2015 URR. 25 BALONMANO - DIVISIÓN DE HONOR FEMENINA (7ª JORNADA) Una derrota sobre la bocina Bera Bera y Rocasa jugaron un partido de poder a poder, con hasta 17 empates, que cayó del lado canario. P. URTAZA BERA BERA 26 ROCASA 27 Bera Bera y Rocasa ofrecieron un espectáculo pleno de intensidad y emoción, digno de dos aspirantes al título, en un partido con 17 empates que se resolvió en el último segundo en una buena acción de Rocasa, que encontró un enorme pasillo de penetración para su mejor jugadora, María González, que resolvió con mucha calma con un lanzamiento liftado ante el que Ana Temprano nada pudo hacer. Quizá se podía haber defendido mejor esa jugada ordenando una defensa más agresiva que dificultara los últimos pases, pero el gol ponía fin a 60 minutos en los que no hubo tiempo ni para respirar. Bera Bera y Rocasa salieron a cuchillo desde el pitido inicial, y para cuando se cumplía el minuto 12 ya llevaban dos exclusiones por bando. La canaria Davinia López era la más perjudicada inicialmente, porque sufría dos que le condenaban a ver el resto del primer tiempo desde el banquillo, aunque Sans le acompañaba poco después con la segunda en su cuenta, que a la larga sería más perjudicial para su equipo. Bera Bera trataba de mover rápido el balón, pero las diez pérdidas antes del descanso le castigaban en un día poco indicado para regalar balones, porque el Rocasa mimaba cada posesión y solo cedía cuatro. En esas seis posesiones más que tuvo el Rocasa acabó por imponer su ritmo de juego, lo que más temía Bera Bera. No logró convertirlas en una ventaja en el marcador (que registró 10 empates hasta el 11-11 del descanso), pero obligaba a las donostiarras a un esfuerzo mayor en defensa. En ataque la rapidez servía a Bera Bera para encontrar superioridades en los extremos, pero el Rocasa se empleaba a fondo para cerrar la zona central, y las líneas de pase a Ederra. Puche puso en juego a Yáñez en el lateral, y la vizcaína desatascó la situación con un par de cruces seguidos de tiros en suspensión, que acabaron en gol, y varios intentos de penetración que ya no se castigaban con exclusiones. Tras el descanso Bera Bera salió a morder y consiguió enseguida una renta de dos goles (14-12). Etxeberria se hacía un corte al marcar el 15-13, que le llevó al vestuario, pero Temprano colaboraba parando un penalti a Trojaola poco después que porporcionaba un ataque para irse de tres. Pero Arrojeria perdía un pase arriesgado a pivote, y el contraataque acababa con penalti a la propia Trojaola y exclusión inocente de Martínez. Luján, casi infalible desde los siete metros en la segunda mitad (5 de 6) empezaba su guerra de nervios particular con Temprano. Ederra no lograba batir a Navarro desde seis metros, y en la siguiente jugada se pitaba pasivo. El empate a 15 de Trojaola restablecía la igualdad, y el momento propicio para romper el partido había desaparecido. A falta de 23 minutos era Rocasa quien cogía el mando en el marcador, y ya no lo soltaría hasta el final. Con un ritmo lento, alargando las posesiones con un doble cambio defensa-ataque, buscaba posiciones cómodas de lanzamiento, y la defensa donostiarra, con Sans acumulando dos exclusiones y Martínez jugando los 60 minutos, sin darle respiro con Alba Menéndez, empezó a mostrarse vulnerable. En ataque entre Yáñez, Eli Pinedo, Etxeberria y Ederra iban sacando las acciones adelante, pero atrás no había forma de rentabilizarlo, y en el intercambio salían ganando las canarias. Con 25-26, a menos de dos minutos para el final, a una parada de Temprano le seguía una acción perfecta de ataque, con Eli Pinedo entrando con todo por el bloqueo preparado por Ederra, pero estrelló el balón en el cuerpo de Navarro, que hacía lo propio con el rechace de Ederra. A menos de un minuto un nuevo penalti, esta vez a Falcón, helaba Bidebieta, pero Luján enviaba el lanzamiento por encima del larguero. Bera Bera pedía tiempo a 44 segundos y Arrojeria marcaba a falta de 25. Paró el tiempo el Rocasa… y pasó lo que pasó.