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ELECCIONES ESTATALES

Podemos capitaliza el cambio y apea a EH Bildu y Geroa Bai en Nafarroa

La coalición UPN-PP ganó ayer las estatales en Nafarroa, sacando dos diputados, pero sus resultados fueron bastante flojos, peores aún que en las elecciones de mayo. La segunda fuerza fue Podemos, que casi dobla los votos conseguidos hace siete meses y que logró también dos escaños. El quinto representante navarro será el cabeza de lista del PSN. EH Bildu y Geroa Bai se quedaron sin su representación, perdiendo 27.000 votos entre los dos.


Los navarros votaron ayer de forma muy diferente a como lo hicieron en mayo. Y, sin embargo, el bloque del régimen y el de las fuerzas del cambio apenas se ha movido. La coalición de UPN y PP sigue siendo mayoritaria, pero no se recupera del varapalo recibido hace seis meses. La gran sorpresa la ha dado Podemos, que emergió ayer como principal fuerza del cambio, superando a EH Bildu y también a Geroa Bai, que contaba con la ventaja de ser el actual partido de gobierno en Nafarroa. El empuje de la formación de Pablo Iglesias ahogó las posibilidades de estos dos socios, que pierden sus respectivos escaños.

La variación tan fuerte en el voto no parece tener correlación con una crisis dentro del Gobierno navarro, sino que responde en buena medida al «voto dual», que es el fenómeno que se produce cuando votante tiene diferente opción según el tipo de elecciones. No es un fenómeno inhabitual en Navarra, ya que los resultados siempre varían entre las navarras y las elecciones en Congreso. Sin embargo, el vuelco ha sido mucho más notable que otras veces.

Hasta ahora el principal beneficiado por el voto dual era el PSN, cuyos resultados eran sistemáticamente mejores en las elecciones al Congreso que al Parlamento navarro. De hecho, esta formación mejora ligeramente los resultados obtenidos en las pasadas elecciones pese a que su candidato era prácticamente un desconocido. Sin embargo, la subida del PSN en las estatales ya no es el misma que antes y la variación es más leve, pero todavía remarcable (en mayo sacó el 13,37% de los votos y ahora ha logrado un 15,5%). El análisis, por contra, no es positivo cuando se comparan los resultados de unas generales con otras, ya que el PSN pierde de 2011 ahora un tercio de sus votantes (de 72.656 a 54.500).

EH Bildu y Geroa Bai

La cruz de la moneda se la llevaron ayer EH Bildu y el partido de la presidenta Uxue Barkos, que no ha logrado capitalizar el tirón de liderar el gobierno. Las dos fuerzas abertzales se han mantenido muy parejas, al igual que en las elecciones de mayo pasado al Parlamento (en las que Geroa Bai logró un escaño más que EH Bildu) y en las elecciones del Congreso de 2011 (cuando fue a la inversa y Sabino Cuadra sacó casi 7.000 votos más que Barkos; 49.100 votos frente a 42.411).

Las dos coaliciones han tenido una bajada muy pronunciada. EH Bildu se deja en torno a 15.000 votantes frente a los resultados obtenidos por la coalición Amaiur. Geroa Bai, por su parte, ve cómo sus votos se reducen en 12.000 electores con respecto a las últimas estatales, cuando todavía Uxue Barkos encabezaba la lista.

Con una perspectiva más larga en el tiempo, hay que tener en cuenta que los resultados de 2011 fueron bastante atípicos. Las pasadas generales fueron las primeras en las que se lograban dos diputados que no fueran de UPN y PSN. Hasta entonces y debido a la ilegalización, solo era Barkos la que conseguía su escaño por NaBai. Tras la salida de Aralar de NaBai y la conformación de Amaiur, entró Sabino Cuadra y Barkos logró el quinto escaño por los pelos. Esto se consideró una victoria histórica de los abertzales en Nafarroa.

UPN se consolida a la baja

El golpe que se llevó UPN-PP en mayo no fue flor de un día. El resultado obtenido ayer prácticamente es el mismo que la suma aritmética de lo que lograron los dos partidos por separado cuando perdieron el gobierno. Concretamente bajan un poquito en estos meses (de 104.000 a 101.000). Pero lo preocupante para el partido de Javier Esparza ha sido la caída de estos cuatro años. A niveles de porcentaje, se ve que el batacazo que se llevaron de unas generales a otras ha sido contundente. En 2011, la coalición superaba el 38% de los votos y ahora se tiene que conformar tan solo con el 28%.

Mucha culpa de esto la tiene Ciudadanos, pese que su discurso antiforalista sigue impidiéndole despegar en Nafarroa. La formación de Albert Rivera logró un 7% de votos en Nafarroa. Son unos resultados modestos, sin embargo nada desdeñables en tanto que Geroa Bai tan solo obtuvo un 8,6%. Ciudadanos, además, ha tenido un apoyo muy superior al que en su día obtuvo UPyD, que solamente logró un 2%.

