2017/12/24

Erreportajea
una mirada a lo que ha sido el año
2017 en imágenes

Esta serie no recoge, evidentemente, todo lo que ha ocurrido y tampoco pretende cerrar la lista de los hechos más impactantes del 2017, que pronto dejaremos atrás. Lo que no falta son algunos de los hechos más relevantes e injustamente olvidados. Esta es nuestra selección de «Las fotos del año», seleccionadas por la agencia France Press (AFP) entre los trabajos de sus fotógrafos repartidos por todo el mundo.

Beyreuther, Conny
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El tablero nuclear

En grande, una fotografía difundida por la Agencia Central de Noticias de Corea del Norte (KCNA) en setiembre muestra a Kim Jong-un durante uno de los ensayos con misiles realizados en 2017. El líder norcoreano anunció que completaría su fuerza nuclear a pesar de las sanciones y la respuesta a «fuego y furia» con las que le amenazó Donald Trump.

Fotografía: KCNA

 

Un infierno de fuego

Año de los destructores huracanes “Harvey” e “Irma”, que arrasaron el Caribe y alcanzaron a EEUU, 2017 se ha sumado al ranking de los más calurosos de la historia. Mientras las alarmas científicas se disparan, la Cumbre de París de julio demostraba que la política se toma un tiempo que no tiene... o directamente echa el freno, como es el caso de Trump, que se retiró del acuerdo para la reducción de gases de efecto invernadero. Mientras, este mismo verano, las imágenes de los incendios que han arrasado el Estado francés (en grande, Saint-Tropez), EEUU y Portugal han dado la vuelta al mundo. En este último país, el fuego quemó 140.00 hectáreas en agosto. Algunos incendios fueron provocados, un problema añadido a una sequía endémica.

Fotografía: Valery Hache

El primer año Trump

Uno de los asesores financieros de uno de los bancos más influyentes del mundo en Wall Street comentó hace unos meses a nuestro columnista David Brooks –y él lo transcribió fielmente en un artículo–, que el momento político que careacteriza actualmente a EEUU se puede resumir en una sola frase: «Estamos viviendo en una república bananera». Basta un somero repaso a su primer año de legislatura para comprenderlo: Trump ha instalado a su familia en puestos clave pese a su nula o torticera experiencia, ha demostrado que desconoce, y tampoco le importa, el ejercicio democrático del poder, usa la mentira sin problema alguno y utiliza al Gobierno para promover sus negocios. El primer año en la Casa Blanca de su inquilino más extraño ha sido de todo menos tranquilo y, aunque difícil de resumir, estas imágenes aportan algunas pinceladas que ayudan a «entenderlo». En la imagen del fondo, vecinos de Houston (Texas) escapan de sus hogares inundados en agosto tras el paso del huracán “Harvey”, la tormenta más devastadora que haya golpeado el territorio continental de Estados Unidos en más de una década. Junto a estas líneas, arriba, un hombre sostiene a un bebé junto al muro fronterizo entre México y Estados Unidos durante la iniciativa “Keep our dream alive” (Manten nuestro sueño vivo) celebrada el Día Internacional de los Derechos Humanos. Familias separadas por la frontera se reunieron durante tres minutos ese día para hablar a través del muro que separa Ciudad Juárez (México) y Sunland (Nuevo México, EEUU). En medio, la desoladora imagen del atropello masivo perpretado por un neonazi en agosto en Charlottesville, con el resultado de un muerto y veinte heridos. El supremacista blanco James Alex Fields decidió arrollar al numeroso grupo de personas que protestaba ese día contra la gran manifestación neonazi que había sido convocada en esta pintoresca ciudad de Virginia. La reacción del presidente a lo hechos fue tibia, por calificarla de alguna manera. Abajo, una imagen que se hizo viral: esta ciclista daba su gráfica opinión al paso de la comitiva presidencial en octubre en Sterling (Virginia). Por enseñarle su dedo a Trump, Julie Briksman, que es como se llama la ciclista, fue despedida de su empresa, una firma que trabaja para el Gobierno de su país llamada Akima LLC.

Fotografía: Brendan Smialowski

 

La lucha sin fin

5 de julio: Esta mujer y su hijo pasan junto a los restos de la mezquita Al-Nuri, en Mosul (Iraq). Huyen de la Ciudad Vieja durante la ofensiva de las fuerzas gubernamentales para reconquistar la ciudad, capital del Estado Islámico en Iraq durante los últimos tres años. Tras nueve meses de ofensiva terrestre y aérea, la reconquista costó también la vida a miles de civiles y la huída de más un millón de desplazados.

