2015 EKA. 13 Bilbo acoge el primer salto colectivo contra la dispersión Sare nació para tejer complicidades entre aquellos que quieren luchar por los derechos de los represaliados vascos valiéndose de nuevas herramientas movilizadoras. Ayer, en el Arriaga bilbaino, dieron un primer salto colectivo contra la dispersión carcelaria. Agustín GOIKOETXEA BILBO La tarde tormentosa no arredró a los tres centenares de personas que respondieron a la llamada de Sare para participar en el primer salto colectivo contra la actual política penitenciaria. En torno a un pequeño escenario, desde el que distintas voces fueron desnudando la cruda realidad de la dispersión, los participantes fueron dando brincos conjuntos para escenificar que a través de esa comunión de intereses se puede acabar con ella. «Es evidente que muchos de los retos que en nuestro camino se nos han presentado no hemos sido capaces de superarlos por ahora. En diferentes cuestiones tenemos la urgente necesidad de saltar todas y todos a la vez para afrontar retos que arrastramos desde hace años. No intentarlo –advirtió la sarekide Susana Vélez–, además de una enorme irresponsabilidad, sería imperdonable». De ahí, que abogase porque «en el terreno de la resolución del conflicto tenemos que dar un salto simultáneo, unitario, todas y todos a la vez». Vélez dejó claro que «no es un capricho ni ninguna reivindicación de un sector u otro de la sociedad», destacando la legalidad y la humanidad de la reivindicación que persigue una parte importante de la ciudadanía vasca. A su vez, Jose Morales animó a los presentes y otros que se quieran sumar a adquirir compromisos y a ser protagonistas en esta lucha por derechos. Su intervención sirvió de colofón a una serie de saltos colectivos que acompañaron a sucesivas reivindicaciones sobre la situación de aislamiento que padecen muchos vascos presos, la delicada de otros que están gravemente enfermos y los mensajes sobre lo que supone la dispersión, «un castigo colectivo», con el que miles de sarekides quieren acabar cuanto antes y ayer varios dieron testimonio de esa necesidad. De nuevo, movilizaciones Un viernes más se intensificaron las movilizaciones por los presos con 330 personas reunidas en Gasteiz, Agurain 45, Ugao 50, Ondarroa 143, Usansolo 16, Deba 45, Mutriku 55, Zarautz 140, Galdakao 92, Berriz 21, Elgoibar 40, Lezama 14, Añorga 15, Getaria 42, Lekeitio 102, Aulesti 62, Mundaka 15, Beasain 63, Etxarri Aranatz 50, Oñati 63, Lazkao 60, Antzuola 24, Arbizu 40, Bera 12, Lizarra 34, Andoain 64, Hernani 150, Orereta 170, Barañain 42 e Iruñea 170. En Durango, se pidió el regreso a casa del preso Gorka Fraile, operado en Badajoz de un tumor en la lengua. El jueves hubo concentraciones por los prisioneros en Eibar con 65 personas, Burlata 75 y Txantrea 50.