2018/07/08

Field Division
GOTZON URIBE
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Es evidente que a las personas nos suceden toda una suerte de eventos mentales que nos alteran globalmente, desde el inicio de una nueva actividad que nos entusiasma hasta, pongamos, una ruptura; situaciones nuevas que se suceden en distintos niveles, intensidades y duraciones, y lo hacen, a menudo, simultáneamente. Field Division son Evelyn Taylor y Nicholas Frampton. Cuatro años después de su EP de debut, “Reverie State”, el dúo de Des Moines (Iowa) muestra todo su poder en su nuevo álbum, “Dark Matter Dreams”. Escrito en gira, entre concierto y concierto, es un trabajo arrollador de profundas convicciones que ofrece un rock vigoroso donde hablan sobre la desilusión social que azota a la actualidad. Sus influencias más añejas se encuentran en artistas como Buckingham Nicks, Led Zeppelin, George Harrison, The Beatles y la escena de Laurel Canyon de los años 60 y 70, pero, con todo, es un álbum que vive y respira actualidad en todos sus elementos.

Con la intención de retener la belleza que contenía su debut, expanden sus nuevos sonidos hacia otros campos intentando capturar la energía que ofrece un grupo en vivo. El mejor ejemplo de ello es el tema “River In Reverse”, donde las guitarras parpadean como faros en la noche mientras Taylor explora la dualidad entre lo claro y lo oscuro. Otro ejemplo es el psicodélico tema “Innisfree (Let’s Be the Peace Now)”, contrapunto a los anhelos espirituales del dúo, al igual que “Siddhartha”, una combinación de efectos psicodélicos y relucientes guitarras. La suave “Stay” va construyendo un crescendo con fuerza, mientras “Lay Cursed” llega a su clímax con otra referencia a “Siddhartha” en sus insinuaciones de autodescubrimiento espiritual hasta llegar a “This Is How Your Love Destroys Me”, donde buscan la esperanza en tiempos difíciles. Clásicos como “The Sound of Silence”, “The Times They Are a-Changin”, “Give Peace a Chance” o “Imagine” han sido temas que les han servido como inspiración para trazar emociones a modo de canción para reflejar la luz en medio de la depresión, y también la oscuridad y las luchas personales y políticas.

Las últimas líneas que Taylor escribió para el álbum fueron «Quiero algo de paz ahora, dame un poco de paz ahora, seamos la paz ahora», en “Innisfree”, allá por 2016, una época en la que se encontraban terminando el disco al lado de una montaña, en la zona rural de Colorado, y el clima político y social en Estados Unidos era totalmente decadente.

Para dar cuerpo al lustroso paisaje sonoro del álbum lleno de sintetizadores, cuerdas, pedal steel y demás elementos, han contado con varios colaboradores como el batería y coproductor Mckenzie Smith, cuya banda, Midlake, se destaca entre las influencias modernas de Field Division, así como Fleet Foxes, Father John Misty, Slowdive y Radiohead, entre otros, y en cuyo estudio de Denton (Texas), Taylor y Frampton comenzaron a regrabar el álbum. El resultado es la culminación de un vínculo que se remonta al 2011. Mientras Taylor trabajaba como fotógrafa en Des Moines, los antecedentes de Frampton incluían años de gira en bandas de hardcore antes de que sus estudios de música le ayudaran a canalizar energías en la composición y en la producción. Comenzaron como grupo en el 2010, cuando Taylor decidió buscar una salida para sus canciones. Tras mudarse a Nashville, comenzó a colaborar con Frampton en el 2013, y fue allí cuando el dúo descubrió que compartían similares pasiones estéticas y artísticas.

CD AIPAGARRIA

Corduroy

““Return Of The Fabric Four” • Acid Jazz, 2018 • Soul-funk

Después de un paréntesis de casi dos décadas, el cuarteto de Londres regresa con un nuevo álbum. Emergieron a principios de los años 90 con sus sonidos instrumentales de cariz cinematográfico en medio de una vorágine de grunge y britpop. Ahora regresan con las influencias que los convirtieron en un tótem en los días álgidos del acid jazz. Una embriagadora mezcla de bandas sonoras de swing de los 60 e imágenes de pop art. Doce nuevas composiciones grabadas en un estudio al este de Londres que capturan toda la emoción y su característico sonido de antaño. Es un trabajo que suena como si nunca se hubiesen marchado.