2015 UZT. 15 Los disturbios durante la marcha de la Orden de Orange dejan al menos 25 heridos en Belfast GARA BELFAST Los disturbios que estallaron durante la marcha anual de la Orden de Orange por Belfast para reclamar el dominio unionista en el norte de Irlanda se saldaron el lunes por la noche con 25 heridos, 24 policías y una adolescente de 16 años. La disturbios estallaron en una zona del norte de la capital después de que la Policía norirlandesa (PSNI) impusiera restricciones al paso del desfile orangista por el barrio nacionalista de Ardoyne. Un portavoz de la PSNI informó de que una joven de 16 años resultó herida al quedar atrapada debajo de un coche que la arrolló, mientras que un policía recibió doce puntos de sutura en un dedo. Según la cadena británica BBC, grupos de jóvenes protestantes rompieron el cordón policial montado para separar a ambas comunidades al paso de la marcha y comenzaron a lanzar piedras, ladrillos, botellas y otros objetos contra los agentes. La Orden de Orange conmemora cada 12 de julio –este año el 13– en las calles norirlandesas la victoria del rey protestante Guillermo III de Orange sobre el católico Jaime II en la batalla del Boyne en 1690, en unos desfiles que a menudo atraviesan zonas nacionalistas, donde son considerados una provocación. En los disturbios, grupos unionistas expresaron su descontento después de que la Comisión de Desfiles, que toma la decisión final sobre el trayecto que los orangistas pueden hacer, decidiera impedir su paso por Ardoyne. Pese a todo, la jornada de desfiles transcurrió el lunes sin incidentes en otros lugares del norte de Irlanda, dijo la PSNI. El ministro principal norirlandés, el protestante Peter Robinson, condenó ayer los actos de violencia y acusó a sus responsables de «perjudicar a la causa que dicen defender», la permanencia del norte de Irlanda en el Reino Unido, atacando a las fuerzas de seguridad, que emplearon agua a presión y balas de goma. «La PSNI se encarga de defender el Estado de derecho y es necesario que aquellos que estén implicados en disturbios dejen de hacerlo y respondan ante la Justicia», señaló. La ministra británica para el norte de Irlanda, Theresa Villiers, calificó de «vergonzosos» los ataques contra las fuerzas de seguridad. «Los responsables no le hacen un favor a la causa que dicen defender. Hacen daño a Irlanda del Norte y arruinan una jornada en la que se debe celebrar una tradición cultural». La Orden de Orange condenó lo ocurrido y advirtió de que los disturbios solo sirven para llenar de razones a quienes pretenden prohibir la marcha anual por las calles de Belfast..