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ARRANCAN LA PRIMERA Y SEGUNDA DIVISIÓN

EL BALÓN DE LA LIGA ES REDONDO, PERO LOS EUROS, TODAVÍA MÁS

La Real hoy, el Athletic mañana y el Eibar pasado abren el fuego para los vascos en la llamada Liga de las Estrellas, hoy constelación con dos enormes soles en torno a los cuales gira el resto. Con todo, las reglas de «fair play» y el diferente reparto de la tarta televisiva anticipan un tiempo algo mejor.


Si se mira la clasificación de la Liga pasada, la conclusión no puede ser otra: el tópico de que la pelota es redonda y no hay enemigo pequeño se estrella, en una competición de nueve meses con 38 partidos, con la brutal realidad de la capacidad económica. Así, los siete equipos con mayor presupuesto consiguieron exactamente las siete primeras posiciones que daban acceso a Europa. En ese tramo solo afloran algunos pequeños retoques en el orden lógico de las cosas, unas ligeras dudas: ¿Ganará la Liga el Barcelona o el Real Madrid? ¿Quedará el Atlético a diez puntos o a veinte? ¿Quién es hoy más, Sevilla o Valencia? ¿Athletic, Villarreal y Real Sociedad, en qué orden?

El abanico se abre más en la parte de abajo. Es ahí donde Betis y Eibar, por ejemplo, parecen bastante más igualados pese a que el presupuesto del primero triplique al del segundo. Siempre puede aparecer un Celta que acabe octavo, o derrumbarse cualquiera de los de clase media o media-alta (en las tres últimas décadas han bajado Atlético, Valencia, Sevilla, Betis, Villarreal, Espanyol y Real Sociedad). Pero resulta innegable que el desequilibrio económico provoca una Liga cada vez más aburrida, y desde luego mucho más predecible que la Premier o la liga italiana, aunque el nivel de juego sea notablemente superior.

Sentada esta evidencia, vayamos con las buenas noticias para los vascos, y de paso con las posibilidades de que esto acabe siendo algo más divertido de lo que parece a priori. Primera; el descenso administrativo del Elche (o los anteriores de Murcia y Guadalajara en Segunda, o el marcaje férreo a Osasuna) demuestra que las reglas de «fair-play» de la LFP van en serio y se está poniendo coto al cachondeo anterior. Segunda, el nuevo reparto televisivo es algo más equilibrado que el precedente, en favor de los equipos más pequeños. Tercero, las exigencias europeas para los grandes crecen (por primera vez puede haber cinco equipos jugando en grupos de Champions si el Valencia pasa la previa), y a además al final de temporada esperan una Eurocopa y una Copa América que obligarán a regular esfuerzos a todas las figuras mundiales de la Liga.

Las televisiones mandan

Más allá de fichajes, ascensos, descensos y demás, la gran novedad de esta temporada es la venta centralizada de los derechos televisivos por parte de la LFP. Se ha hecho con ellos Telefónica por 600 millones de euros para esta temporada, lo que incluye la explotación en exclusiva de la Liga BBVA (Primera), Adelante (Segunda) y Copa (salvo la final). Se mantiene el partido en abierto, que se podrá ver en Teledeporte y en principio en horario de tarde, aunque será de segundo nivel dado que nunca incluirá a Real Madrid, Barcelona, Atlético, Valencia y otros equipos que jueguen en Europa (esta jornada, por ejemplo, se ha programado Levante-Celta en la noche del sábado).

A la espera de que se confirme el reparto, se prevé que Real Madrid y Barcelona puedan recibir unos 150 millones este año por televisión, los equipos del nivel del Athletic entre 35 y 40, los de la Real entre 25 y 30, y los menores, donde se encuadra el Eibar, entre 15-20. En Segunda, Alavés y Osasuna se llevarán unos cinco millones. Para los grandes es mucho dinero, pero para el resto porcentualmente supone todavía mucho más. Y en algunos casos, léase sobre todo Eibar, con el presupuesto más modesto de largo, prácticamente se cuadrarían con ellos las cuentas. Otra cosa serán los gastos reales finales, porque no dejan de aparecer episodios de clubes en los que lo escrito en los balances no se corresponde con la realidad.

Ello aboca, eso sí, a una situación odiada por las hinchadas: las televisiones mandan. Si bien se afirma que este año los horarios se adelantarán un tanto, de modo que los últimos en jugarse los viernes, domingos y lunes se fijarían a las 20.30 cuando lleguen los primeros fríos, en esta primera jornada ya se han programado dos encuentros a las 22.30 (en años anteriores fue incluso a las 23.00). La LFP asegura que la asistencia a los estadios se mantuvo en la última edición, es decir, que la caída por culpa de la tiranía de la tele se habría frenado, pero en recintos como Anoeta se percibió más bien lo contrario.

