GARA Euskal Herriko egunkaria
IKUSMIRA

Periko Solabarria, ¡hasta siempre, amigo!


Es difícil despedir a un gran amigo. A una gran persona que mamó desde niño lo que fue y es la Clase Trabajadora. Periko Solabarria fue, ha sido y será siempre Clase Trabajadora. Vivió la explotación laboral en las minas de Meatzaldea en primera persona; la vivió en la construcción, donde trabajó y le castigaban llevándole lo más lejos posible del resto de trabajadores para que no les inculcara su razón de ser; defendió a los trabajadores ante los tribunales; estuvo y ha estado siempre del lado de los desprotegidos, de los oprimidos, pero también amó a su pueblo, Euskal Herria, y a quienes han dado su vida o parte de la misma por recuperar la libertad y llegar a la independencia. Su lema: la lucha, siempre. En la calle, porque solo así se puede hacer frente al opresor, el capital, decía. Siempre con el débil. A muchos, su discurso les viene grande, pero él seguía su camino, con humildad y contra viento y marea, con la cabeza bien alta.

Su ilusión: caminar entre el barro que deja huella, cosa que no ocurre igual entre alfombras rojas o de otro color. Amigo de sus amigos. Dio hasta su último aliento para terminar con las injusticias sociales, laborales y políticas. La verdad es que su espíritu luchador, joven y revolucionario quedará impregnado entre nosotros. Siempre estará en nuestros corazones, en nuestra manera de luchar y, desde luego, ocupará las principales páginas de la Euskal Herria en construcción para ser un pueblo libre.

Periko Solabarria, eskerrik asko por haberme dejado caminar junto a ti en el barro. ¡Hasta la victoria, siempre!