Paul Valéry y su cementerio marino

Tal día como hoy, el 15 de febrero de 1920, se publicaba “El cementerio marino”, una de las obras cumbre del poeta Paul Valéry, lo que contribuyó a aumentar la fama que ya se había disparado cuando tres años antes “La joven Parca” vio la luz. Hijo de un corso y de una genovesa, Valéry nació en Sète, la ciudad francesa de la costa mediterránea del Hérault, en la que existe ese cementerio marino que da nombre a su poema y en el que está enterrado el poeta. Y es que, pese a la cercanía con su ciudad natal, Valéry se crió en la cercana Montpellier y, posteriormente, vivió en París durante la mayor parte de su vida. Aunque estudió Derecho, pronto se decantó por la escritura, la poesía y los ensayos; para muchos era un gran filósofo, pero él prefería sentirse un pensador a secas.
Considerado uno de los grandes exponentes de la poesía pura, su nombre sonó como candidato al Premio Nobel de Literatura hasta en 12 años diferentes e incluso en Wikipedia mencionan que se cree que la Academia Sueca tenía la intención de otorgarle el Nobel en 1945, año en el que falleció. No obstante, a lo largo de su vida, que duró 73 años, contó con otros reconocimientos. Miembro de la Academia Francesa desde 1925 hasta su muerte, algunos de sus cargos peligraron por su negativa a colaborar con la ocupación alemana y su posición contra el nazismo. En la imagen, se puede ver al poeta, ensayista y pensador sentado en el escritorio de su estudio de París en 1938.



