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MANRESA Y REAL MADRID, ENEMIGOS ÍNTIMOS QUE VISITAN DONOSTIA Y GASTEIZ

Retabet.es Gipuzkoa Basket y Laboral Kutxa Baskonia reciben la visita de rivales a su altura: Manresa en Illunbe y Real Madrid en el Buesa Arena (18.00). Íntimos enemigos, rivales batibles que despiertan admiración y aversión a partes iguales, partidos que son más que jornadas.


Entre equipos de parecido nivel se pueden ver partidos de verdadera categoría. Vencer no es ninguna sorpresa, así como tampoco lo es caer, y la tensión, a veces más alta y en otra menos, siempre asoma en algún lance que otro. Son los enemigos íntimos, que por supuesto tampoco faltan en el baloncesto. Los del «ni contigo ni sin ti», los que marcan los objetivos de los vencedores y las envidias de los derrotados. Por partida doble, Illunbe y el Buesa Arena vivirá sendos partidos de ese nivel esta tarde. Los donostiarras se la juegan ante el sorprendente Manresa de Ibon Navarro y Musli. El Buesa Arena colgará el «no hay billetes» para recibir a un Real Madrid que, por mucho que llegue sin Llull ni Rudy Fernández, es el más íntimo de los enemigos, y más con la llegada de KC Rivers.

«Siento envidia por el trabajo que está haciendo Ibon Navarro en Manresa», reconocía en la previa a este partido Porfi Fisac. Lo cierto es que, a pesar de perder por 85-58 el pasado fin de semana frente a Unicaja, los del Bagés están siendo una de las mayores sorpresas del campeonato. Ya dieron el petardazo el año pasado, cuando se salvaron a última hora, logrando un «milagroso» triunfo en la cancha del Real Madrid, mientras que Gipuzkoa Basket sellaba su descenso en Zaragoza. Pero lo de este año, con el exbaskonista Dejan Musli sorprendiendo a propios y extraños por su dominio del juego bajo los aros, es una sorpresa todavía mayor.

«Nadie esperaba que estuvieran con estos resultados. Es un equipo muy bien trabajado y muy sólido. Si coges nombres aislados, nunca piensas que pudieran tener este bagaje, pero conozco a algunos de sus jugadores y sé lo que pueden dar de sí. Para mí, Manresa es la plantilla que más está disfrutando como colectivo. Jugadores como el veterano Montañez han llegado para hacer una cohesión de grupo, y ellos han revolucionado lo que significa jugar bien a baloncesto», incidía Porfi Fisac que, en referencia a su equipo, reconocía que «venimos de dar dos pasos adelante y un inmenso paso atrás en Zaragoza». Ante el conjunto catalán, Gipuzkoa Basket deberá acordarse del último duelo en el que estos dos equipos se enfrentaron, el 23 de noviembre de 2014. A pesar de los 25 puntos y ¡7 triples! del joven lituano Marius Grigonis, los donostiarras templaron los nervios para ganar por 82-75, y dedicar el triunfo a un emocionado Jaume Ponsarnau.

De hecho, solo una vez, en la primera jornada de la temporada 2009/10, ha logrado ganar el Manresa en el coso donostiarra. Por 77-80, con Jordi Grimau convertido en uno de los verdugos de Gipuzkoa Basket. En el camino ha habido partidos tan espectaculares como el 94-90 de la campaña 2012/13, con Morris Finley superando a Adam Hanga en su mano a mano. Por su parte, Doblas buscará esta tarde redimirse de su borrón en Zaragoza, vivirá un duelo en las alturas con Dejan Musli, que reaparece tras ausentarse del último partido liguero.

Con seis victorias, Manresa mira a la Copa, objetivo que los donostiarras hace tiempo que no atisban. ¡A quién le amarga un dulce! Aunque Ibon Navarro, que prefiere centrarse en «ganar nuestro cuarto partido fuera de casa», le da en la nariz que «la Copa la veremos por la tele». Se ve que las pieles de cordero se venden baratas en Manresa.

Siempre hay a quien silbar

Laboral Kutxa Baskonia y Real Madrid. Nada más que añadir. Y eso que los merengues llegan a Gasteiz sin dos de sus villanos preferidos: Sergi Llull y Rudy Fernández. Con todo, y pese a los aplausos que, de seguro, la afición gasteiztarra destinará a Pablo Laso y a Andrés Nocioni, no faltará a quién silbar. Sergio Rodríguez, Felipe Reyes, Jaycee Carroll, el jovencísimo deslumbrante Luka Doncic, que tendrá que jugar de base ante la ausencia de Llull, o KC Rivers, que retorna tras salir del Bayern de Múnich.

Aquí no hay pieles de cordero con lobos adentro, sino dos equipos que se van a ver las caras tanto en la Liga ACB como en el Top 16 de la Euroliga; es decir, dos equipos que están en la élite continental, siendo la escuadra madridista el actual campeón europeo. ¿Necesita alguien mayor motivación? Será por eso que el Buesa Arena se llenará pero de verdad, con sus más de 15.000 localidades a rebosar, en un duelo que pudiera valerle a los de Perasovic para que certifiquen su condición de cabeza de serie copero.

Y también le valdrá a Bourousis. Los sistemas de juego de Pablo Laso limitan muy mucho el juego de los interiores, sobre todo si les falta movilidad, uno de los grandes debes del poste heleno. Con sus 15 puntos y 9 rebotes por partido, Bourousis, a pesar de su historial y palmarés, está siendo una de las mayores sorpresas de la temporada, al demostrar que para nada está acabado. Por cierto, sin las manos rápidas de Rudy ni Llull para cortar los pases al poste bajo. «El Real Madrid pierde mucho sin ellos dos, pero tienen a muchos más jugadores», avisaba el propio Bourousis, quien confesaba que «será un partido especial porque jugué allí dos años. Tengo buenos amigos pero, en el partido no hay amigos y voy a tratar de jugar duro como estos últimos meses», declaraba.

Amigos y rivales. Hace unos meses entraban en el parqué del Buesa Arena con los jugadores gasteiztarras haciéndoles el pasillo tras imponerse en la Final Four, pero esta tarde no habrá pasillo que valga, sino el ir a por todas y con una cancha repleta. Repleta de enemigos íntimos.