2018/07/08

Airbag móvil
LETICIA ORUE
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Dramas, lloros y juramentos son consecuencias habituales de la catástrofe que suele desencadenarse cuando nuestro móvil se estampa contra el suelo. Y es que, por mucha carcasa y pantalla protectora que coloquemos, hay veces que el destino se confabula contra nosotros para buscar ese pequeño ángulo maligno que va a conseguir que nuestro móvil se rompa. Philip Frenzel es un estudiante alemán recientemente galardonado con un premio en mecatrónica (esa ingeniería que combina mecánica y electrónica) por “Handyairbag”, una funda relativamente delgada pensada para salvar nuestro teléfono de catástrofes. Cuando el aparato se encuentra en caída libre, ocho patas de metal rizadas salen como por arte de magia del interior de la caja (por algo recuerda al traje de Spiderman en “Infinity War”) y se enroscan alrededor de la parte delantera y trasera del teléfono para absorber el impacto como si fueran muelles o una bolsa de aire, como su propio nombre indica, mientras el móvil rebota sin hacer contacto con ninguna superficie. Una vez superada la situación de alarma, solo tenemos que aplanar las patitas y volver a introducirlas en la funda. Allí estarán preparadas hasta que el peligro vuelva a llamar.

 

Verdecito

Yo no sé lo que es, porque trabajo desde el aburrido aislamiento de la casa del freelance, pero dicen por ahí que normalmente en las oficinas termina habiendo bastante jaleo con eso de la gente hablando, los teléfonos que suenan y cosas por el estilo. Aunque hay muchas opciones en el mercado para conseguir aislar y crear espacios lo más acogedores posibles, las de los belgas Buzzispace siempre intentan combinar naturaleza y funcionalidad. Y la verdad es que un poco de alegría y rodearse de cosas bonitas es muy útil a la hora de concentrarnos y producir a tope (que es lo que se espera de nosotros). “BuzziMood” es su nueva pieza, unos separadores geométricos en los que han trabajado con el diseñador americano Cory Grosser aplicando una perspectiva más orgánica. En vez de utilizar textiles, los paneles están rellenos de musgo de ciervo, una variedad que crece en el Ártico y en las zonas más frías del norte de Europa y que no necesita mantenimiento, a diferencia de otros jardines verticales. “Greenery” busca generar un ambiente agradable y natural en las oficinas, no solo absorbiendo el sonido de forma natural, sino creando un entorno relajante que aumente la felicidad y el bienestar de los trabajadores. Los paneles de pared se pueden organizar en cualquier configuración combinando las siete formas geométricas disponibles. www.buzzi.space

 

Clic

Reflexionando sobre cómo redefinir el interruptor de la luz, studioknob presenta “Clic”, una lámpara que se enciende de forma singular. Pensada para tocar, cambiar e interactuar, la pieza consta de dos puntas de metal y una cuerda (trenzada con luces LED) que permiten que la electricidad de bajo voltaje pase por ellas, y se ilumina cuando la conectamos al metal con un clic. La cuerda, disponible en diferentes longitudes, nos permite estirarla y jugar con flujos, caídas, ataduras y giros entre las superficies metálicas, ofreciendo formas y combinaciones infinitas. Cada clic es único. www.studioknob.com

 

Aelfie

Aelfie es una interesante tienda de decoración de Brooklyn a la que os recomiendo que echéis un ojo, porque, además de tener unos precios de lo más asequibles, diseña y produce a mano la mayoría de sus productos. Las reinas de su catálogo son, indiscutiblemente, las alfombras. Su nueva colección está llena de piezas vibrantes y coloristas hechas a mano con fibras de poliéster extraídas de botellas de refrescos. Aunque recuerdan al agradable tacto de la lana, son resistentes, fáciles de limpiar y perfectas tanto para exterior como para interior. www.aelfie.com

 

Blanco

Lo de los sofás es toda una aventura. Sobre todo cuando acabas de independizarte, te gusta el diseño y eres mileurista o peor. No solo es que los precios sean altos o que tú no te los puedas permitir, sino que, a efectos prácticos, sabes que tampoco puedes invertir demasiado, porque tus amigos van a derramar cerveza y cosas peores, tus mascotas lo van a llenar de pelos y, probablemente, hagas el amor en él. Y ya sabemos lo que pasa. El sexo es bonito, pero también sucio. “Blanco” es un sofá plegable de dos asientos inspirado en la tumbona, diseñado por el estudio japonés Hamanishi Design. El sofá, muy fácil de montar y desmontar, se compone de una simple estructura tubular y una pieza de tela acolchada con cinturones de cuero apretados en ambos extremos que, además de agregar un acento material, mantienen funcionalmente la estructura en forma de X. Unido en dos puntos y colgando sobre la base del marco está el tapiz de terciopelo, en un tono verde más oscuro que la estructura. El sofá viene en caja y se ensambla en casa, lo que facilita el transporte y la manipulación. Y se lava fácilmente. www.hamanishi.net