2015 API. 14 JO PUNTUA Podemos, ninismo y tal Jon Odriozola Periodista Cómo catalogar de «izquierdas» a una formación política que dice de sí misma –como los joseantonianos falangistas– que no es «ni de izquierdas ni de derechas», es decir, ese «ninismo» interclasista típico de los partidos Catch-All Party (atrápalo todo) en el mercado electoral propio de los partidos de extrema derecha yanquis como el Tea Party. Modelo que en Celtiberia Show emulan UPyD o Ciutadans, lanzamientos mediáticos que semejan clubs de fans, como decía Manuel Delgado, sociólogo. Partido zocato que zocatea cual zocateador transversal, otrosí: hacer hincapié en que no está vinculado a ideas políticas establecidas a priori, que eso es propio de la casta, concepto anfibológico, especioso y delicuescente donde los haya, aunque, es cierto, se entiende el busilis socolor de huir como gato escaldado de abundosidades obscenas como la «lucha de clases», que ni siquiera Marx acuñó. Acá nos salieron, apunten esta, fabianos, o cómo llegar al socialismo sin despeinarse (o «descoletizarse»). ¿De izquierdas, decía? Un periodista del stablishment –palabra de origen teológico– como Iñaki Gabilondo, prototipo del «vasco civilizado» en los madriles, daba en la diana cuando decía que «si el crecimiento espectacular de Podemos refleja la magnitud de la ira ciudadana, ¿se imaginan esa ira ciudadana sin Podemos? ¿se la imaginan descontrolada y suelta? ¿se la imaginan en las calles? Los que ningunean a Podemos deberían valorar su contribución al encauzamiento de esa indignación en los márgenes de la democracia». Como cuando el «felipismo» y tira millas. Habría que preguntar a estos arribistas catapultados a la plaza pública –mejor dicho al plató televisivo– ¿cuál es la democracia que aseguran que han secuestrado los de la «casta»? (Ya ni esto lo dicen no vaya a ser que se asuste algún votante) ¿Se refieren a la República Popular o a la «democracia» que tan generosamente nos regaló el Rey designado por Franco?