Mikel Zubimendi
DE LA GUERRA A LA ALTA SOCIEDAD

Un mayordomo vasco en la Corte de París

Se dice que las personas virtuosas, bondadosas y extraordinarias nunca se van para siempre. Que mientras seamos capaces de mantener su memoria, permanecen perpetuamente en nuestros corazones y dan sentido a nuestra existencia. Periko Unamuno Ezpeleta, para los que le conocieron, es uno de ellos. Así lo atestigua el relato sobre su historia que su sobrino, Josuren Murgizu Bakaikoa Ezpeleta “Zakili”, fotógrafo, licenciado en Ciencias de la Información y colaborador habitual de 1937 Intxorta Kultur Elkartea, ha compartido con 7K.

Fotografía: Josuren Murgizu
Fotografía: Josuren Murgizu