundo».
«Hoy, muchas madres lloran a sus hijos porque están las cárceles; otras, a los que están en el cementerio o siguen desaparecidos. Dicen que quien no conoce su historia está condenado a repetirla. El Salvador no la va a repetir, por más que nos critiquen», añade en su mensaje.
Rechazo del profesorado y del FMLN
El Frente Magisterial Salvadoreño, que aglutina a maestros del sector público, ha calificado de «aberrante» el nombramiento de una militar como ministra de Educación.
Denuncia que «es un golpe más que la ultraderecha bukelista está perpetrando contra el área de educación y que descaradamente está encaminada a profundizar el deterioro de la educación pública con el objetivo de su privatización y volver un peligro para los estudiantes el asistir a instituciones públicas«
El secretario general del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, Manuel Flores, también se ha sumado a las críticas, rehazando la «militarización» de las escuelas públicas.
«El Estado, como tal, le está fallando a la sociedad, porque no es militarizando como se pone disciplina, es enseñando, es educando, dándole a los maestros las herramientas necesarias y no amedrentándolos, porque acá nada es obligatorio», ha subrayado en declaraciones a los medios.