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FERMIN MUGURUZA EN NUEVA ORLEANS. DOCUMENTAL Y CEDÉ

Muguruza regresa de Nueva Orleans con documental y banda sonora

Fermin Muguruza afronta con «NOLA? Irun meets New Orleans»» una de sus obras –otra– más ambiciosas: un documental sobre los efectos del huracán Katrina a su paso por Nueva Orleans hace diez años, al tiempo que muestra el fuerte carácter y la musicalidad de su gente. Además graba ocho hits de su carrera con sólidos músicos neorleanos.


Tras un viaje anterior de Muguruza a Nueva Orleans, quedó pendiente la posibilidad de grabar algunas canciones suyas con músicos de la ciudad. Impregnarlas de un nuevo carácter derivado de la conjunción de su fuerza y vitalidad más el arte de los músicos de una ciudad que desde su nacimiento vive la música como parte de su cotidianidad, de su aire. Muguruza ha grabado ocho canciones que van desde Kortatu hasta el presente: “Kolore biziak”, “Etxerat”, “In-Komunikazioa”, “Zugarramurdi”, “Dub Manifest”, “After boltxebike”, “Gora herria”, “Black is beltza” más dos canciones representativas de la ciudad, “Mess around” y “When i die”, canción dedicada a Amaia Apaolaza y que muestra otra forma de ver la muerte: la primera y la segunda línea, concepto que se desarrolla tanto en la canción como en el deuvedé documental que se suma a esta edición en formato disco libro con cuadernillo espectacular gracias a las ilustraciones de Nila Perez, el cuidado y plural contenido y el lucido empaquetamiento tamaño deuvedé

«Este proyecto lo iba a realizar con Amaia Apaolaza. Al morir en julio, quise dedicarle una canción de despedida, una canción que reflejara la manera que tienen en New Orleans de homenajear a sus muertos, y que consiste en unos temas ceremoniosos al dirigirse hacia el cementerio. Una vez se deja el cuerpo se celebra la vida que ha tenido esa persona con canciones de ritmo que invitan al baile, cada uno de la manera más libre que considere, al estilo de los second lines. La banda al comienzo, primera línea, y la gente que baila, salta, da piruetas, en la segunda línea. Esta canción de Kermit Ruffins reunía los dos ritmos en un mismo tema, por lo que me parecía perfecta para dedicársela y hablar de cómo me gustaría que me despidieran a mí también», precisa Fermin Muguruza y matiza Mark Braud, trompeta: «Vivimos la música a diario. La música es parte de nuestro día a día, desde fiestas hasta nuestros funerales de jazz. Es toda una celebración. Todo se celebra a través de la música. Celebramos la vida a través de la música».

Sonoramente las canciones revisadas han tomado un color desconocido; no extraña, Nueva Orleans y sus músicos poseen una cultura musical única, legado que mantienen con orgullo y pasión a pesar de los enormes destrozos del huracán Katrina, circunstancia suficiente para que los hits del iruindarra tomen un nuevo aspecto henchido de sonoridad. Los músicos vuelcan su alma de bestia, las canciones explotan entre ritmos negros, metales, teclados, acordeón, chello, guitarra… y apoyos femeninos en algunos arreglos vocales. «El triángulo musical formado por Kingston-La Habana-New Orleans es para mí el más poderoso del mundo. Ya había grabado en Kingston y La Habana, en auténticos templos históricos. Tenía que llegar a New Orleans, y he vuelto a sentir la música como parte de la comunidad, algo que me llena de energía, vitalidad, y orgullo», dirime Muguruza.

No cabe otra opción que fascinarse ante estos músicos y la nueva recepción, pero Muguruza no se amilana y desborda de nuevo sus límites, y sin el más mínimo complejo alienta con la mano, la vista o la expresión corporal a músicos sobrados. El trombón, la tuba, la trompeta, un teclado, una guitarra semioculta, una voz femenina… o un acordeón unisonoro con toque zydeco (claro en “Gora herria”) forman el batallón de carga.

«En primer lugar decidí las canciones de mi repertorio que mejor se pudieran adaptar a los ritmos de New Orleans; dos temas de Kortatu, dos de Negu Gorriak, dos de mis discos, mis dos últimos temas «Zugarramurdin akelarrea» y «Black is beltza», y dos temas de New Orleans. Después, junto al productor Jonathan Freilich escuchando los temas decidíamos con qué ritmos podíamos trabajar: second line, rhythm & blues, zydeco, jazz, bluegrass… Tras este paso organizamos dos bandas de músicos, una marching band, y una banda de r&b para los diferentes temas, además del grabado con los Preservation Hall Jazz Band. Es la primera vez que grabo con bandas tan grandes de gente y todos a la vez. Fue algo increíble. De hecho en la Preservation Hall incluso gravé la voz en directo junto a la banda», define el músico y cineasta.