El nuevo reparto del dinero ha sido acogido con la expectativa de que fomentará la igualdad deportiva, pero sería más correcto decir que impedirá que el desequilibrio siga aumentando de modo tan alarmante. El 9-1 del Real Madrid al Granada o los 0-8 del Barcelona en Córdoba y Almería ridiculizan la Liga y dan la razón al fallecido Manolo Preciado cuando abogó por que los equipos pequeños acudieran a Bernabéu y Camp Nou con suplentes y juveniles.

Siendo un poquito más justa que la anterior, la distribución de la tarta sigue siendo muy diferente a la de la Premier, donde lo que cobran el Chelsea o el Manchester United no dobla siquiera a lo percibido por el Bournemouth o el Watford. O en la Bundesliga, donde el todopoderoso Bayern de Munich se embolsará «solo» 68 millones por tele, es decir, menos de la mitad que Barcelona y Real Madrid y bastante más cerca de lo que percibirán aquí Atlético o Valencia.

Por cierto, quien crea que lo que ha pagado Telefónica a la Liga es una barbaridad y que corre riesgo de estallarle en las manos como una nueva burbuja, con consecuencias nefastas para los clubes, puede mirar a la Premier, que ha logrado el llamado «contrato del siglo». Sky Sports y BT van a pagar casi 7.000 euros por los partidos de tres temporadas. Se calcula que con ello cada equipo inglés o galés puede embolsarse desde 2016 más de 100 millones al año por este concepto. ¿Que supone esto a medio plazo, incluso corto? Quizás no gran novedad para Chelsea, City o Arsenal, que seguirán en el mejor de los casos a la par de Madrid y Barcelona en capacidad de gasto, pero sí para el citado Bournemouth, que dispondría de cinco veces más recursos por televisión que nuestro Eibar y capacidad para llevarse de calle a los mejores jugadores de las plantillas medias y bajas de la Liga.

Rigor económico

Pero volvamos a las buenas nuevas para los vascos en su competición interna estatal. A corto-medio plazo, e incluso esta misma temporada, Athletic, Real y Eibar podrán beneficiarse del coto puesto por la LFP a los desmanes. Tras descartarse un tercer rescate de los morosos con Hacienda y Seguridad Social a cuenta del erario público, a la Liga no le ha quedado más remedio que implantar intensos controles y serias sanciones. El descenso del Elche es más que un aviso. El Sporting, por ejemplo, no podrá fichar jugadores esta temporada por impagos anteriores. Siempre caben artimañas, como tomar futbolistas prestados con un compromiso de compra posterior, pero la operación ha sido ruinosa en el caso del Valencia, que ha tenido que adquirir a Negredo sin quererlo, porque se comprometió a ello hace un año.

Tampoco puede fichar el Barcelona, sancionado por presuntas irregularidades con su cantera; o mejor dicho, ha fichado, pero no podrá usar a Arda Turan ni Aleix Vidal hasta enero. Y se especula con que otro tanto puede ocurrirle al Real Madrid y que por eso lleva un año haciendo acopio de jugadores jóvenes (Odegoord, Asensio, Lucas Silva, Danilo, Kovacic, Illarra).

Las aperturas de cinturón en el caso del resto tienen referencias como el Getafe o el Espanyol, lo que puede pasar un claro peaje deportivo.

Once contra once

Y, dicho todo esto, al final sí, la pelota es redonda y deja cierto margen de sorpresa. Ahí está la Supercopa arrancada por el Athletic cuando todo el mundo la situaba ya en la vitrina del Barcelona. Los dos grandes han llegado a una especie de punto de saturación, en el que apenas encuentran jugadores capaces de mejorar sus plantillas, por lo que este verano apenas han contratado titulares.

Resulta muy peculiar que el Atlético de Madrid les haya superado en inversión, equilibrada también con ventas importantes. Simeone, el técnico más veterano en una liga de banquillos calientes, tiene mimbres y sabiduría para armar un gran equipo. Igual que Emery en Sevilla, con incorporaciones tan interesantes como Konoplyanka e Immobile. Atractivo será también el retorno del histórico Betis, el Sporting con su «mareona» y Las Palmas con su buen gusto futbolístico. El resto, a pelear con Athletic y Real para meterse en los puestos de arriba, o con Eibar para no descender.