La planta de tratamiento de residuos de Agaleus obtiene la autorización ambiental
Lakua otorga el permiso ambiental para que el proyecto de Agaleus Circular Thinking eche a andar en una de las dársenas del Puerto de Bilbo. Establece los requisitos que deberá cumplir la planta que tratará residuos peligrosos y no peligrosos, que permitirá el cierre de Sader en Zorrotza.
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La Viceconsejería de Medio Ambiente del Ejecutivo de Lakua ha concedido la Autorización Ambiental Integrada (AAI) por un periodo de cinco años a la planta de tratamiento de residuos que el grupo Agaleus, propietario de las polémicas empresas Sader y Profersa, pretende ubicar en Zierbena, en la dársena AZ-0 del puerto exterior.
Con este plácet puede echar a andar el proyecto de Agaleus Circular Thinking, que ocupará una superficie de 17.000 metros cuadrados. Las instalaciones tendrán una capacidad de gestión de 144.500 toneladas al año de residuos peligrosos y no peligrosos, tanto sólidos como líquidos.
La inversión prevista ronda los 20 millones de euros y está previsto que alrededor de 100 personas trabajen en esta planta, que aspira a convertirse en un «referente estatal» por su innovación tecnológica.
El objetivo, según apuntan desde Agaleus, es «transformar los residuos en recursos, optimizar procesos y aportar soluciones avanzadas a la industria vasca en materia de gestión sostenible».
Minimizar los olores
Una de las cuestiones que se recoge en el permiso es que la compañía deberá minimizar las molestias por olores, aspecto en el que los Ayuntamientos de Getxo y Santurtzi habían incidido en sus alegaciones.
En el caso del primero, hacía mención a que los «aires dominantes» podían trasladar contaminantes y malos olores a esta localidad. Por ello, se indica que se deberán instalar sensores específicos para la medición de la dirección y velocidad del viento.
Además, Lakua incide en que se limitará «en la medida de lo posible» el almacenamiento de residuos y que se evitará también el paso de los camiones que los transporten por núcleos de población.
También se recoge en la respuesta a las alegaciones, que la planta se ha diseñado de tal forma que las actividades de gestión de residuos susceptibles de generar molestias por olor se desarrollan en el interior de edificios cerrados, al objeto de minimizar la propagación de olores hacia el exterior.
Medio Ambiente recoge que el control sobre la calidad del aire se realizará a través de las estaciones ubicadas en Algorta, Santurtzi, Serantes y en el propio puerto, donde se analizarán valores como dióxido de azufre, óxicos de nitrógeno, ozono troposférico, monóxido de carbono, benceno y partículas en suspensión.