2018/02/04

«El aviso»
MIKEL INSAUSTI
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Hay expectación para el estreno de la nueva realización de Daniel Calparsoro, con cuya proyección culminará el ciclo monográfico que le viene dedicando Euskadiko Filmategia. No es para menos, porque se trata de su décimo largometraje, el siguiente a su exitosa película de atracos “Cien años de perdón” (2016), que acumuló más de un millón de espectadores. Desde que debutara con “Salto al vacío” (1995), ha conseguido sacar adelante un proyecto cinematográfico cada dos años, una media aproximada que no está nada mal. Y, como bien decía en una reciente entrevista, a pesar de enfrentarse a coyunturas adversas, como la nueva ley de cine que pone barreras a la producción independiente e impone la supeditación a las televisiones como empresas mayoritarias. El propio Calparsoro atravesó una etapa, entre las películas “Ausentes” (2005) y “Combustión” (2013), en la que tuvo que dedicarse por entero a las series televisivas de moda para público adolescente.

“El aviso” ha necesitado un riguroso trabajo previo para la elaboración del guion adaptado de la compleja novela homónima de Paul Pen, la primera que publicaba, hace seis años. Lo han escrito a seis manos entre Patxi Amezcua, Jorge Guerricaechevarría y Chris Sparling, este último conocido como autor del libreto de “Buried” (2010). El guionista televisivo Paul Pen tardó un año en escribir una novela que llevaba largo tiempo madurando, debido a que en ella encajan todas las piezas de la intriga como un preciso mecanismo de alta relojería. Para la localización en un imaginario pueblo de la sierra madrileña se inspiró en la localidad de Villanueva de la Cañada, que con una reducida población cuenta con la Universidad Alfonso X El Sabio y con un Parque Acuático. Curiosamente, para el cartel de la película se han tomado prestados detalles de la cubierta de otra novela suya, la posterior “El brillo de las luciérnagas” (2013), que también recuerda al famoso poster de la película de Jonathan Demme “El silencio de los corderos” (1991).

La complejidad de “El aviso” viene motivada por el hecho de que el relato maneja dos tiempos narrativos en paralelo, que han de confluir finalmente. De un lado está la franja temporal que transcurre en 2008, y de otro la que ocupa la actualidad, diez años después. El protagonista interpretado por Raúl Arévalo, que regresa a la interpretación tras triunfar con su ópera prima como director “Tarde para la ira” (2016), es un joven esquizofrénico obsesionado con las matemáticas, y más en concreto con el número cinco. La trama implica a cinco personajes, relacionados con cinco atracos y con cinco muertes. Todo comienza con las pesquisas acerca de sucesos coincidentes en una gasolinera abierta las 24 horas, los cuales tienen como común denominador la presencia de un pequeño testigo inocente de diez años. El investigador está convencido de que son acontecimientos que responden a un patrón numérico, por lo que trata de avisar al niño que en el futuro va a ponerse en peligro, encarnado por el actor infantil Hugo Arbués.

El compensado reparto que encabeza Raúl Arévalo se completa con Aura Garrido, Belén Cuesta, Luis Callejo, Julieta Serrano, Sergio Mur, Antonio Dechent, Aitor Luna, Alfredo Villa y Antonio Durán “Morris”. Otro eje primordial de “El aviso” es la posproducción, con Antonio Frutos como habitual colaborador de Calparsoro en el montaje. No se puede decir que se haga tan a posteriori, debido a que en su progresiva profesionalización el cineasta de Hondarribia ha llegado a abrazar el sistema industrial en el que se va editando sobre la marcha, lo que permite tener una idea exacta del material rodado al momento, sin necesidad de llevarse sorpresas desagradables de última hora. No cabe duda de que es un método que le dio excelentes resultados en “Cien años de perdón”.