Podemos, victoria sin cuestión

De lo que no hay duda es de que el gran vencedor de la noche de ayer fue Podemos. Ahora pasa a convertirse en la voz navarra del cambio en Madrid. Ayer se benefició del mecanismo de voto y se quedó con el quinto escaño. Eso le permite obtener la misma representación que UPN, aunque con menos votos (80.000 frente a 101.000). La formación de Pablo Iglesias, liderada en Nafarroa por Ione Belarra, consiguió el 22% del total de los votos emitidos. Esto supone más del doble de votos que EH Bildu o Geroa Bai.

El único precedente de una votación de Podemos son las elecciones de mayo. Y el salto ha sido de gigante (mayor incluso que el que acostumbraba a tener el PSN por el voto dual). Hace solo meses, Podemos se quedó en el 13,67% de los sufragios y 46.000 votos. Por muy poquito, ayer no se dobló.

Si bien es cierto que Podemos ha obtenido unos resultados espectaculares en todo el conjunto de Euskal Herria, en Nafarroa el aumento del voto a esta fuerza no puede desvincularse de la decisión de apoyar un gobierno junto con Geroa Bai, EH Bildu e Izquierda Ezkerra.

En este sentido, Unidad Popular, la coalición bajo la que se presentaba la cuarta pata del cambio en Nafarroa, logró mantenerse. No aspiraba a conseguir uno de los cinco escaños en liza debido a la fuerte competencia, pero pese al empuje de Podemos ha conservado 14.385 votos ante los 18.224 de hace cuatro años. Es más, como el resto de partidos de ámbito estatal, mejora un poco resultados con respecto a los cosechados en mayo (sube unos 2.000 votantes).

Aldaketa no funcionó

Los votantes de las fuerzas del cambio no fueron disciplinados para votar conjuntamente a la lista que impulsaron al Senado bajo el nombre de Aldaketa. Pese a que juntos sumaron cerca de 150.000 votos, los votos recibidos por los candidatos de Aldaketa no llegaron a 100.000. Es decir, uno de cada tres votantes se quedaron por el camino.

Fueron muy pocos los votos que marcaron la diferencia. De hecho, Ana Luján (primera de Aldaketa) sacó más que la última de UPN-PP. Pero al final, la derecha acumuló tres de los cuatro asientos. Patxi Zamora, exportavoz de Kontuz, se quedó a 2.959 votos de entrar (sacó 91.884).

 

El tirón de Pablo Iglesias pudo más que los candidatos cercanos

Una desconocida Ione Belarra dio ayer la campanada en las elecciones de la mano de Pablo Iglesias. La cabeza de lista de Podemos es una joven navarra afincada en Madrid que apenas ha tomado parte en las dinámicas de la formación en Nafarroa. Hasta ahora, su nombre solo se conocía por unas declaraciones polémicas que realizó antes de las elecciones de mayo en las que afirmaba que la decisión de apoyar un gobierno con EH Bildu en Nafarroa correspondía a la dirección central. Sí que es más conocido el nombre de su segundo, ya que se trata del parlamentario Eduardo Santos. De hecho, Santos ha sido hasta ahora uno de los pilares de su grupo en la Cámara.

EH Bildu, por su parte, proponía un nombre conocido en Nafarroa, como el de Sabino Cuadra. Era el único que tenía experiencia en el Congreso de Madrid y, además, sus intervenciones estos cuatro años habían obtenido mucho eco en Nafarroa. Cuadra es un hombre muy conocido entre los movimientos sociales y muy respetado por sus compromisos.

El gran derrotado a título personal ayer fue Koldo Martínez. El candidato de Geroa Bai es un peso pesado de la formación. Su partido le había confiado la portavocía en el Parlamento navarro. Él decidió usar el cargo como trampolín. Ahora, tras quedar como quinta fuerza, su capacidad para regresar con fuerza a defender la acción del Gobierno en la Cámara navarra se verá algo mermada.

También era un candidato reconocible el elegido por UPN. Íñigo Alli era el exconsejero de Políticas Sociales salpicado por escándalos de CAN. Alli sí que consigue plaza en Madrid, pero no ha logrado mejorar los resultados de mayo. De hecho, sus resultados van a tono con los conseguidos por Rajoy. Lo mismo le ha ocurrido a Jesús Mari Fernández, del PSN, que mantiene como representante navarro de Pedro Sánchez.

Los candidatos más conocidos y con más tirón en Nafarroa no recibieron un mayor respaldo, lo que apunta a que ayer los navarros votaron ayer con la vista más en Madrid que en Iruñea.

 

Senado

98.543

Lapazarán

>El senador más votado fue José Cruz Pérez Lapazarán, que logró 98.543 votos (con el 98,63% del escrutinio).

96.134

Ana Lujan

>La candidata más votada de Aldaketa fue Ana Luján, que llegó a superar incluso a le tercera de la coalicion UPN-PP.

92.548

Zamora

>El exportavoz de Kontuz, segundo de Aldaketa, no logró entrar. Estuvo muy cerca, pero fue superado por Cristina Sanz (UPN-PP) que tuvo 94.843.

63.834

Voto perdido

>Los votos obtenidos por las cuatro fuerzas del cambio fueron 159.968, pero la candidata más votada de Aldaketa solo recibió 96.834. Se perdieron por el camino 63.834.