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Maduro y Santos arman sus discursos antes del encuentro diplomático

Tras el ataque armado en el que la semana pasada resultaron heridos cuatro venezolanos en la frontera con Colombia, el enfrentamiento verbal ha ido «in crescendo» entre ambos países. No obstante, ayer las dos cancilleres tenían cita para encontrar una solución.


En vísperas de la reunión que iban a mantener ayer los responsables de Exteriores de Venezuela y Colombia (por el desfase horario, al cerrar esta edición anoche en Euskal Herria aún no se conocía su resultado), los presidentes de ambos países continuaron elevando el tono en el cruce de acusaciones.

En medio de la polémica por el cierre de la frontera ordenado por Nicolás Maduro el pasado jueves, Juan Manuel Santos exigió al Gobierno venezolano «respeto y trato digno» para los colombianos, en alusión a las masivas «deportaciones» que se están llevando a cabo en los últimos días.

Como réplica, Maduro criticó que Santos tenga «el tupé» de pedir respeto para los colombianos que viven en Venezuela cuando, en su opinión, quienes no respetan a estos ciudadanos son «los que los expulsan de su país, los que no les dan vivienda, los que no les dan trabajo, los que no les dan educación».

El presidente venezolano adelantó que había instado a su ministra de Exteriores, Delcy Rodríguez, a exponer «todas las verdades» durante el encuentro con su homóloga colombiana, María Ángela Holguín, y manifestó su deseo de que Santos y su Gabinete «tengan la suficiente capacidad» para escucharlas.

Estado de excepción

La tensión entre Caracas y Bogotá se ha disparado desde que el 19 de agosto resultaran heridos un civil y tres miembros de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) en un ataque realizado desde el lado colombiano. En respuesta, Maduro ordenó el cierre de los pasos fronterizos de San Antonio del Táchira y Ureña durante 72 horas. El domingo renovó esa orden y declaró el estado de excepción en algunos municipios limítrofes.

El líder chavista dijo que el ataque fue cometido por «los paramilitares dirigidos por Álvaro Uribe», expresidente de Colombia y actual senador. Por su parte, Santos liga estos hechos con el contrabando, problema que requiere la «corresponsabilidad», por lo que considera que «las fuerzas militares de ambos países deberían dedicarse a taponar los accesos ilegales».

Santos también afirmó que, al menos, había «un principio de acuerdo» entre las cancillerías para que los colombianos deportados pudieran entrar a recoger sus pertenencias. Maduro achacó el aumento de la violencia en la frontera al incesante flujo de colombianos a Venezuela, algunos de los cuales «vienen huyendo de la guerra», si bien otros «han traído el fenómeno del tráfico de drogas».