2015 ABU. 21 La extrema derecha crece y llega a liderar sondeos por primera vez en Suecia Los xenófobos de Demócratas de Suecia han logrado por primera vez situarse a la cabeza en un sondeo electoral, lo que ilustra la hostilidad creciente a los refugiados en un país históricamente abierto. GARA ESTOCOLMO Suecia, con su justamente ganada reputación de país abierto, su protección social y sus buenos índices de empleo, es un destino ansiado por muchos refugiados que en cifra récord huyen actualmente de países en conflicto, de regímenes autocráticos o simplemente, que no es poco, de la pobreza. De hecho, ofrece sistemáticamente asilo tanto a sirios como a eritreos, somalíes o afganos. Pero un sueco de cada cuatro está en desacuerdo con esa política de inmigración, según el instituto Yugov. Y un sondeo publicado por Metro apunta que el 25,2% de los electores tendrían actualmente intención de votar a la formación que critica esta política con más virulencia. Los Demócratas de Suecia (así se hacen llamar) superan por primera vez en las encuestas a los socialdemócratas del primer ministro, Stefan Lofven (23,4%), fuerza política históricamente dominante en Suecia. Los Moderados, partido de oposición de derecha, lograrían el 21%. Con la necesaria precaución ante las encuestas, y sin olvidar que otro sondeo, esta vez de Sverige Tycker –publicado el mismo día por el diario “Aftonbladet”–, les sitúa en tercera posición con un 20,8%, la progresión de Demócratas de Suecia es innegable. Y espectacular, si tenemos en cuenta que valoró como un triunfo el 12,9% que logró en setiembre de 2014. Única oposición Karl Loxbo, politólogo de la Universidad de Vaxjo, explica este ascenso fulgurante en el hecho de que todos los demás partidos tienen una posición abierta y racional en el tema de la inmigración, lo que facilita a la extrema derecha presentarse como la única oposición. Su campaña contra la mendicidad de los romaníes y episodios como la reciente muerte de dos suecos a manos de un demandante de asilo eritreo le han dado alas. Y eso que el modelo de integración tiene fallas espectaculares como el abismo en tasas de ocupación, vivienda y éxito escolar entre nativos y personas nacidas en el extranjero. Suecia, con 9,7 millones de habitantes, tiene un 7,5% de extranjeros y recibió en 2014 81.000 demandas de asilo, la cifra más elevada de todos los países de la UE en proporción a su población. La extrema derecha lo considera «un peligro para la identidad nacional, la prosperidad y la seguridad de Suecia». CANTOS DE SIRENALa derecha de los Moderados no ha cedido de momento a los sectores internos que piden un escoramiento para acercarse al electorado seducido por la xenofobia.