La capitana del Sea Watch se querella contra Salvini y pide que se le silencie en las redes sociales

La capitana del barco humanitario Sea Watch 3, Carola Rackete, investigada en Italia por traer a inmigrantes ilegales, ha presentado este viernes una querella contra el ministro del Interior, Matteo Salvini, al que acusa de difamación y de poner en peligro su seguridad por criminalizarla, y reclama que se le silencie en las redes sociales.

NAIZ|2019/07/12
Rackete
Manifestación en Berlín en apoyo a Carola Rackete. (Omer MESSINGER/AFP)

La capitana del buque de salvamento marítimo Sea Watch 3, Carola Rackete, ha solicitado a las autoridades judiciales de Italia que bloqueen las cuentas en redes sociales del vice primer ministro y ministro de Interior, Matteo Salvini, alegando que las usa para propagar el odio contra ella.

Su abogado, Alessandro Gamberini, ha depositado ante la Fiscalía de Roma la querella en la que le acusa al ministro de difamación y de poner en peligro su seguridad por criminalizarla, a la vez que solicita el secuestro de las páginas oficiales de Salvini en Facebook y Twitter alegando que incitan al odio.

En el documento se acusa al líder ultraderechista de «difamación agravada» e «instigación a delinquir», por las amenazas, incluso de violación, que recibió la joven alemana en redes sociales y de parte de una multitud de exaltados cuando atracó su barco en Lampedusa.

Rackete, una ciudadana alemana de 31 años que capitanea el Sea-Watch 3, con bandera de Países Bajos pero operado por la ONG alemana Sea Watch, está siendo investigada en Italia por incitar a la inmigración ilegal y por incumplir las órdenes de autoridades civiles y militares.

La capitana se adentró el pasado 29 de junio en las aguas italianas de la isla de Lampedusa para desembarcar en un puerto seguro a 40 migrantes rescatados en el Mediterráneo, después de más de dos semanas a la espera de recibir el visto bueno.

Rackete fue detenida y puesta bajo arresto domiciliario brevemente. Una jueza de Agrigento (Sicilia) ordenó su liberación al considerar que era su obligación humanitaria rescatar a los inmigrantes, pero en estos momentos se encuentra en un lugar seguro aguardando aún a que se resuelva el proceso judicial en Italia.

Salvini insiste en los ataques

Salvini, que ha abogado por que sea juzgada en los tribunales italianos o deportada a Alemania, la ha llamado «chulita», «fuera de la ley», «cómplice de traficantes», «potencial asesina», «criminal», «delincuente» y «pirata» en sus cuentas de Twitter y Facebook.

Por ello, la defensa de Rackete anunció la semana pasada la demanda por difamación contra Salvini. «Cuando se trata de declaraciones ofensivas, difamatorias y que incitan al odio, como las que ha hecho el ministro, la única forma en la que un juez puede pararlas es bloqueando las cuentas» en redes sociales, ha explicado su abogado.

El ministro ultraderechista redobló sus ataques. «La comunista alemana, la misma que embistió un buque patrulla de la Policía, ha pedido a la Fiscalía que cierre mis cuentas de Twitter y Facebook. No hay límites a lo absurdo», ha respondido Salvini vía Twitter. «¿Entonces, solo puedo usar Instagram?», ha ironizado.

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