Levantando el Puente Golden Gate

Tal día como hoy, el 5 de enero de 1933, comenzaron las obras del Puente Golden Gate, que en la imagen se pueden ver algo más avanzadas. Al frente del proyecto que conectó la bahía de San Francisco con el océano Pacífico figuraba Joseph Strauss, un apasionado de los puentes que revolucionó el diseño de los puentes basculantes y fue el ingeniero jefe de la construcción de esta estructura que se llevó a cabo entre 1933 y 1937. Catalogado como puente colgante, fue inaugurado el 27 de mayo de 1937, y desde entonces luce suspendido de dos torres de 227 metros de altura. En una longitud de 1.280 metros caben seis carriles -tres en cada dirección- destinados al tráfico de vehículos, colocados en medio. Se calcula que han cruzado el puente más de dos mil millones de coches. Los dos carriles exteriores son uno para los peatones y el otro para las bicicletas. Golden Gate es el nombre del estrecho donde se asienta. Traducido al castellano como Puerta de Oro, curiosamente la denominación está inspirada en el estrecho de Constantinopla, llamado Puerta Dorada por comunicar Europa con Asia y no en aquellos buscadores de pepitas que abundaron en esas tierras durante la Fiebre del Oro. Con su particular tono rojo anaranjado, este icono de la ingeniería dicen que es lo suficientemente fuerte como para soportar terremotos de magnitud 8. En 1935 ya sufrió uno antes de su finalización, pero allí sigue imponente.



