2019/08/11

Visita (Parte I)
IKER FIDALGO ALDAY
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Como cada mes de agosto, nuestra “Panoramika” se abre durante dos entregas a una mirada que apunta más allá de nuestro territorio. Con motivo de los desplazamientos vacacionales y de la potencia del arte contemporáneo como reclamo turístico, las exposiciones ocupan un lugar importante en el reparto del tiempo de ocio y salpican las galerías, centros y museos de las ciudades. Esta primera parte propone una oferta que se extiende a algunas capitales del Estado español y en ella se recopilan opciones de gran interés y de recomendable visita.

El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid acoge tres exposiciones entre las que podríamos encontrar campos de interés similares, así como hilos de tensión entre ellas. Por un lado y hasta el 25 de noviembre, “Poéticas de la democracia. Imágenes y contraimágenes de la Transición” recoge una investigación iniciada en 2008 en torno a experiencias artísticas de los años 70 marginadas por el discurso institucional. La censura, el nacimiento de la contracultura así como el cine militante son algunos de los puntos de interés de la muestra.

“Yendo leyendo, dando lugar” es el título de la exposición individual que el artista Rogelio López Cuenca (Nerja, 1959) inauguró el pasado abril en el museo madrileño. Un nombre imprescindible para entender la creación artística de los últimos tiempos y un trabajo siempre cargado de compromiso político y de lectura crítica de la sociedad. Esta primera gran retrospectiva, que se extiende hasta el 26 de agosto, realiza un recorrido por varios de los proyectos más relevantes del artista malagueño. El grupo de estudiantes del Máster de Historia del Arte Contemporáneo y Cultura Visual, impartido en el Centro de Estudios del Museo Reina Sofía, es el responsable de “Resistencias lúdico-políticas en el Madrid de los 90” que se podrá visitar hasta el 25 de octubre. Frente a la gran expansión neoliberal de los años 90 surgieron movimientos artísticos en torno a lo colectivo, lo performático, el sabotaje o la crítica institucional que, sin duda, marcaron el devenir del arte político.

El pasado 15 de junio, el Colectivo Democracia inauguró en el Centre d’Art la Panera de Lleida la exposición “ORDER”. Su trabajo, disponible hasta el 10 de octubre, es siempre una crítica mordaz al capitalismo desde una formalización basada en la comunicación directa y radical.

Por su parte, el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León, MUSAC, alberga hasta el 15 de setiembre la muestra comisariada por Maite Garbayo (Iruñea, 1980) titulada “Dar la oreja, hacer aparecer: cuerpo, acción y feminismos (1966-1979)”, con trabajos de Esther Ferrer, Antoni Muntadas o Fina Miralles entre otros.

El Centro Párraga de Murcia es el escenario donde podemos encontrar hasta el 8 de setiembre “El problema con las flores”, a cargo del Equipo Jeleton. Una muestra comisariada por Aimar Arriola (Markina, 1976) que supone una oportunidad para ver expuestas varias de las diferentes etapas que su proyecto “Historia política de las flores” viene desarrollando desde 2014. El simbolismo floral es repensado y asumido como un espacio político para la creación de nuevos imaginarios.

El Centro del Carmen de Valencia nos presenta hasta el 13 de octubre “La Misma Sombra” de Isidro López-Aparicio (Jaén, 1967), un trabajo en torno a la identidad, la frontera y la migración.

Por último, Bruce Nauman (Fort Wayne, Indiana, 1941) es hasta el 1 de setiembre protagonista de “Estancias, cuerpos, palabras” en el Museo Picasso de Málaga en lo que supone su primera gran muestra en el Estado español.