Gorka Laurnaga eta Lorea Flores
Stop Fosilak

Tiempo de propuestas

En el artículo titulado “Artefactos” y publicado en este mismo medio, miembros de Araba Bizirik criticaban a Stop Fosilak, entre otras cosas, poniendo en nuestra boca palabras que nunca hemos pronunciado: nunca hemos tachado de «egocentristas» ni «insolidarios» a las personas u organizaciones que se posicionan en contra de las infraestructuras renovables. El objetivo de Stop Fosilak es visibilizar la enorme dependencia que nuestro país tiene respecto de los combustibles fósiles, así como sus consecuencias sobre la salud de las personas y los ecosistemas naturales. 

Somos perfectamente conscientes de que estamos ante un debate complejo y que, en gran medida, las cosas no se están haciendo bien. La falta de planificación territorial para abordar con garantías el despliegue renovable, el sinsentido de proyectos como el de Solaria, la actitud inaceptable de algunas empresas y la conexión de algunos proyectos con centros de datos de hiperescala al servicio de los intereses de las tecnooligarquías estadounidenses son razones suficientes para generar un fuerte desasosiego en los pueblos afectados por estas infraestructuras. No somos ajenos a este malestar. 

Pero entendemos que, además de denunciar y oponerse a lo que se está haciendo mal, nos corresponde proponer una hoja de ruta que nos permita transitar hacia una Euskal Herria más soberana y menos dependiente de las fuentes fósiles, que, no lo olvidemos, son la causa principal de la crisis climática, y, en consecuencia, una de las causas fundamentales de la crisis ecológica. Tal y como hemos afirmado en numerosas ocasiones, desde nuestro punto de vista seguir como hasta ahora no es una opción, porque la consecuencia de no contar con una hoja de ruta mínimamente realista para salir del atolladero en el que nos encontramos es la perpetuación del status quo fosilista, a todas luces el peor de los escenarios posibles. 

Suponemos que coincidimos en esto con Araba Bizirik y, por lo tanto, sería deseable abrir un espacio de diálogo y debate para que, entre todas las organizaciones que compartimos una visión transformadora de la transición energética, hagamos el esfuerzo de consensuar unas bases mínimas que nos permitan hacer camino. 

Esa es al menos nuestra voluntad, y a eso responde la propuesta que acabamos de hacer pública y que se puede consultar en nuestra página web. En ella proponemos una hoja de ruta para transitar hacia la soberanía energética de Euskal Herria, y, además de objetivos concretos como una reducción del 45% del consumo de energía para 2050, también se recogen 10 principios que, en nuestra opinión, dotarían de una dimensión transformadora a dicha hoja de ruta. Entendemos que es una propuesta lo suficientemente detallada para que pueda ser evaluada y podamos abordar un debate constructivo en torno a ella. Por supuesto que puede haber otras propuestas, igual de legítimas que la nuestra, y deseamos escucharlas y debatir sobre ellas. En ese sentido, sería interesante conocer cuál es la hoja de ruta que proponen las organizaciones que se articulan en torno a Euskal Herria Bizirik. Cuánto proponen reducir el consumo de energía y cómo, a qué grado de soberanía aspiran, dónde y con qué tecnologías se generaría la energía necesaria, cómo disputar la democratización de la energía, de dónde vendría la energía que no producimos en nuestro territorio, etc. 

En aras a superar la situación de bloqueo actual, desde Stop Fosilak iniciaremos una ronda de contactos con todas aquellas organizaciones sociales que comparten la pertinencia de abordar este debate. Nuestra intención no es otra que contrastar visiones y propuestas, explorar consensos y tratar de acordar unas bases mínimas que nos permitan construir estrategias compartidas. Unir fuerzas es crucial para generar un fuerte movimiento popular con capacidad de disputar una transición ecosocial justa dentro del marco temporal que nos marca la ciencia. 

La situación es crítica y el tiempo apremia. El consenso científico al respecto es claro, nos quedan 25 años para darle la vuelta a la situación. Y no se trata de elegir entre soberanía energética o soberanía alimentaria, ni tampoco entre hacer frente al cambio climático o preservar la biodiversidad. Ambas son falsas dicotomías sin base científica alguna. Tal y como se recoge en un estudio realizado por WWF, una transición rápida a las renovables reduciría en un 75% los riesgos para la biodiversidad, y según el informe conjunto entre el IPCC y el IPBES, si el calentamiento global supera los 3 grados centígrados el cambio climático se convertirá en la primera causa de pérdida de biodiversidad en el mundo. Por otra parte, el territorio necesario para el despliegue de las renovables es inferior al 2%, por lo que, si se realiza con una adecuada planificación territorial, en ningún caso es una amenaza para la soberanía alimentaria. 

No son tiempos para la descalificación y la confrontación estéril, sino para un debate serio y riguroso. Son tiempos de propuesta. 


Podéis enviarnos vuestros artículos o cartas vía email a la dirección iritzia@gara.net en formato Word u otro formato editable. En el escrito deberán constar el nombre, dos apellidos y DNI de la persona firmante. Los artículos y cartas se publicarán con el nombre y los apellidos de la persona firmante. Si firma en nombre de un colectivo, constará bajo su nombre y apellidos. NAIZ no se hace cargo de las opiniones publicadas en la sección de opinión.

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