Documental

Una voz radiofónica, balanceada en sugerentes graves y medios abre documental. Es la voz del locutor George Ingmire: «Buenos días, Nueva Orleans. Diez años después del Katrina seguimos aquí, cabrones. Hace calor y hoy, el músico vasco Fermin Muguruza, a quien entrevisté el año pasado, llegará a Nueva Orleans para reunirse con varios músicos y dar un toque neorleano a sus canciones».

“NOLA?” es un juego de palabras entre la abreviatura de Nueva Orleans-Luisiana y la palabra euskaldun nola. La asociación es aguda, pero con su lógica después de visionar el documental y comprobar que las fechorías, las actitudes del capitalismo, la especulación… son parte de ambos lados. Une hasta el clima y ahora hermanan su musicalidad y las canciones recreadas por Muguruza y los generosos músicos de la ciudad. “NOLA?” descubre cómo se grabaron parte de las canciones del disco (aunque el motivo básico es el Katrina) muestra la extrema calidad de los músicos, el ambiente creado en el estudio. Se ve a un Muguruza exultante, fresco, metido en su medio: la música y el cine.

«Hace doce años estuve un año entero girando con Manu Chao, en 2003, y al año siguiente con mi propia banda otro año entero. En 2005, preparaba la grabación de un disco en Jamaica y lo que sería mi primer documental. Pensar que en diez años iba a rodar dieciséis películas, no podía ni imaginármelo», nos declara un Fermin Muguruza tan apasionado como cuando giraba juvenil de plaza en plaza, de gaztetxe en gaztetxe o de frontón en frontón en los días de Kortatu o Negu Gorriak.

La capacidad de asimilación de Muguruza continúa, aprehende a bocanadas, como si todo fuera sencillo, fácil. No lo es, bien lo conoce quien haya grabado un disco intencionado o dirigido un corto, película o documental. Pero sí es cierto que parece que él convierte las vallas en líneas pintadas sobre el suelo. “NOLA?” es profundo en sus objetivos, didáctico, entretenido y con compromiso. No es una fiesta en Nueva Orleans, como no lo son las letras de sus canciones por mucha festividad musical que les acompañe.

Unir las canciones con Nueva Orleans, ajustar el contenido de las letras a muchas de las respuestas sobre el Katrina, el capitalismo decadente...,, sintetizar las inimaginables horas de grabaciones, es un proceso que asusta y agota desde el lado de quien escucha y visiona. «Tras mi estancia en el 2014, volví este año en mayo y escribí la estructura del documental durante el verano. En setiembre estuve grabando el documental y el disco, que puede considerarse como la banda sonora de este, pero que es a la vez un recorrido por mi vida musical a los treinta años de la publicación del primer disco de Kortatu. Para la elaboración del documental contaba con el locutor de radio de la WWOZ Geore Ingmare, y la ayuda de los documentalistas de la ciudad, así como mis habituales en el País Vasco: Harkaitz Cano, Eider Rodriguez, Rebor e Iturri, que leyeron el guion y aportaron sugerencias. Lo más complicado fue la edición, pues traje horas y horas de rodaje, y además tenía que interrumpir la edición, primero porque tenía que ir a Argelia al festival del cómic donde habían seleccionado “Black is Beltza” en la categoría internacional, y después para actuar en el Festival Esperanzah de Barcelona junto al grupo japonés Tex&Sun Flower Seed, y con Manu Chao. He estado casi dos meses de edición, mezclas finales con Karlos Osinaga “Txap”, masterización con Angel Katarain, preparando los diseños del deuvdé más cedé con Joseba Ponce, una locura. Una vez más situándome al borde del abismo».

¿Vacaciones? «Hasta otoño de 2016 no voy a parar», apunta Fermin, quien sigue con el proyecto “Guerra”, citas para presentar “Black is Beltza” en Colombia y Argentina. Exposición en Barcelona. «Además, si consigo financiación, empezaremos a diseñar la película de animación. Veo difícil un periodo de descanso en un futuro cercano».

Ben Jaffe, tuba: «Tú, Fermin, tu música, tu mundo..., tan importante es para ti como lo es para nosotros. No solo nos presentas tu mundo, nosotros también te presentamos el nuestro. Es una calle de doble dirección».