2015 ABU. 13 BALONMANO - DIVISIÓN DE HONOR FEMENINA, PRETEMPORADA Un primer test exigente Bera Bera atacó con eficacia hasta que empezó a perder balones, y comienza su reconstrucción defensiva. P. URTAZA BERA BERA 25 NANTES 30 El primer ensayo en pista de Bera Bera ofreció detalles interesantes y dejó planteada sobre la mesa la principal incógnita de este inicio de temporada, cómo rehacer su estructura defensiva hasta un nivel que le permita seguir explotando su juego de contraataque. Y para ir avanzando, en lugar de ir poco a poco, de menos a más, se encontró enfrente a un rival potente, con recursos en su plantilla y una envergadura física muy superior, que lleva ya casi un mes de preparación, y que –por lo que se vio ayer–, había reservado algunas de sus mejores jugadoras para enfrentarse a Bera Bera, tras vencer el día anterior a Zuazo en Barakaldo por la misma diferencia de ayer (19-24). Lovric, Stoljkovic y, sobre todo, la zurda Coatanea –letal en la segunda mitad–, que tuvieron escaso protagonismo en Barakaldo –Coatanea ni siquiera jugó–, fueron ayer sus piezas claves. Montse Puche puso de principio un siete compuesto por jugadoras que ya estaban en la plantilla la pasada temporada, con un 6:0 defensivo en el que parece apostar por Menéndez, Ederra y Sans para ir turnándose en el centro. En ataque la velocidad sigue siendo el eje del sistema, subir el balón a la máxima velocidad para acabar de forma directa o con pocos pases. En esta faceta se pudo entrever que Ana Martínez, muy activa ayer, podría asumir mayor protagonismo cara al gol que en sus dos anteriores temporadas, en las que por una razón o por otra (su adaptación el primer año, cortada por una lesión en octubre; o su lesión en agosto la última Liga) no había podido empezar la Liga en condiciones. Con estos mimbres Bera Bera dominó el marcador hasta el minuto 20, aunque perdió un poco el norte con los cambios y sufrió dos exclusiones en los últimos cinco minutos, lo que permitió al Nantes dar la vuelta al marcador y llegar con ventaja al descanso. La pugna se mantuvo hasta mediada la segunda parte (21-22), pero las pérdidas de balón (17 en este período, casi todas no forzadas), bien aprovechadas por un rival mucho más fino, decidieron el resultado.