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Los talibanes matan a seis soldados de la OTAN y consolidan avances

Los talibanes mataron ayer a seis soldados estadounidenses en Afganistán, en un atentado kamikaze con una moto-bomba. El ataque coincide con el avance insurgente en la provincia clave de Helmand, donde se ha hecho ya con tres de sus catorce distritos y parcialmente con otros nueve.


Un año después del fin de la misión de combate de la OTAN en Afganistán, los talibanes han intensificado su insurrección multiplicando los ataques contra las tropas que la Alianza aún mantiene en el país y contra las fuerzas de seguridad afganas. Y ayer lo hicieron con un atentado cerca de Kabul, que llevó a cabo un kamikaze en una moto-bomba, con la que mató a seis soldados e hirió a otros tres cerca de Bagrfam, la mayor base de EEUU en Afganistán. Todos ellos eran estadounidenses.

Se trata de uno de los ataques más mortíferos de este año contra la OTAN en Afganistán. Desde diciembre del año pasado, la coalición mantiene a sus 13.000 soldados en una misión de «formación» y «asesoría» del Ejército afgano que prolonga la presencia militar extranjera al constatar su fragilidad de las fuerzas de seguridad afganas.

Durante un año, 350.000 soldados y policías afganos son los que han estado en primera línea de los combates, no solo en los tradicionales bastiones talibanes del sur del país sino, cada vez más, también en el norte. El pasado setiembre la estratégica ciudad de Kunduz fue tomada por los combatientes talibanes, que si bien solo la ocuparon durante tres días, demostraron su capacidad de infligir una humillante derrota al Ejército.

Distrito en manos talibanes

Este escenario puede repetirse en el distrito de Sangin, en la provincia de Helmand, que está a punto de caer en manos talibanes, según el vicegobernador Mohamad Jan Rasoolyar, que reclamaba el sábado ayuda urgente. En Sangin, «el enemigo ha capturado edificios gubernamentales, entre ellos la sede de la Policía, la oficina del gobernador del distrito y el de la agencia de Inteligencia, pero los combates continúan», dijo Rasoolyar.

Las carreteras que llevan al distrito han sido minadas y tanto el Gobierno como los aliados estadounidenses de Kabul han desplazado fuerzas especiales para evitar por «todos los medios y maneras posibles» el avance talibán en Helmand, provincia que tiene tres de sus 14 distritos totalmente en poder de los insurgentes y otros nueve controlados parcialmente. Al menos siete registran choques armados. La toma de Sangin ha supuesto un nuevo espaldarazo al contundente avance talibán en la provincia y el Gobierno teme que sufra la misma suerte que Kunduz. Helmand concentra casi el 50% de la producción de opio de Afganistán y es fronteriza con Pakistán, donde supuestamente se exilia la cúpula talibán. Su control puede dar a los insurgentes una buena fuente financiación y cantera para engrosar sus filas con nuevos milicianos, según el jefe del Comité Militar de Helmand, Bashir Ahmad Shakir, quien advirtió de que la amenaza se extendería a las provincias colindantes.

La ONU exige a Kabul que pruebe su eficacia si quiere seguir recibiendo ayuda internacional

El Gobierno afgano debe probar el próximo año su eficacia «no solo a la población afgana sino también a los países donantes» a riesgo de ver reducida la ayuda internacional, según advirtió el representante especial de la ONU, Nicholas Haysom, ante el Consejo de Seguridad. Haysom recordó que la comunidad internacional deberá adoptar «medidas cruciales sobre el nivel y tipo de ayuda que seguirá ofreciendo» tanto desde el punto de vista civil como militar. Habrá que tomar «elecciones difíciles en un momento en que otros acontecimientos en el mundo reclaman la atención de la comunidad internacional y de sus recursos, que son limitados». «Afganistán, debe, en particular, mostrar su determinación contra la corrupción, llevar a cabo reformas de gobernanza y mantener la esperanza en el futuro, para reducir la emigración». Sobre todo, pidió a Kabul que «encuentre una vía política hacia la paz», ante las estancadas perspectivas de negociaciones de paz con los talibanes. Además, exhortó a los insurgentes a «responder positivamente al compromiso del Gobierno» y que negocien directamente con este.GARA