Fotografía: Ahmad Al-Rubaye

 


La sangría interminable

En la imagen, la comandante kurda Rojda Felat enarbola la bandera de las Fuerzas Democráticas Sirias el 17 de octubre en la icónica plaza Al-Naim, en Raqqa (Siria). Veterana en mil batallas y perteneciente a las milicias kurdas Unidades de Protección del Pueblo (YPG), de inspiración marxista, esta mujer lideró la ofensiva que, tras cuatro meses de duro asedio, obtuvo el control total de esta emblemática ciudad, arrebatándosela al Estado Islámico.

Fotografía: Bulent Kilic

Los olvidados

La de la fotografía de arriba es la madre de uno de los dos manifestantes muertos por disparos de la Policía keniata en el suburbio de Mathare, en Nairobi, el 9 de agosto, durante las protestas por la supuesta manipulación de los resultados de las elecciones generales y que dieron como resultado la reelección del presidente Uhuru Kenyatta. La repetición de los comicios, que la oposición boicoteó porque denunciaba falta de garantías, volvió a dar la mayoría al actual presidente en octubre. Las aguas, sin embargo, no han vuelto a su cauce. La terrible imagen junto a estas líneas es también reciente y nos lleva a Somalia: 14 de octubre, un camión bomba y un vehículo explotan en el centro de la capital, Mogadiscio, con el resultado de más de medio centenar de muertos. El atentado, atribuido a la milicia yihadista Al Shabab, pasó casi desapercibido para los grandes medios de comunicación de todo el mundo (no de GARA).

Fotografía: Marco Longari y Mohamed Abdiwahad

Entre presidentes

Los de la imagen de arriba son los diputados del Parlamento de Zimbabwe y lo que retiran es el retrato de Robert Mugabe. A sus 93 años y tras 37 años en el poder, marcados hace decenios por una deriva autocrática, la renuncia de Mugabe por la presión militar y ciudadana puso sobre aviso a varios jefes de Estado africanos que comparten longevidad política y apego al poder. Mugabe presidió la vida pública de su país desde su independencia en 1980. La imagen pequeña es también triste pero mucho más apocalíptica. Está captada en abril en el hospital de Mingkaman (Sudán del Sur), un gran campamento al que llegan cruzando el Nilo los desplazados por el conflicto entre las tropas del presidente Salva Kiir, de etnia dinka, y los soldados leales al exvicepresidente Riek Machar, de etnia nuer. La imagen muestra el dolor de una familia por la muerte de uno de sus miembros por una epidemia de cólera.

Fotografía: Jekesai Nhikizana y Fabio Bucciarelli

¿Refugio o prisión?

Un guardacostas libio controla el 27 de junio el rescate de 147 inmigrantes que intentaban llegar a Europa desde la ciudad costera de Zawiyah, a 45 kilómetros de Trípoli. En 48 horas, y con unas condiciones climáticas muy difíciles, se rescató de aguas libias a más de 8.000 migrantes. Se calcula que hay aproximadamente un millón de refugiados y migrantes y 400.000 desplazados en Libia, una situación difícil de manejar para este país y que, como planteaba Karlos Zurutuza en el reportaje que publicamos el 14 de mayo, hace preguntarse: “Libia: ¿refugio o prisión?”.

Fotografía: Taha Jawashi

El apartheid rohingya

Esta niña refugiada rohingya contempla cómo llegan nuevos refugiados al campamento de Ukhiya (Bangladesh) en setiembre. Acaban de llegar huyendo desde Myanmar, en una oleada en la que más de 655.000 refugiados inundaron en esa fecha la frontera con Bangladesh. La mayoría de ellos eran rohingya, una minoría étnica musulmana a la que el Gobierno de mayoría budista de Myanmar no reconoce y contra el que practica una auténtica limpieza étnica, como ha denunciado incluso la ONU.  

Fotografía: K.M Asad

Paradojas europeas

En la imagen de la izquierda, no hay  fotografía que mejor retrate la paradoja de la Europa rica que la del incendio de la torre de Grenfell (Londres). El 14 de junio, este edificio de viviendas sociales de 120 apartamentos distribuidos en 24 plantas, situado en el distrito de North Kensinton, se incendió como una pira. El balance, 71 muertos. Una desgracia, desgraciadamente habitual en países empobrecidos o en desarrollo como Bangladesh o India, que se podría haber evitado si hubieran gastado un poco de dinero en materiales no tan inflamables, pero como era una vivienda pública… ya se sabe. Este siniestro se produjo en un momento especialmente crítico para el Gobierno de Theresa May, en vísperas del inicio de las negociaciones de Brexit. En la fotografía situada sobre estas líneas, otra imagen que plasma esta nueva Europa regida por una creciente desigualdad. Es Hamburgo, día 7 de julio, y lo que el ciclista contempla es cómo un manifestante lanza una piedra a la Policía que usa cañones de agua, durante las protestas que tuvieron lugar con motivo del encuentro en la ciudad alemana de los líderes de las principales economías del mundo con motivo de la cumbre del G20.

Fotografía:Daniel Leal-Olivas y Odd Andersen