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Ginebra

El deshielo de glaciares en los Alpes forma 180 nuevos lagos en Suiza en diez años

Otro de los efectos del cambio climático: a medida que la superficie de los glaciares retrocede en los Alpes, aumenta el número de lagos. Y lo hace de manera acelerada: entre 2006 y 2016 se han registrado 180 solo en Suiza. Esta evolución presenta riesgos y, quizás, oportunidades.

‘Botadura’ de una embarcación a control remoto para realizar mediciones de profundidad en el lago Griesssee y observar los restos de hielo fresco en el fondo. (Nico Mölg | EAWAG)
‘Botadura’ de una embarcación a control remoto para realizar mediciones de profundidad en el lago Griesssee y observar los restos de hielo fresco en el fondo. (Nico MÖLG | EAWAG)

El deshielo en los Alpes ha formado 180 nuevos lagos de origen glaciar en Suiza en solo diez años en el siglo XXI, según un estudio del Instituto Federal Suizo de Ciencia Acuática y Tecnología (Eawag) que ha sido publicado este lunes.

Debido al cambio climático, los glaciares de esta cadena montañosa se están derritiendo y, cuando esos campos de hielo, a veces enormes, se retiran, a menudo dejan atrás depresiones y presas naturales en el paisaje. Esas zonas van llenándose de agua de deshielo y así se forman nuevos lagos.

Entre 2006 y 2016, el área cubierta por el agua en las alturas suizas creció unos 150.000 metros cuadrados, lo que equivale a unas 15 hectáreas, al año, algo que evidencia «el cambio climático en los Alpes», como concluye esta investigación.

El Eawag ha llevado a cabo por primera vez un inventario de todos los lagos glaciares formados desde el final de la llamada Pequeña Edad de Hielo, que abarcó desde comienzos del siglo XIV hasta mediados del XIX.

En torno a 1850, los glaciares alpinos alcanzaron su extensión más grande de la historia moderna.

Remontándose hasta 1850

Entre 1850 y 2016, el área de lagos glaciares en Suiza se incrementó, de media, unos 40.000 metros cuadrados (cuatro hectáreas) al año, según ha detallado el coautor del estudio Nico Mölg.

Y la tendencia al alza se intensifica en los años más recientes del estudio, de 2006 a 2016, cuando el área cubierta por el agua aumnetó unos 150.000 metros cuadrados, lo que equivale a unas 15 hectáreas al año.

La lista incluye un total de 1.200 nuevos lagos, de los que 187 se han rellenado posteriormente con los sedimentos transportados por los propios glaciares, por lo que todavía se mantienen unos 1.000.

«Nos ha sorprendido, por un lado, el gran número y, por otro, la formación significativamente acelerada», ha comentado el director del trabajo, Daniel Odermatt. «Al comienzo del proyecto, esperábamos localizar unos cientos de lagos glaciares. Ahora, ya son más de mil», ha añadido.

Elaborar este completo inventario ha sido posible gracias a las fotografías aéreas de alta calidad de Swisstopo y a muchos años de recogida de datos sobre los glaciares en Suiza.

La información más antigua se remonta a mediados del siglo XIX. «Cuando el hielo comenzó a derretirse al final de la Pequeña Edad del Hielo, llamó la atención de los naturalistas del momento», ha explicado Mölg.

La extensión y la longitud de algunos grandes glaciares en los Alpes suizos se mapeó por primera vez entre 1840 y 1870 para elaborar el atlas Dufour. Y con el ‘American Aerial Survey’ de 1946 estuvieron disponibles las primeras fotografías aéreas de alta calidad.

En conjunto, el equipo de investigación del Eawag ha podido basarse en datos recogidos en siete momentos entre 1850 y 2016.

Michael Plüss, técnico en aguas superficiales del departamento de Eawag, en el lago Stei, en el cantón de Berna. (Nico MÖLG | EAWAG)

Todos los resultados están ahora disponibles en el nuevo inventario de lagos glaciares, que recoge datos interesantes como los expuestos a continuación.

En 2016, los lagos glaciares suizos cubrían un área de aproximadamente 620 hectáreas.

El lago más grande medía 40 hectáreas, pero más del 90% tenían menos de una hectárea.

La formación de lagos glaciares alcanzó un pico inicial entre 1946 y 1973, con un promedio de casi ocho nuevos lagos por año.

Después de eso, hubo un respiro, pero entre 2006 y 2016 la velocidad a la que se formaron nuevos lagos glaciares volvió a aumentar significativamente y superó claramente el máximo anterior. En promedio, aparecieron 18 nuevos lagos cada año.

Oportunidades y riesgos

«El nuevo inventario es una base valiosa para la calibración y un mayor desarrollo de la teledetección basada en satélites –ha señalado Odermatt–. También proporciona un buen punto de partida para monitorear y analizar el impacto del cambio climático en los lagos glaciares».

Otros estudios también pueden beneficiarse del inventario a medida que aumenta el interés en las masas de agua por distintas razones.

Por un lado, el creciente número de lagos glaciares aumenta el riesgo de desbordamientos repentinos y, por tanto, el peligro de inundaciones para los asentamientos situados debajo de ellos.

Por otro lado, los fenómenos naturales tienen un gran atractivo para el turismo y, además, la ampliación artificial de los lagos abre nuevas oportunidades para la energía hidroeléctrica.